Investigadores de la Subdirección de Arqueología Subacuática del SAS-INAH.

Investigadores de la Subdirección de Arqueología Subacuática, junto con especialistas norteamericanos y tecnología de última generación, exploran un área de 10 km2. (Foto: Alberto Soto, SAS-INAH)

Se calcula que podría haber hasta 20 barcos de Cortés y de Pánfilo de Narváez.

En 1519 llegó a las costas del continente, a la que bautizarían como la Villa Rica de la Vera Cruz, la expedición de Hernán Cortés de Monroy y Pizarro Altamirano con la orden explicita del gobernador de Cuba de explorar y entrar en contacto con los locales. Lo que el explorador hizo fue “quemar las naves” e iniciar desde este territorio lo que a la postre se convertiría en la conquista de México.

Hoy, a casi 500 años de la llegada de Hernán Cortés a México, expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y un equipo internacional de investigadores iniciaron la búsqueda de los restos de las naves del conquistador, en un área de 10 km2 perteneciente a las aguas de la antigua Villa Rica, en el municipio veracruzano de Actopan.

A bordo de una embarcación, se realizan transectos paralelos en profundidades que van de los dos a los 15 metros. (Foto: Alberto Soto SAS-INAH)
A bordo de una embarcación, se realizan transectos paralelos en profundidades que van de los dos a los 15 metros. (Foto: Alberto Soto SAS-INAH)

A bordo de una embarcación, se realizan transectos paralelos en profundidades que van de los dos a los 15 metros. (Foto: Alberto Soto SAS-INAH)

El proyecto denominado Arqueología Subacuática en la Villa Rica está a cargo del doctor Roberto Junco Sánchez, titular de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH, y los arqueólogos subacuáticos Frederick Hanselmann y Christopher Horrell, de la Universidad de Miami y el Buró de Seguridad y Cumplimiento Ambiental de los Estados Unidos, respectivamente.

Las exploraciones definirán sitios de alto potencial. Foto Alberto Soto SAS-INAH.
Las exploraciones definirán sitios de alto potencial. (Foto Alberto Soto SAS-INAH)

Las exploraciones definirán sitios de alto potencial. Foto Alberto Soto SAS-INAH.

De acuerdo a varios historiadores, fueron 11 las naves que Hernán Cortés trajo a la actual costa mexicana, y 10 las que deshabilitó, porque envió una directamente a España para dar noticias de su situación y sus planes. No es la primera vez que se buscan los restos sumergidos de las naves en la costa de la Villa Rica, pero en esta ocasión los investigadores están usando un magnetómetro y un sonar de barrido lateral, entre otras tecnologías aportadas por la SAS.

La función del magnetómetro es detectar variaciones en el campo magnético de la Tierra desde la zona que prospectamos. La intensidad y distribución de dichas variaciones nos permiten crear un mapa y definir sitios de alto potencial para luego bucear y excavar en ellos”, explicó el doctor Junco Sánchez en un comunicado.

Los investigadores esperan que algunos de los artefactos metálicos que pudieron haber sobrevivido bajo el agua, como clavos, sujetadores, anclas y otros materiales hechos con hierro, jarcias y bultos de lastre, pudieran servirles de indicadores de algún derrelicto mayor que esté hundido.

Los trabajos en campo iniciaron en los primeros días de julio.

Vestigios de la primera fundación de la Villa Rica. Foto Alberto Soto SAS-INAH.
Vestigios de la primera fundación de la Villa Rica. (Foto: Alberto Soto SAS-INAH)

Vestigios de la primera fundación de la Villa Rica. Foto Alberto Soto SAS-INAH.

fuente INAH

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