¿En verdad Richard Wagner era nazi?

Richard Wagner, compositor de El Anillo de los Nibelungos, es asociado a los nazis por el uso que Hitler hizo de su música.
(Foto: Código Espagueti)

Cuando hablamos de la música de Richard Wagner, hay algunas asociaciones que son inevitables: Der Ring des Nibelungen, el Anillo de los Nibelungos, y los nazis. El compositor germano dejó un legado musical increíble, pero su música está invariablemente asociada al terrible régimen de Adolf Hitler.

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A 150 años de la premier en el Teatro Nacional de Múnich de Das Rheingold -el Oro del Rhin– el primero de cuatro dramas musicales que conforman El Anillo de los Nibelungos, aprovechamos para responder si en verdad Richard Wagner era nazi y si merece la nefasta fama que le suele preceder.

Vida ,obra… y antisemitismo de Richard Wagner

Richard Wagner nació en Leipzig el 22 de mayo de 1813, uno de los nueve hijos de una familia de clase trabajadora. Poco después de su nacimiento, la familia se mudó a Dresde y luego a Praga.

De joven, Richard se sintió atraído por el teatro y vio la música como una expansión de su interés en el escenario. Cuando estuvo listo para comenzar sus estudios, había decidido comprometerse con la composición y entró en la Universidad de Leipzig para estudiar música. Un matrimonio temprano con la actriz Minna Planer no duró por la infidelidad de ambos lados, y Wagner en dificultades financieras se mudó a Riga, París, y luego de regreso a Dresde, buscando el éxito artístico y evitar a sus acreedores.

(Foto: Wikicommons)

Tuvo su primer éxito real con la puesta en escena de su ópera Rienzi. Sin embargo, también se involucró con el movimiento nacionalista clandestino y pangermanista, una participación que lo obligó a exiliarse después de la revolución de 1848. En 1850, escribió su infame tratado Das Judentum in der Musik (Judaísmo en la música), en el que negó que los judíos fueran capaces de una verdadera creatividad. Según Wagner, el artista judío solo puede “hablar imitando a otros, hacer arte imitando a otros, realmente no puede hablar, escribir o crear arte por sí mismo”. El músico pretendía que el artículo le abriera las puertas del periodismo y hacer una carrera. Sin embargo, no obtuvo el resultado que esperaba… ni crítico ni en dinero.

Wagner sufrió años de dificultades financieras en Zúrich, pero su lento camino a la fama y la riqueza comenzó con el ascenso de Luis II al trono bávaro en 1864. Con el apoyo financiero del rey, regresó a Alemania (esta vez a Múnich). También comenzó una aventura con Cosima von Bülow, hija del famoso compositor húngaro, Franz Liszt.

Cosima y Wagner con su hijo (Foto: Wikicommons)

Este affair, junto con sus controvertidas óperas, dañó la reputación de Wagner y fue presionado para que abandonara Múnich. Alguna vez comentó que si sus óperas se montaban como debía ser, iba a ser desterrado, ya que estaban llenas de sugerencias sexuales, amor y caprichos.  Sin embargo, se casó con Cosima, con quien tuvo tres hijos. La familia se estableció en la ciudad bávara de Bayreuth, donde Wagner acabo su trabajo en su épica de cuatro óperas de  El Anillo de los Nibelungos. Durante estos años posteriores, a medida que su popularidad creció, también lo hizo su compromiso público con el antisemitismo. Sin embargo, a pesar de su supuesto odio, Wagner mantuvo una estrecha amistad personal con muchos judíos, y no pareció defender una teoría racial en su contra.

Murió de un ataque al corazón mientras estaba de vacaciones en Italia, el 13 de febrero de 1883. Casi exactamente 50 años después, el 30 de enero de 1933, Hitler fue nombrado canciller de Alemania.

Nacionalismo alemán

Tras la muerte de Richard Wagner, los movimientos nacionalistas europeos estaban perdiendo el romanticismo idealista de 1848, y adquiriendo matices de militarismo y agresión en el país germano debido a la toma de posesión y la unificación de Alemania por Otto von Bismarck en 1871.

En 1883, Bayreuth se convirtió en un foco para los nacionalistas alemanes atraídos por los mitos de las óperas, conocido como el Círculo de Bayreuth. Este grupo fue respaldado por Cosima Wagner, cuyo antisemitismo era considerablemente menos complejo y más agresivo que el de su difunto esposo. Además, en el círculo había autores cuyos textos y tratados se convirtieron en lecturas obligadas para los nazis.

El Anillo de los Nibelungos (Foto: Wikicommons)

Tras la muerte de Cosima Wagner y de su hijo Siegfried, la viuda del también nieto de Franz Listz, Winifred, se encargó de la organización del Festival de Bayreuth. El detalle con ella es que tenía una cercana amistad con Adolf Hitler.  Tan cercana era su relación, que cuando Hitler estuvo en la cárcel escribiendo Mein Kamp (Mi Lucha), Winifred le mandaba todo lo que necesitaba para que pudiera seguir redactando. 

Hitler era un gran admirador de Richard Wagner y su música. Gustaba de ir a sus óperas y estaba fascinado por la grandilocuencia de su música. Incluso, algunos estudiosos han llegado a afirmar que el antisemitismo de Wagner fueron una fuerte influencia en su punto de vista, aunque no se sabe a ciencia cierta que Hitler haya leído a Wagner.

La casa del Festival en Bayreuth, Baviera, fundada en 1876 y dedicada a la actuación de las óperas de Richard Wagner (Foto: Getty Images)

Sin embargo, a los pocos días del ascenso de Hitler al poder, la Sociedad Germano-nórdica Richard Wagner para el Arte y la Aultura Germánica emitió un comunicado inaugurando las celebraciones de Bayreuth. Afirmando que Wagner había “forjado para los alemanes un arte nacional autosuficiente, al haber creado Bayreuth”, también declaró que:

así como Richard Wagner creó El Anillo de los Nibelungos por fe en el espíritu alemán, es la misión del pueblo alemán … reflexionar sobre sí mismos y completar la organización del pueblo alemán, a través del cual, además, todos los las aspiraciones ideales de la sociedad germano-nórdica Richard Wagner mantendrán un impacto político real en el estado, la nación y el mundo que nos rodea en el espíritu germánico nacional de Richard Wagner.

Así, la música de Wagner se volvió en fundamental para el inicio del Tercer Reich.

Wagner y el nazismo. ¿Mito o realidad?

Tenemos claro que las ideas de Wagner pudieron ser inspiradoras para Hitler. También que sus descendientes no dudaron en mostrar su filiación hacia el régimen nazi. Pero, ¿realmente la música de Wagner merece ser considerada como nazi?

Las hijas de Richard Wagner con Hitler (Foto: Wikicommons)

Hitler convirtió a Richard Wagner en un culto nacional, al menos durante el inicio de su mandato. Sin embargo, no todas las altas esferas del nazismo compartían esta fascinación, como Joseph Goebbels. Lo que buscaba el Führer era usar la música de Wagner para “nazificar” la cultura alemana. No por nada usaron sus composiciones en los documentales, como El Triunfo de la Voluntad, dirigido por Leni Riefenstahl.

Sin embargo, a pesar de la fascinación de Hitler, la naturaleza precisa de la relación entre Wagner y el nazismo es difícil de precisar.

Hitler rara vez mencionaba a Wagner en sus escritos y en público. Cuando hizo referencia a Wagner, no fue en relación con el antisemitismo, sino más bien como un líder y visionario alemán. Además, la música y la ideología de Wagner no se apropiaron por completo. Óperas como Tristan und Isolde y Parsifal, por ejemplo, fueron ignoradas. Aunque las óperas de Wagner reflejan una visión del mundo nacionalista que hace eco a la del nazismo, no pueden describirse como música nazi.

Al mismo tiempo, no se puede negar el impacto del compositor y sus obras en el dictador. Según las memorias de Hitler, fue su visión adolescente de Rienzi lo que le hizo comprender por primera vez su destino: fortalecer y unir al Reich alemán. Para su 50 cumpleaños, solicitó los originales de varias óperas de Wagner y, contra los deseos de la familia de Wagner, los llevó con él a su búnker.

Partitura de El Anillo de los Nibelungos (Foto: Getty Images)

Este legado se cierne sobre la música, que para muchos nunca puede liberarse de la mancha de la adoración de Hitler. El trabajo de Wagner todavía se considera controvertido hoy en día, aunque él ya no estaba vivo para saber y ver lo que Hitler hizo con su trabajo musical.