Las 20 mejores series del 2020

¡Por fin llegó nuestra tradicional lista con las mejores series de televisión del 2020! ¡Atasque de streaming!

¡Llegó nuestra lista con las mejores series del 2020!

Para ver en Netflix, Prime Video, Hulu, Apple TV y HBO Go, te damos las mejores recomendaciones de televisión de este año.

No podemos decir que, en el 2020, vimos más series que en años pasados. Es cierto, los servicios de streaming acapararon la atención del mundo encerrado y paranóico que nos tocó vivir. Pero la realidad es que los formatos televisivos ya pasaron al dominio de las computadoras y, ahora más que nunca, tenemos una oferta titánica de contenido inmediato, seleccionado, de pura calidad. El zapping, queridos, ya es cosa prehistórica.

The Midnight Gospel (Netflix)

Así que, preocupados por la curaduría de sus ratos de ocio, como todos los años, les escogimos las mejores series de nuestro ñoño gusto. Por supuesto, no sobra aclarar que nuestra lista de series no incluye series que se estrenaron en años anteriores. Todos los programas que aquí seleccionamos son absolutamente nuevos y podremos seguirlos disfrutando, renovaciones mediante, en tiempos venideros. Eso nos ha permitido acotar estas listas y seleccionar, en años anteriores, en su primera temporada a series tan trascendentes como Mr. Robot, Westworld, Twin Peaks: The Return, The End of the F****ing World, y  Watchmen.

Este año, escogimos series de ciencia ficción, algo de horror, mucha comedia, delirios filosóficos y algunos thrillers fascinantes. Por supuesto, todo con un balance entre producciones de live action, animadas, documentales y de diversas cadenas.

Habiendo dicho esto, Netflix vuelve a dominar nuestra lista con 8 series, seguido por HBO con 5, Amazon Prime y Hulu con 3 series y Apple TV con una serie.

Por supuesto, nuestros gustos siempre se van a complementar con los suyos, así que no dejen de comentar sobre sus favoritas del año y esperemos que venga mucha más ñoñez televisiva para el 2021.

¡Feliz año!

Devs (AMC)

20. Away (Netflix)

Un artículo en Esquire sobre la intimidad de los astronautas que van a pasar duraciones extendidas de tiempo en el espacio dio vida a esta serie de ciencia ficción dura. Protagonizada por Hilary Swank, Away trata la realidad posible de los astronautas, su intimidad frágil, los errores que pueden cometer y la exigencia de una profesión que requiere entrega absoluta. Interesante, aunque fría y, a veces, parca.

19. Raised by Wolves (HBO)

¿Una serie de ciencia ficción espacial sobre colonias humanas en nuevos exoplanetas producida por Ridley Scott? ¿Qué más podríamos pedir? Y sí, los primeros dos capítulos dirigidos por el mítico creador inglés son impresionantes. De hecho, casi toda la serie es perfecta. El único problema que evitó que cayera más abajo en nuestra lista es un final bastante oportunista que buscó enganchar, sin mucho sentido ni valor, para una nueva temporada. Ya veremos qué logran hacer con este intrigante mundo futuro de fundamentalistas, robots ateos, serpientes que vuelan y humanos perdidos.

18. Truth Seekers (Amazon Prime)

El mítico dúo de Nick Frost y Simon Pegg se juntó, una vez más, para dar vida a una comedia de horror ñoñísima que tiene momentos hilarantes y promete mucha diversión en temporadas futuras. La serie sigue a un instalador de internet que se enfrenta con amenazas sobrenaturales por hobby. De pronto, casi sin quererlo, se encuentra en el centro de una trama inmensa, de un juego entre el bien y el mal que implica a soldados de la segunda guerra mundial atrapados en aparatos electrónicos, rituales satánicos y concursos de cosplay. Una serie muy divertida y que, sin embargo, siempre nos recuerda que algo sigue faltando cuando no está Edgar Wright al mando…

17. Tiger King (Netflix)

La más demente serie documental que ha salido en mucho tiempo. 7 episodios y un epílogo que nos hicieron cuestionar los límites mismos de la ficción y la realidad. Esta es la historia sin sentido del excéntrico dueño de un zoológico de tigres amante de las armas, homosexual, megalomaniaco que, en un intento de alcanzar la fama, quemó todos los puentes y agotó todas las posibilidades. Un documental que se convirtió en fenómeno y que no podemos dejar de mencionar. Los gringos están majaretas.

16. Upload (Amazon Prime)

El enorme Greg Daniels regresa a la televisión, después de The Office, con una incómoda comedia romántica sobre los peligros del capitalismo de vigilancia y el mineo más extremo de datos. En el futuro que Daniels imagina, todos podemos vivir para siempre en simulaciones que mantienen nuestra conciencia después de perder nuestro cuerpo. El problema, claro, es que no todos pueden pagar la vida después de la muerte. Llena de hermosos detalles sobre el futuro del agua, del tinder, de la comida, de la salud y del trabajo, Upload puede ser difícil de ver, pero es una crítica certera y necesaria.

15. Mythic Quest: Raven’s Banquet (Apple TV)

Mythic Quest: Raven’s Banquet es la creación de tres grandes escritores de comedia: Charlie Day y Rob McElhenney, creadores de It’s Always Sunny in Philadelphia, y la editora de The Onion, productora y escritora también de It’s Always Sunny in Philadelphia y Community, Megan Ganz. Aquí, el talento para la comedia sobra.

La serie trata sobre los programadores, administradores, directores y testers que mantienen en línea el más grande MMORPG de la historia: Mythic Quest. Protagonizada por el carisma incómodo y presuntuoso de McElhenney, esta serie crea una mezcla única de Sillicon Valley con It’s Always Sunny y presenta una maravillosa comprensión burlona de la realidad twichera. Mythic Quest tiene potencial, si logran consolidar su trama desigual, para convertirse en un testimonio certero de nuestros patéticos tiempos de gamergates e influencers.

14. The Queen’s Gambit (Netflix)

La adaptación de la famosa novela de Walter Tevis sobre una prodigiosa heredera simbólica de Bobby Fischer en el ajedrez norteamericano, fue el fenómeno del año para Netflix. Nunca una serie había tenido tanto público en la historia de la cadena de streaming. (O eso dicen ellos).

La miniserie, en efecto, es un apasionante relato que cuestiona el talento en un mundo masculino, las adicciones y las obsesiones. Divertida, llena de lujosos detalles en el diseño de producción y con una enorme actuación central de Anya Taylor-Joy, The Queen’s Gambit es verdadero placer de binge watch. Por eso, claro, se le perdonan algunos clichés fáciles que recuerdan los horrores obsesivamente americanos sobre el talento y el genio (como Dead Poets Society, Finding Forrester, A Brilliant Mind y Good Will Hunting.)

13. Tales from the Loop (Amazon Prime)

Las pinturas retrofuturistas de Simon Stålenhag cuentan una historia que nunca ocurrió. Paisajes suecos típicos en los que vemos robots, extrañas tecnologías y arquitecturas imposibles que conviven con una humanidad que se nos parece mucho. A partir de estas historias quietas, Nathaniel Halpern desarrolló la historia de una pequeña ciudad en Ohio que vive una realidad alterna por el trabajo de The Loop, un centro de investigación en física experimental.

La serie, protagonizada por Rebecca Hall y Jonathan Pryce en dos papeles increíbles, musicalizada por Phillip Glass y dirigida por grandes nombres como Mark Romanek, Jodie Foster y Andrew Stanton, tiene un potencial enorme que, a veces, se desperdicia en el formato de Monster of the Week. Sin embargo, la historia central es lo suficientemente sólida para hacernos esperar una nueva temporada con ansias de misterio y conexiones cósmicas.

12. I Am Not Okay with This (Netflix)

El problema con I Am Not Okay with This es su enorme cercanía con una de nuestras series favoritas de Netflix de todos los tiempos, The End of the F***king World (la primera temporada, claro). No nada más el setting es parecido, sino que la iluminación, la forma en que está narrada y la corrección de color son brutalmente similar. Por supuesto, esto responde a dos cosas: el enorme oportunismo de Netflix que busca exprimir cualquier tipo de éxito crítico o de público; y que ambas series están basadas en los cómics minimalistas del gran Charles Forsman.

A pesar de todo esto, I Am Not Okay with This es una reinvención creativa y deliciosamente entretenida del mito del superhéroe americano. Un coming of age único que entiende muy bien el contexto más edgy en el Netflix de Sex Education y Big Mouth y que logra encontrar el tono adecuado entre el drama adolescente y la comedia sobrenatural. Sophia Lillis (It) también demuestra que es una tremenda actriz con un enorme futuro.

11. I’ll be Gone in the Dark (HBO)

Podría decirse que I’ll be Gone in the Dark es un documental sobre el horror de un asesino y violador en serie que atormentó a California en los años setenta y que, hasta hace muy poco, no había sido atrapado. Sin embargo, lo que más me gusta de esta serie es que no se trata de otro drama de crimen real de los que atiborran ahora los canales de streaming. No se trata, tampoco, de la caza de un asesino. Esto es algo más, algo mucho más interesante, algo que está en el génesis mismo de todos los dramas de crimen real.

Esta es la historia de la pasión de Michelle McNamara, una de las más brillantes escritoras de crimen real y una de las fundadoras de este género, a gran escala, en internet. Sin McNamara, tal vez, el panorama de nuestra adicción a las tramas policiacas no sería el mismo. I’ll be gone in the Dark es la trágica historia, contada por familiares cercanos, del único libro que publicó McNamara persiguiendo al Golden State Killer y cómo su escritura le costó la vida. Un relato de obsesión, hermosamente narrado, escalofriante y triste al que se le perdona un final algo cursi.

10. Giri/Haji (BBC Two / Netflix)

Giri/Haji se traduce como Deber y Vergüenza. Se trata de una serie de crimen japonesa-británica que sorprendió a propios y extraños cuando se estrenó internacionalmente en Netflix. La serie cuenta la historia del asesinato misterioso en Londres del nieto de un prominente jefe Yakuza.

El problema es que el asesinato fue perpetrado con una espada robada a otro jefe Yakuza. Y el ladrón es el hermano desaparecido de un taciturno mando policial de Tokio. Ahora, el policía debe viajar a Londres para tratar de encontrar a su hermano e impedir, de alguna manera, que las familias del crimen deshagan la ciudad y ejerzan venganza sobre sus hijos y su esposa.

Un thriller excepcionalmente bien realizado, actuado y filmado que se nutre del shock cultural entre los bajos fondos de Londres y de Japón con un gusto elegante en la reelaboración del neo noir. Ojalá se viera más esta serie para que se hicieran más series como esta.

09. Solar Opposites (Hulu)

El gran Justin Roiland se desapega un poco de la locura fecunda de Dan Harmon y Rick and Morty para sacar una nueva serie de parodia cienciaficcionosa. Esta vez, se trata de una parodia a las ideas de invasión alienígena con una familia de extraterrestres que se quedan varados en un barrio suburbano después de que su planeta explota. Pero, un momento, no se trata de cualquier familia alienígena: estos tipos no hacen teléfonos para llamar a casa, no se comen a los gatos  y no tienen antenitas retráctiles. Esta familia de alienígenas excepcionalmente extraña está formada por dos amigos que tienen dos clones jóvenes de ellos mismos (aunque uno se identifica como mujer) y una pupa que crecerá para eliminar la vida en la tierra y terraformarla con las necesidades de los inesperados invasores.

Lo interesante aquí es que la tierra, como en District 9 (2009) -aunque de manera menos oscura-, se acostumbra a su presencia y conviven con ellos tranquilamente. Y esto sirve para hacer observaciones agudas sobre la vida cotidiana, blanca, suburbana estadounidense y jugar con tropos de ciencia ficción que no se habían acabado de explorar en su spoof de Volver al Futuro. Una serie que, a pesar de no ser completamente innovadora como sí lo fue Rick and Morty, es divertidísima, calurosa y se escapa como agua entre los dedos. Mención aparte, al mundo de las hormigas humanas en la pared es una maravilla en sí.

08. Animaniacs (Hulu)

Entiendo que, técnicamente, todos lo sabemos, Animaniacs no es una serie nueva ni se estrenó este año. Sin embargo, después de 22 años de ausencia, los Animaniacos que regresaron no son, en absoluto, los mismos. Y esto es evidente desde la forma en que recrearon la canción original del programa:

“A brand new cast who tested well in focus group research
Gender balanced, pronoun-neutral, and ethnically diverse
The trolls will say we’re so passé, but we did meta first”

Animaniacs siempre fue un programa hiperconsciente de un contenido irreverente que jugaba con la sátira adulta sin dejar de ser divertido para un público infantil. Pues bien, ahora, los Animaniacs saben que su público creció, que son millennials nostálgicos y desencantados y que pueden empujar las alegorías políticas al máximo. Es algo maravilloso ver toda una parodia de La Odisea en donde un cíclope con peinado de Trump y piel naranja se frota a Ulises en los pezones; o una lección sobre la segunda enmienda con conejitos; un episodio de Pinky y Cerebro sobre cómo conquistar al mundo con memes o de cómo destruir al congreso con escándalos de persecución macartista. Con muchos menos personajes (aunque certeros cameos), con puros sketchs de los hermanos Warner y Pinky y Cerebro, este regreso de los Animaniacs no necesita nada más. Pura felicidad nostálgica en un reboot para acabar con todos los reboots.

07. High Score (Netflix)

Una miniserie documental que narra, con fluidez y entrevistas impresionantes a los protagonistas de esta demencial historia en el auge de la industria de los videojuegos. La caída de Atari; la guerra de consolas entre Nintendo y Sega; la forma en que los creadores de Wolfenstein y DOOM conquistaron al mundo con innovaciones violentas; el nacimiento de EA y los juegos de deportes con Madden a finales de los ochenta; la invención de los chips 3D y la revolución de Star Fox; el desarrollo irreal de los e-sports…

Con un vaivén bien pautado entre el archivo retro, las animaciones y talking heads pertinentes, estos seis episodios son la introducción que tanto necesitábamos a una historia comprensible y alcanzable de los videojuegos. Un excelente documental hecho por verdaderos apasionados del tema que sabe explorar muy bien la nostalgia y darle un nuevo giro a avances tecnológicos que nos marcaron profundamente y que no pudimos entender en la época. La serie, finalmente, es tan entretenida que hasta perdonamos la narración de Charles Martinet.

06. The Third Day (HBO)

Me gusta mucho el formato de las miniseries cortas. Hace algunos años puse en nuestra lista de fin de año la genial And Then There Were None de la BBC. Ahora, nos toca poner esta locura de folk horror que nos pareció particularmente bien lograda desde la primera entrega (la serie fue estrenada por entregas -Summer (3 episodios), Autumn (1 episodio) y Winter (3 episodios).

El horror claustrofóbico de la isla en la que se queda atrapado Sam va agudizándose, después de los primeros encuentros violentos con los lugareños, hasta una paranoia maravillosa que, a cada paso, nos confronta con un personaje principal muy poco confiable. Al final, la locura de la serie te hace cuestionar, incluso, si Osea no podría ser, en efecto, el centro de un universo mítico que comienza a desarticularse.

Sacrificios humanos, símbolos celtas, viejos traumas de apropiación inglesa, viajes lisérgicos, ritos antiguos, todos los ingredientes se encuentran aquí para que disfruten de una miniserie de glorioso horror folklórico. Jude Law, además, es espectacular en el papel del antihéroe.

05. The Vow (HBO)

Otro de los grandes hitos de este año fue la aterradora serie documental sobre el culto de NXIVM de HBO, The Vow. Por supuesto, Amazon también hizo una serie documental sobre NXIVM, llamada Seduced que narraba, más bien, la experiencia personal de India Oxenberg en el culto sexual de Keith Raniere. Sin embargo, la serie de HBO me parece mejor construida, más completa y más impactante.

Al principio de este documental, la presentación del culto, a través de la experiencia de los que ayudaron a crearlo, es escalofriantemente atractiva. Todo parece mejor a través de las enseñanzas de Keith Raniere. Y todo, poco a poco, comienza a desarticularse la ilusión hacia una decadencia cada vez más escalofriante.

Lo que me sorprende tanto de esta estructura es que mimetiza el camino de alguien que se deja seducir por un culto: pasa una cierta cantidad de tiempo para poder observar, con distancia, lo que representa esta estructura, que los pros y los contras no se balancean como se pensaba al principio. Y eso hace de esta serie no nada más un documental muy pertinentemente informado, sino que convierte a The Vow en una experiencia. Algo, verdaderamente, aterrador.

04. Close Enough (HBO Max / Netflix)

Close Enough es una de las series animadas más originales que he visto en un rato. Sí, se trata de nuevo del retrato caricaturizado de una familia disfuncional y hemos visto muchos de esos, se sabe. Pero aquí la cosa que cambia es el humor único y disparatado del animador de Star Wars: Clone Wars, creador de Camp Lazlo y Regular Show y escritor de Adventure Time, J. G. Quintel.

Esta vez, Quintel utiliza toda la locura de college dorm de Regular Show para contar una historia mucho más triste y realista de una pareja de jóvenes padres que trata de sobrevivir en un vecindario caro de Los Ángeles para dar una mejor educación a su hija. Para lograr pagar la renta, esta pareja fracasada, deben tener compañeros de cuarto… y les toca vivir con un par de divorciados codependientes.

El humor aleatorio, de asociación libre, que tanto sabe usar Quintel, logra encontrar aquí los caminos más maravillosos de una comedia romántica, sensible y brutalmente honesta. Esta serie parece como si King of The Hill hubiera sido escrita por Beckett. Extrañamente, no nada más funciona, sino que llega a alturas insospechadas. Un verdadero descubrimiento y la coronación de una enorme carrera para Quintel.

03. The Midnight Gospel (Netflix)

The Duncan Trussell Family Hour es un programa de radio con más de 400 episodios en donde el comediante Duncan Trussell entrevista a distintas personalidades para hablar de temas banales y apremiantes. De pronto, a Trussell se le ocurrió juntarse con el tremendo animador y creador de Adventure Time, Pendleton Ward, para crear The Midnight Gospel, una alucinante propuesta animada que gira en torno a un presentador de podcasts que viaja a dimensiones paralelas para hacer entrevistas.

La locura del desplazamiento entre entrevistas que tratan sobre temas particularmente terrenales (como acceso a los servicios de salud, experimentación con drogas, la forma en que los estadounidenses aceptan la muerte, eutanasia, magia y meditación) con las animaciones completamente dementes causa un punto único de reflexión en nosotros. Ni el dibujo, ni las entrevistas te sumergen por completo y puedes observar, en un extraño estado de comprensión distanciada, ambas cosas en su justa escala.

No sé cómo lo hacen, pero The Midnight Gospel es todo lo que Linklater, con mucha más solemnidad y menos tino trató de hacer en Waking Life: un recorrido filosófico, desplazado a través de la imaginación animada. Una serie verdaderamente única, inteligente, chistosa e irreverente que, con el enorme material de The Duncan Trussell Family Hour puede darnos, todavía, muchos episodios de iluminación inesperada. Nunca pensé que las alucinaciones pudieran conmoverme tanto.

02. The Plot Against America (HBO)

En este clima político enrarecido, HBO se atrevió a adaptar una de las más polémicas novelas del gigantesco escritor Phillip Roth. Para hacerlo, se trajo, nada más y nada menos, que a dos de los más grandes creadores en la historia de la televisión, los tipos que escribieron, nada más y nada menos, que The Wire: David Simon y Ed Burns. El resultado es una de las mejores miniseries de los últimos años y una adaptación paciente, valiente y trepidante de una obra mayor de la literatura norteamericana contemporánea.

The Plot Against America se centra en la vida suburbana, en Jersey, de una familia judía que, en 1942, observa con horror cómo Theodor Roosvelt pierde las elecciones frente a Charles Lindberg. Este cambio inocente en la historia puede parece inocuo. Pero, sin la voluntad de Roosvelt de llevar a Estados Unidos a la guerra, las políticas antisemitas, xenófobas, y proteccionistas de Lindberg empiezan a adoptarse como las realidades fundamentales de Estados Unidos. Un sólo “America First” en el momento justo basta para que acabes con a cancilleres nazis tomando el té en la Casa Blanca.

The PLot Against America (HBO)

The Plot Against America no nada más se toma el tiempo para instalar los valores de esta familia, su normalidad, y el miedo que los recorre, desde los más pequeños del hogar hasta los ancianos seniles; sino que logra crear un ambiente de progresiva opresión, casi imperceptible que me parece una de las recreaciones más terroríficas que he visto de cómo se instala el fascismo. Esto no necesita de la espectacularidad mística de universos paralelos de Philip K. Dick en The Man in the High Castle para ser espectacularmente desconcertante.

Además, esta serie cuenta con las enormes actuaciones de John Turturro, Winona Ryder, Zoe Khazan y un deslumbrante Morgan Spector; la experimentada dirección de Thomas Schlamme y Minkie Spiro; y, sobre todo, la increíble fotografía de Martin Ahlgren (que también hizo maravillas de claroscuros en televisión con la primera temporada de Daredevil). Créanme, esta serie puede parecerles lenta al principio, pero cuando lleguen a los últimos episodios van a tener momentos de verdadera angustia. Estados Unidos no es el país que se opone al fascismo, es el país que alguna vez se opuso al fascismo. Con la misma facilidad, nos recuerdan Roth, Simon y Burns, pudo felizmente adoptarlo.

01. Devs (Hulu)

Nuestra serie favorita del 2020 es otra miniserie (formato que me parece mucho más interesante que las interminables temporadas) creada por uno de los grandes directores y escritores de ciencia ficción de nuestros tiempos: Alex Garland. Después de dirigir y escribir Ex-Machina y Annihilation (esa maravillosa y laxa interpretación de la trilogía del Southern Reach de Jeff Vandermeer), Garland decidió probar un nuevo camino para sus reflexiones alucinantes de ciencia ficción.

Así, a través de FX on Hulu, dirigió y escribió la historia de un conglomerado tecnológico liderado por un genio atormentado (Nick Offerman) que tiene una misteriosa área de desarrollo llamada Devs. Nadie sabe qué ocurre en Devs, pero todos saben que es algo importante… y potencialmente peligroso. Después de que su pareja desaparece al ir a visitar el edificio de Devs, la programadora Lily Chan, interpretada por una magistral Sonoya Mizuno (Ex-Machina, Maniac), decide adentrarse en el misterio y descubrir qué ocurre detrás de toda esta locura. Su descubrimiento será un encuentro tecnológico con lo divino, con lo trascendente, con una vida más allá de la vida.

Si Ex-Machina exploraba los peligros del mineo de datos en las aplicaciones tecnológicas de inteligencia artificial y Annihilation el hubris humano que pretende enfrentarse a la inmortalidad de Dios, Devs es una amalgama de las dos ideas. Al mismo tiempo mesiánica y científica, esta serie vuelve a cuestionar cómo los humanos pueden acercarse a lo divino a través de la tecnología y cómo este acercamiento puede significar su salvación o su perdición. Una obra mayor de ciencia ficción metafísica, un thriller apasionante, una miniserie increíblemente diseñada y realizada, un hito que demuestra la enorme valía de Alex Garland en el panorama actual de la ciencia ficción en Hollywood.

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Si quieren más recomendaciones, aquí pueden consultar nuestras 50 series favoritas de la última década.

Devs (Hulu)