Los cuatro lugares donde es más probable encontrar vida extraterrestre

Además de Venus, estos lugares del sistema solar también son candidatos para albergar vida.
(Aynur Zakirov)

El reciente descubrimiento de fosfina y de lo que podrían ser señales de vida en Venus es una muestra de que los componentes necesarios también se encuentran fuera del planeta Tierra: agua líquida, fuentes de energía y provisiones necesarias de los elementos biológicamente útiles para la vida extraterrestre. De esa forma, además de Venus hay cuatro lugares dentro de nuestro sistema solar que cumplen con esas características.

De acuerdo con el investigador Gareth Dorian de la Universidad de Birmingham, estos son cuatro mundos que cuentan con las condiciones para la vida en ellos:

Marte

El más parecido al planeta Tierra en el sistema solar. Tiene una capa de hielo que se expande y contrae con el paso de las estaciones, además de que el terreno de su superficie ha sido “moldeado” por el paso del agua durante miles de años.

Un lago ubicado debajo de la capa de hielo en su polo sur, además del metano variable en su atmósfera, hacen de Marte un candidato probable para albergar vida extraterrestre. Como explica Dorian, el metano tiene su origen en procesos biológicos. Sin embargo, aún se desconoce el origen de ese hidrocarburo en el planeta rojo.

Aunque tiene una atmósfera muy delgada y seca, compuesta en su mayoría por dióxido de carbono, las reservas de agua en Marte podrían indicar que aún existe algo de vida en él.

(NASA)

Europa

La luna de Júpiter, descubierta por Galileo Galilei en 1610 junto con las otras lunas del gigante gaseoso, tiene una actividad geológica constante. Su superficie está cubierta de agua sólida y muchos científicos creen que hay un océano de agua líquida bajo la superficie congelada.

Dorian señala que hay evidencia de los océanos de Europa: géiseres que salen por entre las grietas del hielo, un campo magnético débil y el terreno caótico de la superficie de la luna, que pudo haber sido deformado por las corrientes oceánicas. La capa congelada aísla a estos océanos del frío extremo del espacio, además de los cinturones de radiación de Júpiter.

Al fondo del océano pueden encontrarse respiraderos hidrotermales y volcanes, que en la Tierra soportan diversos ecosistemas.

(NASA)

Encélado

Encélado, luna de Saturno, también tiene una superficie de hielo con agua líquida bajo la superficie. Los científicos descubrieron géiseres gigantescos cerca de su polo sur, lo cual confirma su reserva de agua.

Además de agua, otras moléculas orgánicas y partículas de silicatos fueron detectadas en Encélado. Estas solamente pueden estar presentes si el agua bajo la superficie se encontrara en contacto con el fondo del mar, a temperaturas superiores a los 90 grados centígrados. La presencia de las moléculas es evidencia de la existencia de respiraderos hidrotermales al fondo de sus océanos, que proveen de elementos necesarios para la vida.

Titán

La luna más grande de Saturno y la única del sistema solar con una atmósfera sustancial que contiene complejas moléculas orgánicas y un ciclo a base de metano en lugar de agua: tiene lluvias, periodos de sequía y dunas en la arena provocadas por el paso del viento.

El principal componente de su atmósfera es el nitrógeno: un elemento importante en la construcción de proteínas en todas las formas de vida conocidas. Las observaciones de radar han detectado la presencia de ríos y lagos de metano líquido y etano, además de criovolcanes: una forma de volcán extraterrestre que expulsan agua en lugar de lava. Así como Europa y Encélado, Titán también tiene su reserva subterránea de agua líquida.

Las temperaturas en la superficie de Titán alcanzan los -180 grados centígrados: demasiado frías para el agua en estado líquido. Sin embargo, los elementos que se encuentran en esa luna también han llevado a los científicos a especular sobre las formas de vida extraterrestre que podrían existir ahí.

(NASA)