Éstas fueron las series que nos mantuvieron pegados a la pantalla a lo largo de este año.

En un año tan cargado de creaciones televisivas es difícil escoger diez programas que sobresalen del resto: por Marvel dejamos fuera a una chica de DC que había hecho buenos méritos, por aventuras espaciales desechamos el apocalipsis de comedia irreverente de Cockroaches, por el drama olvidamos a The Last Man on Earth y por el realismo abandonamos una que otra locura televisiva de Shyamalan. Sin embargo, toda lista tiene que terminar y estos diez programas (con dos añadidos) son, sin duda, los que más nos intrigaron este año.

Recuerden que sólo contamos programas nuevos y que, a pesar de grandes temporadas subsecuentes, no van a encontrar aquí viejos favoritos como Game of Thrones o Flash. Con todo, esperemos que les gusten nuestras recomendaciones y que se arme la discusión. Sin más preámbulo, aquí les dejamos las mejores series del 2015.

10. Powers (Playstation Network)

Para abrir la lista de este año tenemos la adaptación alocada de un cómic. Y sí, Michael Bendis está ahorita hasta en la sopa: en un mundo plagado por películas y series de superhéroes, las adaptaciones de la obra de Bendis representan un perfecto balance. Porque tanto Powers, como Jessica Jones, hablan de un mundo en dónde nadie se sorprende por encontrar enmascarados que vuelan y luchan contra el crimen: estos son universos comunes en dónde los superpoderes se mezclan con la política y la vida más cotidiana, en donde lo extraordinario es banal.

Y bueno, en este programa, las actuaciones no son lo mejor y muchos personajes no terminan por cuajar (con excepción del filósofo-villano que interpreta genialmente el gran Eddie Izzard), pero el mundo que se construye es completamente intrigante. Además, la trama de la primera temporada explora, como nadie lo había hecho, lo que Bendis y Garth Ennis llevan rato trabajando en papel: los mecanismos de publicidad, las apariciones forzadas, la celebridad y la promiscuidad de las nuevas superestrellas del mundo superdotadas del mundo. Una serie con gran potencial que podría ser la contraparte pesimista a lo que, años atrás, con intriga y optimismo oscuro, trató de hacer Heroes. Y bueno, no sobra decir que es la primera producción televisiva de Playstation.

9. Other Space (Yahoo!)

Nuestra lista de series de este año se divide entre temáticas más serias y unas cuantas peculiaridades cómicas. Y claro, si el humor de otros programas más arriba en nuestra lista se basa en el gore ridículo o las depresiones de Nuevo México, aquí tenemos una refrescante parodia a viejos tropos de exploración espacial. Other Space cuenta la historia de una tripulación dispar de jóvenes entusiastas por el viaje interestelar que se pierden en una dimensión paralela en su primer viaje. Con provisiones suficientes y un ambiente caótico pero estable, los tripulantes se enfrentan, con toda inexperiencia, a los peligros del espacio inexplorado

De la mente del gran Paul Feig (Freaks and Geeks, The Office, Arrested Development) esta serie muestra cómo se puede hacer mucho con muy poco. Aquí la comedia se basa en un guión finamente escrito, en la capacidad histriónica de actores poco conocidos y en el recuerdo de programas de televisión antiguos en los que todavía se sentía la emoción popular por explorar las estrellas. Con toda su falsedad estética, sus momentos ridículos y su amor por Douglas Adams, este programa tenía que estar en nuestro recuento. Sólo esperemos que Yahoo! tenga la valentía de renovarlo para una segunda temporada… y mientras, nos queda volver a disfrutar de sus extraños y entrañables episodios.

8. The Expanse (SyFy)

Basada en la serie de novelas de James S. A. Corey y con apenas cuatro episodios, The Expanse ya se perfila para convertirse en el Battlestar Galactica de esta generación. Y claro, las comparaciones no son muy desatinadas: aquí tenemos un universo complejo y lleno de aristas en el que se juegan las pequeñas vidas de algunos personajes clave en los grandes problemas políticos de una galaxia en conflicto. La historia se desarrolla 200 años en el futuro, en el siglo XXIII en el que el hombre ha colonizado todo el Sistema Solar y se libra una batalla silenciosa para abastecer a toda la humanidad de derechos fundamentales… como el aire y el agua. Y bueno, el valor de producción de la serie está muy por encima de lo que nos tiene acostumbrados SyFy: los ambientes claustrofóbicos, la normalidad de las reacciones y los detalles lingüísticos nos dan un sentido bastante intrigante de la realidad cotidiana de esta galaxia futura. Esta es una serie sin duda intrigante y esperaremos con ansia los siguientes episodios. Claro que, si esto no les convence, pueden preguntarse cómo se ve una decapitación en gravedad cero…

7. Jessica Jones (Netflix)

Seguimos con las adaptaciones de Bendis en la segunda gran conquista de Netflix después de su unión con Marvel. Jessica Jones fue una enorme sorpresa: mientras que todos esperaban un rotundo fracaso con la adaptación de un cómic poco conocido (Alias) después de la enorme encarnación de Daredevil, este programa fue una bocanada de aire fresco. Porque, claro, al confirmar la calidad que mantienen todos los programas de Netflix (hay que considerar que tenemos dos en nuestra lista) se demostró, con Jessica Jones, que los estándares de calidad son diferentes para las producciones en línea que para la televisión. Es difícil que un canal mantenga tan elevados niveles de calidad en toda su programación: la verdadera competencia televisiva de HBO nunca se dio en los viejos canales.

Y bueno, aparte del logro en la adaptación, la trama pudo encarnar a uno de los más viejos y peculiares villanos del universo Marvel dándole humanidad, textura y crudeza. Así que si Daredevil se llevó todas las palmas por la construcción minuciosa de un mundo y de un héroe, Jessica Jones nos regaló al mejor villano del MCU (junto con Loki, claro). La expansión televisiva de este universo nos sigue sorprendiendo: el balance al colorido más estridente de lo cósmico (que incluye las andanzas de los agentes de S.H.I.E.L.D), está en los callejones oscuros de Hell’s Kitchen… y muy pronto llegará a Harlem.

6. Humans (Channel 4 / AMC)

Retomando las viejas temáticas de rebelión robótica, Humans es una serie británica de enorme potencial. La serie está basada en un programa sueco que tuvo un gran impacto hace un par de años en el viejo continente. Con este remake, se volvieron a poner en pantalla chica todas las discusiones filosóficas sobre lo que nos hace ser humanos y la frágil línea entre el uso de una herramienta y el abuso hacia un esclavo una vez que los androides parecen anatómicamente idénticos a nosotros. Con personajes reales, palpables y excelentes actuaciones (en particular una entrañable representación de William Hurt y un excelente protagónico de Gemma Chan), esta serie plantea viejas preguntas de forma cruda y refrescante. Como la contraprate televisiva de Ex-Machina, este programa no deja de tratar temas complejos sobre la sexualidad humana, el sentido de paternidad y la violencia de la memoria. Como parte de las joyas de realismo tecnológico que nos han regalado los británicos (con Black Mirror, por ejemplo) Humans se coloca en nuestro conteo como la mejor serie de ciencia ficción del año.

5. Ash vs Evil Dead (Starz)

https://www.youtube.com/watch?v=unnLg1TPCYM

Llegando a nuestros últimos cinco lugares tenemos esta pequeña joya bizarra que marca el regreso de la mancuerna Bruce Campbell-Sam Raimi. Y vaya que no se ha perdido esa vieja química. Desde el primer episodio se siente de nuevo toda la locura de la segunda y tercera parte de la saga de Evil Dead: gore a borbotones, mutilaciones gratuitas, one-liners de pésimo gusto y todos los maravillosos detalles molestos de un personaje tan peculiar como Ash. Y claro, siguiendo la vieja tradición de las cintas, éste es un festival de golpes al protagonista. Con una historia totalmente descabellada, efectos analógicos que recuerdan los años ochenta con cariño torpe del bueno y una increíblemente autocrítica presencia de Campbell, esta serie viene del mismo molde único que las películas que le dieron vida. Con eso basta para decir que es simplemente irrepetible. No se pierdan esta rareza cómica de tripas desparpajadas: la nostalgia se reivindicó aquí con renovada irreverencia. ¿A dónde te nos habías ido San Sam Raimi? ¡Te extrañamos horrores!

4. Better Call Saul (AMC)

Saul Goodman era un personaje francamente maravilloso en Breaking Bad. Con una enorme capacidad para decir lo necesario de la forma más inadecuada, con sus trajes de colores chillones y ese guardaespaldas tierno de doscientos kilos, entre toda la locura de la serie, el abogado chueco de poca monta y mal gusto se mantuvo siempre como un pilar entrañable en su universo. Por eso no fue una sorpresa escuchar que se haría un spin-off protagonizado por el genial Bob Odenkirk.

Lo que no sabíamos es que la serie iba a mantenerse en sus propios pies, sin necesidad de integrar insistentemente a los personajes de Breaking Bad (a pesar de que muchos recurrentes de las primeras temporadas aparecen desde el primer episodio), con un tono fiel pero único y una trama tan intrigante como original. Porque no todo aquí se fue en dirección de Tuco y, después de un espectacular inicio, la serie se encamina hacia las problemáticas familiares propias del pobre James McGill, un corredor de estafas de origen Irlandés que creció en la parte equivocada de Chicago. Con una gran potencia emocional y una estética cuidada y fiel, con grandes actuaciones y una cuidadosa construcción de personaje, Better Caul Saul es otro éxito inesperado.

3. Daredevil (Netflix)

Un personaje casi olvidado, con una larga historia de publicación, que pasó por las manos del gran maestro Frank Miller y que se tropezó, para su desgracia, con Ben Affleck y Collin Farrell, renació en nuestras pantallas por la magia, nuevamente, de Netflix. Y claro, teníamos que poner esta enorme serie en nuestro podio de honor: Daredevil logró mezclar con una violencia inesperada la estética de Miller y una temática de crimen real enmarcada por las locuras del MCU. Se dice fácil…

Con una sólida actuación de Charlie Cox y la enorme presencia de Vincent D’Onofrio, esta serie le volvió a dar dignidad a un personaje muy querido. Además, creó una historia pasada con la aparición de Stick y propuso futuros lazos con una reinventada Night Nurse (Rosario Dawson).

Así, esta serie se siente como el increíble principio de algo mucho más grande. Y no podemos esperar para ver lo que sigue. Desde los nauseabundos callejones de Hell’s Kitchen hay un hombre que puede oír los latidos de los corazones, las gotas de lluvia, y los secretos del viento. Desde nuestros servicios de streaming todos le agradecemos su inesperada y maravillosa reaparición: Daredevil nos hizo volver a creer en el diablo.

2. The Man in the High Castle (Amazon Studios)

Adaptar la gran novela de historia alternativa de Phillip K. Dick no es una tarea sencilla. De hecho, después de ver el increíble piloto de esta serie me pregunté cómo harían para expandir lo suficiente el universo de la novela haciéndolo durar varias temporadas. Y bueno, puedo decir que mis expectativas se quedaron cortas. A pesar de algunas actuaciones desiguales, esta serie logró ampliar la historia de Dick a niveles insospechados agregando otros giros de realidades alternativas, complots políticos y personajes diversos.

Con todo, esta serie es algo completamente original que creó su propia estética y que supo aprovechar todas las virtudes del libro sin caer en sus deficiencias: el I-Ching es aquí un indicativo más que sutilmente comienza a enarbolarse en la historia, se tratan los temas sociales más específicos en el encuentro de una pareja japonesa encumbrada y un vendedor de antigüedades, todo se siente como una intrigante red de intereses diversos y tensiones culturales constantes, el paisaje es maravilloso y el contenido siempre sorprende. Después de mucho sufrimiento para lograr que se realizar, después de cambiar de manos (de la BBC a Amazon) esta serie por fin encontró una producción meritoria. Y claro, esta férrea competencia de Amazon a Netflix anuncia el principio de una nueva batalla de calidad televisiva que se juega, exclusivamente, en línea.

1. Mr. Robot (USA)

Mr. Robot no fue ninguna sorpresa: desde el piloto sabíamos que la irreverente serie creada por Sam Esmail sería algo completamente distinto a lo que habíamos visto en viejas temáticas de terrorismo cibernético. Porque aquí no tuvimos esas horribles animaciones en tercera dimensión de Hackers o Swordfish, ni viejos clichés sobre cómo habla, se viste o actúa un hacker. No, aquí Esmail sacó inspiración de otros lados, desde la estética de David Fincher hasta la trama de Fight Club, desde la temática del vigilante hasta los viejos tropos que relacionaban enfermedad mental, vigilancia y paranoia.

Y sí, a pesar de que la serie declinó en calidad en los últimos episodios y que nos dejó con demasiadas preguntas sin respuesta, no se puede pedir mucho más de un programa que, en un excelente año para la televisión, superó todas las expectativas. Inteligente, estéticamente cuidada, con excelentes actuaciones, gran música y una irreverencia muy propia, Mr. Robot marcó profundamente el 2015. Tal vez ahora sea más evidente que nunca que, por fin, estamos integrando el código desnudo al entretenimiento masivo y tal vez este programa marque el principio de otra compresión popular de la era cibernética. Tal vez. En todo caso, esta serie es una vieja historia que sólo se podría contar en nuestro peculiar presente: Mr. Robot es otra épica de nuestros días.

 Mención honorífica: The Jinx (HBO)

Y sí, en algún lado tenía que aparecer HBO. Esta peculiar serie documental es, tal vez, el programa más intrigante, polémico y francamente aterrador de este año. Lo separamos del conteo por no entrar directamente en nuestra geekera línea editorial pero, sin duda, merece una mención. Adentrándose en la tenebrosa historia de uno de los herederos de la inmensa fortuna Durst, esta mini serie documental cuenta la vida y las muertes de Robert Durst. Este peculiar personaje parece dejar detrás de él una larga lista de cadáveres que nadie pudo imputarle… hasta que se filmó este documental. Volviendo a desenterrar evidencias y confrontando al implicado, el día en que se transmitió el increíble episodio final de esta mini serie, Bob Durst fue arrestado y acusado de homicidio en primer grado. Para saber cómo se llegó a eso tienen que ver este maravilloso trabajo documental que los dejará con la boca abierta y las esperanzas por la humanidad maltrechas. Un evento imperdible que muestra el poder de la televisión frente a la realidad.

Mención bizarra: Over the Garden Wall (Cartoon Network)

Es verdad que Over the Garden Wall se transmitió a finales del año pasado en Estados Unidos. Sin embargo, por los azares propios de la distribución, no supimos de su entrañable locura hasta este año. Y bueno, no nada más es importante notar que ésta es la primera mini-serie de Cartoon Network sino que toca, además, temas bastante oscuros que no son habituales en esta cadena. Ésta es una aventura fantástica llena de humor caprichoso y aleatorio, una historia de oscuridad y fraternidad, de vida y de muerte que no puede dejarlos impasibles. Les aseguro que, al ver esta maravillosa serie, se van a enternecer más de una vez, recordarán viejos roles fraternales de infancia y, tal vez, tendrán una canción pegada por días. Una animación original, valiente, sentida e inteligente que puede gustar a todo mundo pero que está hecha para el disfrute de pocos. Una verdadera joya.

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Así termina nuestro conteo para este 2015. Esperemos que el próximo año nos guarde todavía muchas sorpresas en televisión de calidad. Mientras tanto, no duden en comentar sobre sus programas favoritos y esperamos, con gusto, todas las discusiones.

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