Finalmente Uber decidió decirle adiós a Otto, su división de camiones autónomos, y concentrar esfuerzos en sus coches autónomos.

Uber presentó los camiones autónomos OTTO

(Imagen: Uber)

Después de escándalos que inculpaban a Uber de robar tecnología de conducción autónoma de Google, usada para mejorar los sensores de los camiones Otto de Uber, así como un posterior plan para ensuciar la imagen de Elon Musk, la compañía decidió que lo mejor es matar su división de camiones autónomos que tanto daño han generado a su imagen.

Con esto, el plan de Uber para dominar el futuro de la industria del transporte por carretera está muerto. La idea es que va demasiado lento en el proyecto, y trasladará a los encargados del proyecto al desarrollo de sus taxis autónomos.

“Hemos decidido detener el desarrollo de nuestro programa de camiones autónomos y avanzar exclusivamente en el desarrollo de los automóviles autónomos. Recientemente dimos el importante paso de volver a las calles de Pittsburgh, y mientras esperamos continuar con este impulso, creemos que usar la energía y la experiencia de nuestro equipo centradas en este único esfuerzo es el mejor camino a seguir”, dijo en un comunicado Eric Meyhofer, director del Grupo de Tecnologías Avanzadas de Uber. “

Hace dos años, Uber intentó atraer la atención hacía sus camiones autónomos realizando una entrega de cerveza Budweiser a través de uno de sus camión sin conductor en Colorado. Pero Google demandó a Uber, alegando que Anthony Levandowski, ex ingeniero de Google y jefe de la división autónoma de Uber, había robado tecnología patentada por Google para hacer funcionar a los camiones Otto.

La disputa no llegó a los tribunales, debido a que Uber acordó entregar a Waymo, la división de coches autónomos de Google, 245 millones en acciones privadas de la compañía de transporte. Cuando todo parecía apuntar a que Uber pondría toda la carne en el asador de este proyecto, repentinamente anunció el fin de esta aventura.

Uber anunció que no despedirá a ningún trabajador, sólo los trasladará de su sede en San Francisco, donde operaba la división de camiones autónomos, a Pittsburgh, donde opera la división de coches autónomos. También indicó que no descarta retomar el proyecto en un futuro.

fuente Tech Crunch

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