Estas escenas de anime de los noventa no podrían existir en la época actual

¿Nos despedimos de una época dorada del anime?
Las nuevas generaciones no ven con los mismos ojos a las obras de antaño | Imagen: Toei Animation

Un nuevo paradigma cultural se hace presente en nuestros días, y animes consagrados hace años hoy son vistos bajo una nueva perspectiva. Por ejemplo, tenemos el caso de los personajes de Dragon Ball, serie que fue censurada en Argentina bajo el argumento de que en algunos de sus episodios el acoso y el abuso sexual están normalizados.

Vale la pena que ahondemos en este aspecto, y antes de emitir un juicio, tratemos de reflexionar qué sí se puede y qué no se puede mostrar en una obra dirigida a un público infantil, y qué es lo que motiva nuestros pensamientos. Para hacer más sabrosa esta reflexión, a continuación te presentamos una serie de escenas de anime shonen de los noventa que difícilmente podrían existir en la época actual.

Porygon y los ataques de epilepsia

No solo una escena, sino todo este capítulo de Pokémon no podría sobrevivir hoy en día así como no lo hizo en su momento: ¿la razón? Haber provocado ataques de epilepsia en más de 680 personas alrededor de Japón. Y es que en la animación de este episodio se presentaron varias secuencias con luces intermitentes de intensos colores que provocaron daños en las personas fotosensibles. ¡¿Alguien quiere pensar en los niños?!

Y eso que Pikachu tuvo la culpa | Imagen: The Pokémon Company

Happosai: ladrón de ropa interior femenina

En Japón existe un género artístico llamado ecchi, el cual deliberadamente busca situaciones sugestivas y eróticas frente al espectador. Ranma ½, además de un gran shonen, es una obra adscrita al ecchi, y es por ese motivo es que en innumerables ocasiones Romuki Takahashi nos presentó desnudos (totales o parciales), juegos de palabras picantes y toda clase de personajes de lo más pintorescos.

En este sentido, el viejo Happosai es un personaje que difícilmente podríamos volver a ver en un anime dirigido a una audiencia infantil, ya que se trata de un viejo pervertido el cual posee una extraña fijación con robar ropa interior de mujer.

Bulma sonsacando a un pequeñín

Una de las primeras escenas de todo el anime de Dragon Ball nos mostró a Bulma tratando de convencer a Goku de obsequiarle la esfera de cuatro estrellas a cambio de dejarle tocar su cuerpo. En su momento estas imágenes causaron una gran controversia (una de las tantas que se crearon en torno a la figura de Akira Toriyama), y al día de hoy es impensable que algo así sea presentado dentro de un anime shonen dirigido a un público infantil.

Píkoro se arranca el brazo

Esta escena del primer anime de Dragon Ball es una de las favoritas de los fanáticos (vaya que son sádicos) y tiene más sangre que todo Dragon Ball Super. Se trata del momento en el que Píkoro se arranca el brazo: desprendiéndolo con todo y huesos, tendones y lo que la morfología de un namekiano podría presentar. Hasta el pobre de Goku pareció sorprendido con esta violenta acción.

La golpiza de Videl

Un hombre golpeando a una mujer casi hasta la muerte. Eso, en esencia, es lo que retrata esta escena, la cual ha sido vista como una apología a favor de la violencia en contra de la mujer. Pero nada más contrario de lo que quiso mostrar Akira Toriyama: una brutal pelea entre un humano normal y otro controlado por malvados poderes mágicos. Lamentablemente, tal vez la manera en la que el sensei le dio forma a esta batalla no fue la adecuada. Si tan solo hubiese permitido a Videl asestarle un par de golpes a Spopovich…

Arale y su… ¡¿cropofilia?!

Los chistes de inodoro y el humor absurdo parecen ser la norma de muchas de las comedias adultas hoy en día (te estamos viendo a ti, South Park), y en este sentido, Arale Norimaki se mostró como toda una avanzada pionera. Los entusiastas de Akira Toriyama recordarán la fascinación que la protagonista de Dr. Slump ha sentido siempre por los excrementos: al grado de coleccionarlos, acariciarlos, besarlos y hasta dárselos de comer a las personas que viven a su alrededor.

Aunque en animaciones como en Hora de Aventura o Steven Universe escuchemos a sus personajes tirarse un pedo y reírse de ello, difícilmente los podríamos ver comiendo excremento como en Dr. Slump. ¡Qué Pink Flamingos ni qué nada!

Shiryu le arranca el brazo a un caballero

Por muchos motivos el anime de Saint Seiya, tal y como en su momento lo concibió Toei Animation, difícilmente podría transmitirse por televisión abierta en Latinoamérica sin que las televisoras le hayan pasado tijera. La violencia gráfica es el principal motivo, y hablando de violencia cómo no recordar esa escena en la que Shura atravesó a Shiryu con su brazo y escarbó en su pecho, solo para que su mano sea cercenada por el mortal golpe del Caballero de Dragón.

Al final, los culpables de esta censura no son la “generación de cristal” ni los espectadores con “agenda progre”: son los mismos creadores de anime que en su momento no entendían que mantener ciertos discursos simplemente está mal. Lo que no quiere decir que los animes mencionados líneas arriba sean malos, todo lo contrario: son piezas indispensables sin las que no se entendería la historia de esta industria, por un lado, y por el otro son piezas que forman parte de la infancia y el crecimiento de muchos de nosotros.

Aun así, es muy importante que seamos más críticos con las obras de entretenimiento que consumimos: seamos objetivos, sin dejarnos llevar la nostalgia, el afecto, o por lo que la mayoría de las personas piensen.

Y tú, ¿qué otras escenas de anime de los noventa crees que podrían ser censuradas en la época actual?

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