Desde el cine de superhéroes, hasta la ciencia ficción y el terror: éstas fueron nuestras 10 películas favoritas del año.

El 2017 fue un año de polémicas: Hollywood comenzó a derrumbarse bajo el peso de los abusos sexuales; las cintas de superhéroes se multiplicaron para bien y peor; Star Wars trajo la cinta más polémica de la saga galáctica y Aronofsky la más divisiva de la industria. Con este año movido fue complicado elegir diez películas pasando por encima de todas las dudas…

Dejamos para el próximo año The Shape of Water de Del Toro, y pequeñas joyas que se proyectaron muy poco en México: The Killing of a Sacred Deer de Lanthimos, Personal Shopper de Assayas y Ghost Story de Lowery, por ejemplo. También, quedaron al margen grandes películas de género como It Comes at Night, Atomic BlondeITSpider-Man: Homecoming.

Sin embargo, las películas que elegimos para nuestra selección final son un compendio de lo más crema de la crema geekera. Esperamos que las hayan disfrutado tanto como nosotros.

10. Wonder Woman

La apuesta de DC y Warner por fin rindió frutos en 2017. Con la contratación de Patty Jenkins en la silla de dirección, un guión sólido y un cuidado único para no cometer los mismos errores recurrentes de las cintas anteriores, Wonder Woman es la película mejor lograda en este universo de superhéroes. Además, no hay que minimizar la importancia de esta heroína frente a los escándalos actuales de Hollywood… y la muy peculiar culpa de Brett Ratner en todo esto.

9. Jim and Andy: The Great Beyond

El documental estrella de Netflix de este año tiene que entrar en toda selección geek que se respete. Y no es porque el servicio de streaming se esté adueñando de un mercado de producción que le era ajeno, sino porque no hay corazón geekero de los noventa que no tenga un lugar especial para Jim Carrey. En esta gran cinta se editaron escenas nunca antes vistas de la transformación de Carrey para interpretar al mítico Andy Kaufman, acompañadas de una narración desgarradora por parte de un hombre que destruyó su alegría para hacer reír a otros. Imperdible.

8. Star Wars: The Last Jedi

Una de las películas más polémicas del año, The Last Jedi ha cambiado la expectativa de los fanáticos en algo cercano a una guerra civil. Si se fijan en los comentarios, si ven la calificación popular en Rotten Tomatoes, se van a dar cuenta de que muchos espectadores se sintieron profundamente ofendidos por la cinta de Rian Johnson (Looper). Sin embargo, la última entrega de Star Wars es una película valiente, atrevida, llena de errores y encantadora en su ambición. Como el principio del fin de la saga Skywalker, The Last Jedi se ganó un lugar particular en nuestros corazones.

7. La Tortue Rouge (La Tortuga Roja)

Por más que se hable de una desaparición inminente, Ghibli no muere. Y en esta era post-Miyazaki –en la que el rey de la animación japonesa tampoco abandona totalmente el puesto–, el famoso estudio de animación sigue produciendo maravillas. En una relación única con animadores belgas y franceses, Ghibli produjo una de las cintas más hermosas de este año: un cuento folklórico sobre la imaginación, la familia y la esperanza cuya simpleza sólo puede equipararse con la enorme hermosura sensible que despliega.

6. City of Ghosts

El documental que más nos sorprendió este año fue, definitivamente, la nueva entrega de Matthew Heineman (Cartel Land). Después de su excursión a las tierras más peligrosas de las autodefensas michoacanas, el aguerrido documentalista rastreó a los periodistas ciudadanos de Raqqa Is Being Slaughtered Silently. Estos hombres y mujeres en permanente exilio han dejado todo, hogares, familias y cualquier esperanza de tranquilidad para enfrentarse, a través de las redes sociales, a los cercos informativos y la propaganda de ISIS. La importancia de este documental no puede minimizarse porque demuestra cómo la lucha contra el extremismo no es una lucha de bombas y armas, sino la lucha en el campo ideológico de los medios masivos de información.

5. La vida de Calabacín (Ma vie de Courgette)

Olvídense de Coco, la película animada que se lleva todas las palmas en este año fue la hermosísima película suizo-francesa La vida de Calabacín. Cuando empiezan a ver una película animada y, en los primeros minutos, un niño mata accidentalmente a su madre alcohólica, saben que la cosa va en serio. Pero esta cinta, durísima y optimista, es de una sensibilidad tal que logra romper toda la solemnidad del argumento y construir una historia hermosa sobre la familia, la aceptación y el abuso. Esta joya de la animación nos ha demostrado que el realismo biográfico también puede vivirse en cuerpos de plastilina.

4. Logan

En lo más alto de nuestra lista se cuela una cinta de superhéroes y suspiramos aliviados porque la ñoñez comiquera sigue produciendo grandes historias en el cine (en medio de la continua entrega de bodrios como Justice League). Logan rompió todos los esquemas anteriores de la saga de X-Men para lograr una redención del personaje y del actor que lo interpretó tantos años: el controversial Hugh Jackman. Y lo hicieron con una cinta hermosamente filmada, bien dirigida y con actuaciones verdaderamente excepcionales. Jackman se redujo el salario para contar esta historia como se debe, con toda violencia, gore y desesperación. El resultado fue una excepcional historia de la derrota mutante a manos de la humanidad, de la pérdida de la empatía frente al individualismo y de la importancia de los cómics frente a la apatía del mundo.

3. Get Out

¿Qué se puede decir de Get Out que no se haya dicho hasta el cansancio? La película debut de Jordan Peele agarró al mundo totalmente desprevenido con una reimaginación de The Stepford Wives (1975) enfocada en el racismo. Y la cinta pateó como mula las buenas conciencias liberales americanas. Porque Get Out no critica simplemente al racismo persecutor de los campos de algodón sino que va mucho más lejos para crear un mordaz comentario sobre el peligro de pensar, en Estados Unidos, una nación “post racial”. Esta película es disruptiva en todos los sentidos y maravillosa en tantos otros. Nuestra única entrada de horror entre las mejores cintas del año merece el lugar de todas las otras y será, estamos seguros, un hito cultural del nuevo horror social americano.

2. Blade Runner 2049

Blade Runner 2049 es una continuación absolutamente improbable. Si me hubieran dicho, hace años, que Denis Villeneuve iba a dirigir la continuación del clásico de Ridley Scott, que la película iba a tener a Harrison Ford chocheando, a Jared Leto como villano y que todo sería una reflexión en torno al mesianismo bíblico y a Pale Fire de Vladimir Nabokov… no les hubiera creído nada. Pero, ¿qué les puedo decir? Villeneuve lo hizo de nuevo. Si Blade Runner fue una hermosa cinta sobre la fragilidad humana, la memoria y la mirada, la película de Villeneuve es una respuesta fría al humanismo de Scott. Esta es una cinta de perspectiva androide, sin humanidad, que funciona tan bien por su precisión geométrica; una obra mucho más compleja y densa de lo que muchos suponen; una obra maestra que vive, independiente, junto a la genialidad del Blade Runner ochentero.

1. La Región Salvaje

Desde que escuché la alocada premisa de la nueva cinta de Amat Escalante pensé que quedaría decepcionado; pensé que sería otra forma de tomar la ciencia ficción para hacer una crítica social pedorra; pensé que sería otra decepción en la imposible historia del género en México. Qué equivocado estaba. La Región Salvaje no es nada más una de las mejores películas de body horror y ciencia ficción que vi en el año, sino que es una de las mejores películas de género que he visto en mi vida. Porque Escalante no se quedó en la realidad nacional (que retrata, siempre, con desapasionada crueldad), sino que logró hacer un retrato complejo de nuestra relación, como humanos, con el deseo. Y hacer eso con la historia de un pulpo extraterrestre sexual es algo genial que se merece todas las palmas. Una joya reflexiva, maravillosamente filmada y con grandes, sensibles, actuaciones que tendrá pronto, estoy seguro, un merecido estatuto de culto.

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