¿Cuál es la mejor película de Batman de todos los tiempos?

¿Cuál es la mejor película de Batman de todos los tiempos?

En estas fechas de baticelebración por los 80 años del Caballero de la Noche, era necesario tener un conteo de las apariciones del murciélago de Ciudad Gótica en pantalla grande. Ustedes notarán, queridos lectores, que en nuestra lista faltan muchas películas de Batman y algunos otros seriales: tenemos nuestras razones.

Primero que nada, los seriales del 39 y del 49 fueron pensados como series de televisión antes de la televisión; es decir que se proyectaban en pantalla grande, pero no son, propiamente, películas. En segundo lugar, muchas cintas animadas de Batman (incluyendo la genial Under the Red Hood y las decepcionantes Batman and Harley Quinn y The Killing Joke) salieron directamente a video y tuvieron mínimas o nulas proyecciones en cines. En tercer lugar, Gotham Knight es una antología que nos fascina, pero que tampoco es una película en sí. Finalmente, Justice League y Suicide Squad, al igual que muchas otras películas animadas de DC, son cintas en las que Batman no es el centro de la historia y, por eso, quedaron fuera de nuestro conteo.

Con todas estas consideraciones, nos quedaron once películas estrenadas en cine, que no son seriales, ni antologías y en las que Batman es el centro de la trama. Estas películas reflejan un periodo de cincuenta años en los que el personaje ha cambiado radicalmente. De los años à go-go hasta las locuras de Zack Snyder, el detective más grande del mundo ha pasado por muchas capas. Ahora, con este recuento en el que, muy personal y subjetivamente, contamos nuestras cintas favoritas -y no tan favoritas- del personaje creado por Bill Finger y Bob Kane, esperamos que tengan gratos recuerdos y que se unan a tan hermosa celebración.

¡Larga vida al hombre murciélago!

11- Batman & Robin (1997)

Creo sinceramente que si Joel Schumacher hubiera seguido su instinto y hubiera hecho un musical gay de Batman, esta película hubiera sido un clásico de culto. Sin embargo, así como está, a medio camino entre la farsa y lo solemne, entre la jotería y el machismo burdo, entre decorados de materiales baratos e ideas demasiado ambiciosas, Batman & Robin es uno de esos bodrios dolorosos de ver. En serio, un día hagan el intento de volver a ver esta cinta, no hay nada ahí que pueda rescatarse: ni los puns de Dr. Freeze, ni la sensualidad extrañamente desplazada de Hiedra Venenosa, ni el horrendo Bane inflable, ni el enamoramiento casual del director con el cuerpo fetichizado de George Clooney y Chris O’Donnell. Todo en esta cinta es de penita ajena… no es por nada que esta producción acabó con la era de Batman por casi una década.

10- Batman Forever (1995)

En Batman Forever ya se podían leer los signos de la debacle que vendría; aunque, todavía, Joel Shumacher no terminaba de volarse la barda. Esta película llega a tener momentos genuinamente sombríos, principalmente por las actuaciones de Tommy Lee Jones y Jim Carrey acompañados, por ahí, de Drew Barrimore y Nicole Kidman. Sin embargo, la horrible insistencia por encontrar un diseño de producción diferente a las genialidades de Tim Burton, llevó a Schumacher a un camino oscuro… o demasiado fosforescente. Un camino en el que toda la creatividad de los villanos y los escenarios queda opacada con un argumento regañón y difuso sobre el poder de la televisión y un Batman que tenía el carisma de una barra de jabón.

9- The Lego Batman Movie (2017)

El Batman de Will Arnett es una divertida crítica a los millonarios aburridos. Para él, Batman es una excentricidad de un playboy que juega a ser miserable. El Batman de Lego, se encarna en una voz certera de niño rico sufriente (con todo el sello de Bojack, como bien dijo Sergio Hidalgo en su reseña). El resultado es una divertida forma de percibir a un personaje infalible que no sufre más que de asfixia por su propio ego. Este Batman, como el Santos de Jis y Trino, tiene la máscara interiorizada. Por desgracia, esta película no aprovechó todo lo que tenía para hacer una gran revalorización paródica de Batman. Con todos los derechos y todas las posibilidades de aprovechar locuras que iban desde Eraser y Condiment King hasta la eterna lucha con el Joker, ésta es la menos interesante de todas las cintas de Lego. Una gran oportunidad desperdiciada.

8- Batman v Superman: Dawn of Justice (2016)

En algún otro lado lo dije: creo que Ben Affleck es el mejor Batman que ha tenido la pantalla grande. Más afín al Batman destruido de Frank Miller, el Batman que aparece en Batman v. Superman es verdaderamente oscuro, sádico, violento y maltrecho. Algo muy acorde a la personalidad real de Ben Affleck como playboy alcohólico venido a menos. Con todo su físico imponente y sus habilidades de estrategia en el combate, éste es tal vez el Batman más poderoso que jamás hayamos visto en pantalla grande. Y, por la enorme escena de la madriza en el rescate de Martha, coreografiada según la tradición de los videojuegos con una enorme precisión de Snyder, estoy dispuesto a perdonar todos los crasos errores de una cinta apresurada. Éste Batman pudo ser algo mucho más grande en otro contexto y será un lástima eterna no volver a verlo.

7- The Dark Knight Rises (2012)

The Dark Knight Rises es una película incómoda. En las primeras dos horas de la cinta todo parece miel sobre hojuelas: la enorme actuación de Hardy con los ojos nos daba a un impresionante Bane encaminándose a Knightfall; el Batman agotado de Christian Bale está en su punto más crítico; la idea de tribunales populares frente al privilegio de Wayne y sus amigos hacía un trasfondo político único; y esta película parecía cerrar la saga de Nolan sin ningún complejo por la grandeza de The Dark Knight. Pero no iba a ser así. El final de The Dark Knight Rises fue la definición misma de lo anticlimático: Bane acaba siendo un cachorro herido, la muerte de Talia al Ghul es patética, y la resolución cobarde de la cinta nos rompió el corazón. Aún así, con todos sus tropiezos, ésta es una gran historia de Batman que, solo nos sigue doliendo, porque pudo ser algo más glorioso.

6- Batman Begins (2005)

La primera cinta de la trilogía de Nolan es la única historia completa de origen de Batman en pantalla grande. Aquí se va más allá de unas perlas rebotando contra el pavimento; aquí aparece el entrenamiento con Henri Ducard, Ras al Ghul, Lucius Fox y un renovado Alfred; aquí entendemos, profundamente, un génesis. En esta película, también, tenemos la única representación de Jonathan Crane en pantalla grande. Con todo esto, Batman Begins es un clásico instantáneo. Una gran historia de Batman con un gran elenco de reparto encabezado por Liam Neeson y Cillian Murphy. Ésta película dio nuevas esperanzas al hombre murciélago después de Schumacher. Aquí empezaron los nuevos soundtracks maravillosos de Hans Zimmer; aquí se demostró, con la fotografía genial de Wally Pfister, que una película de Batman podía ser visualmente cuidada y que una saga de superhéroes podía tratar temas políticos reales y complejos. Una cinta que, más allá de Batman, habla del miedo político y el ascenso del fascismo; una cinta que empezó una nueva era con grandilocuencia oscura.

5- Batman: The Movie (1966)

Todo lo que se tiene que decir sobre esta hermosa película está incluido en la advertencia al principio:

“We wish to express our gratitude
To the enemies of crime
And crusaders against crime
Throughout the world
For their inspirational example.

To Them
And to the lovers of adventure
Lovers of pure escapism,
Lovers of unadulterated entertainment,
Lovers of the ridiculous
And the bizarre”

Batman: The Movie se estrenó después del final de la primera temporada del serial sesentero. Y es una belleza de color, juegos discursivos, meta referencias, comedia física y una enorme creatividad. Esta película tiene a Adam West a tope de coquetería, a César Romero a tope de desquicie y a todo el à go-go a tope de locura. Tiburones, repelentes de tiburones, barcos que desaparecen, pulpos que explotan y monjas que no pueden explotar, todo en las enormes dos horas de esta cinta es realmente encantador. Éste es el testimonio de una época.

4- Batman (1989)

Muchos consideran que la primera película de Tim Burton fue la mejor película de Batman. Y sí, es algo maravilloso. Burton estaba en plena creatividad después de romper todos los esquemas de la comedia con su maravilla sobrenatural, Beetlejuice. Aquí, en pleno ímpetu creativo, decidió darle a Ciudad Gótica un diseño distintivo que cambiaría para siempre el imaginario visual de Batman en pantalla. En esta cinta, Gotham es un personaje; una ciudad con personalidad única, anárquica, caótica, genial. Como la describió el gran diseñador de producción Anton Furst:

“Una ciudad de Nueva York sin comisión de planeación. Una ciudad regida por el crimen con una rebelión de estilos arquitectónicos. Un ensayo en fealdad, como si el infierno hubiera salido del pavimento y se hubiera extendido hacia arriba.”

La primera cinta de Tim Burton es, más que nada, una historia de origen de The Joker. Y, apoyándose en una extraordinaria actuación de Jack Nicholson, logra una representación verdaderamente ominosa de la locura sociopática del personaje. En general, una película oscura, torcida, inspirada y hermosa. Para siempre recordaremos, con ella, a Francis Bacon mezclado con Prince.

3- The Dark Knight (2008)

El Joker de Jack Nicholson parecía no tener competencia hasta que apareció, inesperadamente, el niño lindo de las comedias románticas, Heath Ledger. En esta segunda película de Christopher Nolan, el némesis por excelencia de Batman se roba la noche. Con una insuperable actuación, Ledger cambió el juego y comprobó que las excentricidades de los cómics podían también crear pesadillas de un realismo pasmoso. Una película llena de aristas, con un pensamiento complejo sobre teorías de juego, caos, justicia y anarquía; una película que se convirtió en un clásico instantáneo recordando, a cada paso, el cine de un Kubrick joven, de un Michael Mann eterno, de un Chicago impreciso. Un verdadero hito en el cine de crimen, detectives y vengadores.

2- Batman: Mask of the Phantasm (1993)

La primera cinta animada de Batman  que se estrenó en el cine es una consecuencia directa de la imprescindible serie animada de Paul Dini y Bruce Timm… y, por ende, del universo creado por Tim Burton. Con ese estilo único y sombrío de animación diseñada sobre gárgolas art deco, Batman: Mask of the Phantasm es, más que una continuación, el epítome de todo lo que logró la serie animada. Porque los dibujos animados de superhéroes pueden ser para niños sin ser necesariamente infantiles. Ésta es una cinta violenta sin ser gráfica, sensual sin ser sexual y cruda sin ser desesperada. También, tiene una de las historias más consistentes sobre la psique de Bruce Wayne y uno de los mejores Joker que jamás se hayan escuchado con la voz única de Mark Hamill. Una película sesuda, oscura, profunda y, finalmente, divertida. Un verdadero logro noventero de animación.

1- Batman Returns (1992)

Aquí viene la polémica. Sé que muchos de ustedes no estarán de acuerdo con mi elección de la mejor película de Batman. Y también estoy consciente que mi recuerdo hermoso del año 92 con las Olimpiadas de Barcelona, con Cobi, con las figuras de Batman en las cajas Sonrix, influye en mi decisión. Pero, fuera de esta admitida inclinación subjetiva, hay algo en esta película que me parece eterno y encantador.

El diseño de Tim Burton llega a su máxima expresión con el mundo de las cloacas que surge en una ciudad festejando la Navidad. Porque, el circo de The Penguin y la violencia que representa es la más justa interpretación de lo ominoso en la filmografía de este polémico director: de las alcantarillas regresan los olvidados, envueltos como regalos, apenas notables en el fondo, para apoderarse de la tranquilidad hogareña de los habitantes desprevenidos. Es un cuento navideño de terror en donde los límites entre la bondad y la maldad se borran. El Pingüino es tierno y Gatúbela es una víctima de un opresivo sistema patriarcal y capitalista. Mientras tanto, Batman está siempre al borde de la locura, siempre al borde de sus fuerzas, siempre agotado.

Con un diseño de producción espectacular, un diseño de vestuario fuera de serie (y no, nadie podrá superar ese disfraz de Gatúbela creado en un impulso de ira) y un maquillaje simplemente apantallante, Batman Returns es la más retorcidamente hermosa película de Batman jamás hecha. Una trama desesperada, convulsa y redonda en la que la vida y la muerte pesan sobre todos y la historia se escribe con grandes traiciones.