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Los 10 personajes geek más importantes de la década

Ya está aquí nuestra lista querida lista con los personajes más importantes del mundo geek en la década que concluye.

Si me preguntaras qué rayos estaba haciendo con mi vida hace una década, respondería que no tengo ni la más mínima idea. Es curioso, pero seguramente ya te habrás dado cuenta que conforme envejecemos nuestra memoria se hace cada vez más inútil y ni siquiera somos capaces de recordar lo que nos dejó marcados incluso hace un par de horas. No hay una Wikipedia personal que deje constancia de nuestras vidas. Y es injusto, pero al menos debemos agradecer que el Internet es maravilloso -a veces- y si bien es incapaz de traernos a la memoria nuestros mejores recuerdos (personales) de los últimos diez años, sí puede decirnos porqué nuestro querido director Guillermo del Toro, la gran Daisy Ridley o el magnate de la tecnología Elon Musk, fueron algunos de los personajes más importantes de la década que termina.

Y como lo dicta la ya memorable tradición de Código Espagueti, intentaré hacerte un breve recuento con las hazañas de nuestros personajes geek más importantes de la década.

10. Emma Watson

(Foto: Timothy A. Clary/AFP/Getty Images)

Emma Watson es bien conocida por ser una de las brujas más importantes de la historia: Hermione Granger. Pero si algo logró la famosa actriz de 29 años de edad durante esta década, fue convertirse en un icono del feminismo. Todo comenzó en septiembre de 2014, cuando siendo ya embajadora de buena voluntad de la ONU Mujeres, llevó a cabo un histórico discurso en las Naciones Unidas:

“Si los hombres no tuvieran que ser agresivos para ser aceptados, las mujeres no tendrían que ser sumisas”, dijo.

Ese momento le sirvió a Watson para presentar su iniciativa #HeforShe, contra la brecha y desigualdad de género. La actriz logró que 10 universidades de todo el mundo, incluyendo Oxford y la Sciences Po de París, se unieran para mejorar la calidad en la educación para las mujeres. Y los resultados fueron más que mejores.  Fueron “cambios significativos”. La universidad de Hong Kong, por ejemplo, aumentó el número de becas para mujeres en países poco desarrollados, y en el caso de la universidad de Leicester, las mujeres también se vieron beneficiadas con cargos más importantes en un 30 por ciento.

Además, esta década también le sirvió a Watson para concluir la franquicia de Harry Potter con Harry Potter and the Deathly Hallows; incursionar en nuevos géneros como en Noé (2014), Colonia (2015), Regression (2015), The Beast and the Beauty (2017). Y, por si fuera poco, en 2014 también se graduó de la Universidad de Brown con un licenciatura en literatura inglesa.

9. Kathleen Kennedy

(Foto: Jesse Grant/Getty Images)

No es ningún secreto decir que las mujeres en la industria del cine (y en cualquier parte) durante muchos, muchos años, y en esta dura galaxia, han estado a la sombra de los hombres. Es peor que una grosería. Y ese fue el caso de la mismísima Kathleen Kennedy, que a lo largo de gran parte de su carrera ayudó a forjar todo un imperio cinematográfico y, ¿para qué? Para que un día llegara alguien y la describiera como “una chica trabajadora del siglo XXI” o una simple secretaria que ascendió al poder. Suena muy condescendiente cuando Kennedy no sólo ha estado detrás de famosos directores de cine como Steven Spielberg o George Lucas, sino codo a codo. A la par. Es una leyenda viviente en Hollywood, que a principios de la década (en 2012) se convirtió en la jefa suprema de Lucasfilm tras la compra de Disney. Porque, para bien y para mal, Kennedy es una de las mentes detrás de la última trilogía de Star Wars, el resto de spin-offs y lo que sea que nos depare el futuro de la franquicia. Y, hayan complacido o no al temible fandom, le debemos el renacimiento de un universo.

8. Jeff Bezos

(Foto: Joe Klmara/AFP/GettyImages)

Jeff Bezos hizo en una década lo que ningún hombre logró hacer en los últimos 40 años: acumular la fortuna más grande que jamás nadie haya acumulado en tanto tiempo: la nada despreciable cifra de 150 mil millones de dólares. Y, si bien, 2019 no fue el mejor año para el fundador de Amazon ya que, como recordarás, se divorció de su esposa la escritora MacKenzie Bezos, otorgándole el 4% de la fortuna que amasaron juntos, y claro, convirtiéndose en un meme, aún así debe ser reconfortante ser considerado “la persona más rica de la historia moderna”. En la década que termina, Bezos consiguió que Amazon se convirtiera en la segunda empresa de Estados Unidos “en conseguir una capitalización de mercado de más de 1 billón de dólares”, según Bussines Insider.

También logró que su empresa de transporte aeroespacial, Blue Origin, fundada en el año 2000, comenzara a rendir frutos con viajes espaciales. En 2010 fundó Amazon Studios, para crear y producir series y películas como Manchester by the Sea del director  Kenneth Lonergan, que fue nominada al Oscar a Mejor Película, y logrando el Oscar a mejor actor para Casey Affleck. En 2013 compró The Washington Post con un valor estimado de 250 millones de dólares. En 2015 abrió su primera tienda física de libros Amazon Books. Lanzó la novedosa tienda Amazon Go en 2016, una especie de supermercado inteligente; e incluso, invirtió parte de su dinero en empresas como AirBnB, Twitter y Uber. A esto hombre le falta poco para ser el dueño del mundo, y toco madera para que nunca suceda. 

7. Julian Assange

(Foto: CreditHannah Mckay/Reuters)

Ay, ese Julian Assange fue un dolor de cabeza tanto para el gobierno de Estados Unidos como para el Ecuador, que después se arrepintió de haberle brindado asilo. En 2010, este hacker australiano de 48 años se internó a la fuerza en los anales de la historia moderna por haber cometido la mayor y más grande filtración de información que jamás se había llevado a cabo. Dio a conocer cuatrocientos mil reportes sobre la guerra de Irak; 90 mil sobre esa otra guerra que se libraba en Afganistán; 800 documentos de la prisión de Guantánamo, y alrededor de 250 mil cables diplomáticos provenientes de diversas partes del mundo. Todo eso, a través de WikiLeaks. Prácticamente le declaró la guerra a los Estados Unidos, que lo acusaba de conspiración. De ser “un paria” y un “lacayo del Kremlin”. Pero Assange, en teoría, solo trataba de revelarnos una sola cosa: que el “Internet es una amenaza para la civilización humana”, como explicó a la revista Gatopardo. ¿Es el fin de la privacidad? Si aún no lo crees, a continuación te haré recordar algo llamado Cambridge Analytica.

6. Daisy Ridley

(Foto: Lucasfilm)

Por más de treinta años la famosa saga de Star Wars, creada por George Lucas, había sido protagonizada por hombres. Ahí estaban en un pedestal Mark Hamill (Luke Skywalker) o Hayden Christensen (Anakin Skywalker), hasta que un buen día (hace ya cinco años) una joven que apenas había salido en algunos cortometrajes y hecho unas cuántas apariciones en televisión, haría lo que ningún fan de la Guerra de las Galaxias habría imaginado que sucedería: ponerle de una vez por todas fin al legado Skywalker con Star Wars: The Rise of Skywalker y, claro, con The Force Awakens (2015) y The Last Jedi (2017). Me refiero a la talentosa Daisy Ridley. Porque, si bien, Star Wars contaba con poderosas actrices que dieron forma y vida a la franquicia como la querida Carrie Fisher (Leila Organa) y Natalie Portman (Padmé Amidala), Ridley no fue escondida a la sombra de un hombre y en cambio, demostró su control de La Fuerza para atraer al público femenino (siempre controlado por hombres) a la trilogía posiblemente más controversial de Star Wars, y además, lo hizo sin una pizca de egocentrismo.

5. Guillermo del Toro

(Foto: Getty Images)

El verdadero monstruo mexicano no podía faltar en nuestra lista. Me refiero, por supuesto, al director y amante de lo grotesco Guillermo del Toro, que en esta década que fulmina no solo no paró de cosechar éxitos, sino de ganarse el corazón de las personas. Porque además, en estos últimos años descubrimos que Del Toro también es un monstruo con un enorme corazón condominio. En serio. Junto con Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, logró que el mundo del cine que impera, o sea, Hollywood, se percatara que acá en el país vecino hay mucho, mucho talento. Aunque siendo honesto no hace falta que alguien nos lo diga. Sin embargo, lo que hicieron los Tres amigos en los últimos seis años como bien describen en IndieWire, convirtió a México “en una potencia de los Oscar”.

En 2018, Guillermo del Toro ganó el Oscar a Mejor director por la bella The Shape of Water, pero además, tras conseguir uno de sus más grandes éxitos (aunque a él le importe poco un Oscar) extendió su amor al cine ofreciéndole la oportunidad a jóvenes talentos mexicanos de hacer lo mismo que él tanto ama. Ese mismo año lanzó la Beca Internacional de Cine Jenkins-Del Toro en su natal Guadalajara. “Si cambiamos una vida, si cambiamos una historia, cambiamos una generación”, dijo Del Toro.

Del Toro es amor.

4. Kevin Feige

(Foto: Getty Images)

Cuando vi la primera película de Iron Man en 2008 era un niño baboso. En ese momento ya amaba a los superhéroes tanto como a las hamburguesas McDonald’s. Ya había visto Spider-Man, los X-Men y los Cuatro Fantásticos, pero no estaba listo para lo que nos tenía preparado Kevin Feige, el entonces jefe de producción de Marvel Studios. ¡Había una escena postcréditos! ¿Qué rayos era eso? Por supuesto, me salí de la sala de cine mucho antes de que pudiera darme cuenta que existía y saber que esa sería la primera aparición de Samuel L. Jackson como Nick Fury y en la que hablaría de la iniciativa de Los Vengadores. No entendía lo que estaba sucediendo, y luego ocurrió lo mismo en The Incredible Hulk. Feige estaba comenzando a organizar un universo interconectado. El famoso Universo Cinematográfico de Marvel (MCU) que después se extendió con Iron Man 2 (2010), Captain America: The First Avenger (2011), Thor (2011) y así sucesivamente hasta completar 23 películas en una sola década. Como bien dijeron en The Verge: “Nos guste o no, el imperio Marvel redefinió el cine esta década”.

3. Elon Musk

(Foto: Getty Images)

Alguien debería inventar un término para describir a Elon Musk, ese ser extravagante, incansable y a veces inconsecuente, que hace más de una década estuvo a punto de ver cómo su imperio conformado por Tesla y SpaceX se derrumbaba, mientras era más o menos famoso por haber perdido su empleo en PayPal. Y helo aquí, una década más tarde tratando de ir Marte… es un tipo de otro planeta que en todos estos años no ha parado de fabricar autos, cohetes, lanzallamas; de diseñar túneles, e incluso de construirse una mala reputación en Twitter. Ahí están los Tesla Model S, Model X, Model 3, el prototipo de la nueva Cybertruck. Sin olvidar su primer cohete Falcon 9 con el que SpaceX se convirtió en la primera compañía privada en conseguir atracar en la Estación Espacial Internacional en 2012. Para 2015, la compañía ya había realizado siete misiones al espacio. Aunque no todos sus lanzamientos fueron bien: hubo estallidos.

Pero hay tanto de qué hablar sobre Musk y estos últimos diez años que temo que algo se me escape, como la vez que el magnate lanzó en 2018 al espacio un bonito Tesla Roadster tripulado por un maniquí disfrazado de astronauta; o aquella otra ocasión en la que intentó rescatar a un grupo de niños tailandeses de morir ahogados, y lo único que logró fue internarse en una batalla legal por difamación al llamar pedófilo a uno de los rescatistas. Ganó el juicio. Además, fundó dos nuevas empresas que si bien no reciben mucha atención de su parte, son un ejemplo más de su fascinación por la ciencia ficción: Neuralink y The Boring Company, con las que Elon busca construir interfaces cerebro-máquina y túneles que acaben de una vez por todas con el tráfico de las ciudades. Todo parece un sueño cuando se habla de Elon Musk, incluso el hiperloop.

Elon Musk es el soñador más grande de este década.

2. Edward Snowden

(Foto: Baikal/Alamy)

Seis años atrás Edward Snowden tomó una perturbadora decisión que cambiaría su vida. Tenía 29 años y era contratista de la Agencia Nacional de Inteligencia de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés), pero al estar ahí dentro (en la apestosa boca del monstruo) se dio cuenta de un grave problema: “el abuso de los privilegios”. “(El Gobierno) estaba corrompiendo los incentivos destinados a garantizar el juego limpio de quienes ejercen el mayor poder en la sociedad”, explica Snowden en una carta publicada en The New York Times. En realidad, no tenía ninguna necesidad de arruinarse la vida. Vivía plácidamente en la isla de Hawái, pero sintió una obligación. “Nadie sabía lo que estaba sucediendo, las instituciones, tanto gubernamentales como corporativas, se dieron cuenta de que incluso las formas más graves de mala conducta tenían pocas consecuencias”, recuerda. Y así, sin más, fue cómo decidió convertirse en el denunciante más famoso del mundo.

Bajo muchos seudónimos como “Citizenfour”, “Cincinnatus” y “Verax” (veraz en latín), comenzó a filtrar información de la NSA a periodistas de diarios como The Guardian. En pocas palabras, lo que consiguió Snowden fue las personas se dieran los gobiernos de Estados Unidos y Reino los vigilaban (espiaban) de manera indiscriminada y de formas inimaginables. Y si ahora mismo le preguntaras a este humilde sujeto si ha habido algún cambio desde entonces diría que sí:

“Hay gente que dice que nada ha cambiado, que todavía existe la vigilancia masiva. Pero no es así como hay que medir el cambio. Si miramos hacia atrás, antes de 2013, y vemos lo que ha pasado desde entonces, todo ha cambiado” diría. “Ahora sabemos. Ahora la gente conoce lo que ocurre. La gente todavía no tiene poder para detenerlo, pero lo estamos intentando. Las revelaciones han logrado que la lucha sea más igualada”, agregaría.

Definitivamente no somos los mismos ilusos que antes. Entendimos el nuevo valor de la privacidad, mientras que Snowden ahora mismo vive a las afueras de Moscú en un apartamento de dos dormitorios. Pero espera, ¿en verdad lo entendimos?

1. Mark Zuckerberg

(Foto: Getty Images)

Facebook provocó un cambio de paradigma en nuestras incrédulas vidas. La década para Mark Zuckerberg comenzó de manera extraordinaria: fue nombrado la Persona del Año por la revista Time, e incluso ese mismo año se estrenó The Social Network (2010), la película que, según el propio CEO de Facebook, señaló que narró con inexactitud los detalles de su vida cuando creó la famosa red social. En 2012, Zuckerberg extendió su imperio al comprar Instagram por mil millones de dólares y un par de años después anunció que WhatsApp ya era de su propiedad por un monto de 19 mil millones de dólares. El tipo también intentó adueñarse de Snapchat en 2013, pero sus fundadores Bobby Murphy y Even Spiegel se negaron a venderla. ¿Y qué hizo Zuckerberg? Cinco años después emularía su modelo de app en Instagram y con lo que lograría que la gente se olvidara de Snapchat. Si bien Zuckerberg se convirtió en una sola década en el dueño y amo de las redes sociales y el Internet, no hay que olvidar que también pasó muy, pero muy malos ratos que lo hicieron derramar sudor. Literal. Sus usuarios descubrieron que Facebook no era el mejor lugar para buscar información verídica y que además, su privacidad estaba en riesgo.

En marzo de 2018, Zuckerberg atravesó la Calle del Infierno cuando se reveló que una compañía dedicada al análsis de datos mejor conocida como Cambridge Analytica, había aprovechado las vulnerabilidades de seguridad de Facebook para robar los datos privados de más de 50 millones de usuarios a través de la creación de varia apps en la red social de Zuckerberg. Esto, para favorecer la campaña a la presidencia de Donald Trump. A Zuckerberg lo veríamos nervioso durante sus comparecencias ante el Congreso de Estados Unidos y al Parlamento Europeo. Muy poco ha cambiado desde entonces.

Facebook es la app con más descargas en los últimos diez años: 4 mil 600 millones de personas pueden decir que cuentan con Facebook en su smartphone.