La directiva de Uber quería ensuciar la reputación del fundador de Tesla y SpaceX.

A principios de año se destapó un enorme escándalo: Waymo, la filial de Google dedicada al desarrollo de coches autónomos, anunció que habían entablado una demanda millonaria en contra de Uber. En ese entonces se dijo que Waymo tenía evidencia de que Uber había robado información confidencial y tecnología de Google para poner en marcha sus camiones autónomos bajo la marca Otto.

El juicio ya inició, y apunta como responsable de la piratería tecnológica a Anthony Levandowski, un ingeniero que trabajó en Google y salió de la compañía para fundar Otto. Levandowski alcanzó un importante puesto directivo dentro de Uber cuando la compañía compró a Otto. Desde que se dio a conocer el escándalo, Levandowski tuvo que dejar su cargo, pero durante el 2016 fue la mano derecha de Travis Kalanick, el fundador y ex CEO de Uber que también cayó en desgracia por los escándalos que han envuelto a la compañía en el último año.

En una de las más recientes audiencias del juicio que enfrenta a la filial de Google y Uber, se revelaron decenas de mensajes de texto personales entre  Levandowski y Kalanick, en los que se revela que tenían una peculiar fijación en contra de Elon Musk, al que pretendían atacar por medio de una campaña de difamación.

La idea de Levandoski y Kalanick era ensuciar el nombre de Musk mostrando que el sistema de conducción autónoma de los Tesla no era tan seguro como difundía Musk, e incluso jugaban con la idea de iniciar la viralización de un hashtag: #faketesla.

En los mensajes, que ya pueden consultarse públicamente desde Scribd, se leen linduras como:

“Ocurrió un nuevo accidente de Tesla en enero, lo que implica que Elon está mintiendo sobre los millones de kilómetros sin incidentes de sus autos. Debemos tener mucha atención  en  todo lo que ocurra con los Tesla sólo para atrapar todos los accidentes que están sucediendo. Tenemos que empezar a meter a Elon en su propia mierda. Yo no estoy dentro de las redes sociales, pero vamos a empezar a usar el hashtag “faketesla” y empezar a dar lecciones de física sobre la mierda estúpida que envuelve a Elon.”

Los mensajes más agresivos eran enviados por Levandoski, pero Kalanick no parecía fuera del tono. Sin duda este no ha sido un buen año para Uber, que cada semana aparece envuelto en un nuevo escándalo.

fuente Scribd

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