¿Por qué Mozart es considerado el mejor compositor de la historia?

Wolfgang Amadeus Mozart es considerado, por muchos expertos, como el mejor compositor de toda la historia. Aquí las razones del por qué.
(Wikipedia)

Un día como hoy, pero de hace 263 años, nació Wolfgang Amadeus Mozart para revolucionar la música. En Salzburgo, Austria, llegó al mundo un músico que está considerado como entre los más grandes compositores de todos los tiempos. Desde muy temprana edad dio muestras de su genialidad y, a pesar de haber muerto a los 35 años, su legado musical es amplísimo, con más de 620 composiciones, que van desde sonatas, óperas, conciertos para múltiples instrumentos y sinfonías.

Pero, ¿por qué afirmar que Mozart era el mejor compositor de todos los tiempos? Aquí te lo explicamos.

La música antes de Mozart

Antes y durante los tiempos de Mozart, se creía que la música tenía que seguir reglas más estrictas, con el objetivo de alcanzar la claridad y la simplicidad. Muchas de las piezas musicales de los grandes compositores del barroco eran de carácter religioso. Las composiciones eran encargadas por las iglesias. La polifonía (una o más partes melódicas) era la norma, con arreglos, ornamentos hacían que resultaran en piezas muy complejas. 

Los músicos posteriores al barroco trataban de evitar a disonancia (un intervalo musical que, por sus características, es desagradable al oído), cuando antes ésta había sido usada para hacer que su música fuera más dramática. En el siglo XVIII, el objetivo era alcanzar la perfección. Para poder acercarse a esa ambiciosa meta, los compositores buscaban evitar las prácticas que infringieran las reglas. La tonalidad era la vía para alcanzar esta perfección. 

En este contexto, surgió la figura del precoz genio austriaco.

De Salzburgo para Europa, el mundo y la posteridad

Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, mejor conocido como Wolfgang Amadeus Mozart, nació el 27 de Enero de 1756. Su padre, Leopold, era músico de la nobleza austriaca. De los siete hijos que tuvo el matrimonio Mozart, solo sobrevivieron Amadeus y Ana María, quien también fue una destacada compositora. La Europa de esos años se encontraba en la transición de la todavía sociedad feudal a la aparición del capitalismo y los cambios socio-económicos que esto implicaba.

La formación del Mozart va a correr completamente a cargo de su padre, quien tanto a él como a su hermana le enseñara a tocar los distintos instrumentos. La Austria de esos años será una importante cuna musical, donde se concentrará lo más importante de la música.

(Wikipedia)

Pero Mozart no fue un niño como cualquiera. Con tal solo 5 años ya interpretaba melodías en el teclado, en el violín, y el clavicordio. Fue a esa edad que compuso su primera pieza, Minueto y Trío en Sol mayor. 

En esa época los músicos -en su mayoría- eran empleados de las familias de la nobleza gobernante y debían componer a lo que dictaban los nobles, por lo que muchas veces sus propias composiciones no eran creadas libremente a sus gustos, teniendo incluso la amenaza de ser despedidos.

Cuando tenía seis años, su virtuosismo y genialidad, hacen que su padre lo lleve de gira por otros países de Europa, lo que le valió el reconocimiento de músicos, conocedores y audiencias por igual. Para estos años, el barroco había quedado atrás y dado paso a lo que se conoce como el periodo “clásico” de la música. El maestro de Mozart, Joseph Haydn será el precursor del estilo, teniendo como los continuadores más notables a Mozart y Beethoven. 

Amadeus con su hermana y su padre (Wikipedia)

A los 14 años fue condecorado por el Papa Clemente XIV con la Orden Espuelas de Oro. Tal fue el impacto del joven Mozart en la música europea del siglo XVIII.

Cuando tenía 17 años, es contratado por la corte de Salzburgo y a partir de ahí inicia toda una etapa en su vida donde además de vender su talento musical al arzobispo, hace gira por varios países, conociendo a los más importantes músicos del momento, como Antonio Salieri, nombre que les será familiar si vieron la película de Amadeus (1984) de Peter Shaffer. 

No obstante, tras toda la atención que obtuvo por sus giras, su trabajo fue poco valorado y apreciado. El propio Mozart se sentía aislado artísticamente. Esto lo volvió quejumbroso y renuente a componer para sus mecenas en Austria, quienes finalmente se hartaron del genio y terminaron por despedirlo.

Tras regresar de un viaje a Praga, Mozart cayó enfermo. No sé sabe con certeza que fue lo que terminó por causar su muerte, pero el Requiem -que dejó inconcluso- fue su última obra. Tenía apenas 35 años cuando falleció el 5 de diciembre de 1791. 

Su legado es de más de 620 piezas, entre las que se destacan 21 óperas, 15 misas, más de 50 sinfonías, 25 conciertos para piano, 12 conciertos para violín, 27 arias, 17 sonatas para piano, 26 cuartetos para cuerdas, entre otras. Más de 240 horas de música.

No sólo fue lo prolífico de su producción musical por lo que Mozart es considerado entre los mejores -sino el mejor- compositores de toda la historia. Esto se debe a que su música innovadora, accesible y sirvió de inspiración para los músicos que le siguieron.

Perfección musical, influencia y legado

Hay una tendencia revisionista que busca minimizar el impacto de Mozart en la música y su legado. Sin embargo, al revisar el trabajo del genio austriaco, no cabe duda que el gran mérito fue la innovación que le permitió acercarse como nadie a la perfección musical.

Al hablar de innovación, nos referimos a que compuso piezas que llevaron al límite los instrumentos de su tiempo, como, por ejemplo, el Concierto para Trompa. Tomó el desarrollo teórico y la evolución musical de su tiempo y lo incorporó a su trabajo de manera extraordinaria.

El periodo clásico se distinguió por la simplicidad y la gracia. La homofonía (una sola línea melódica) con acompañamiento fue llevada por Mozart a su máxima expresión. Una forma significativa en que el austriaco intensificaría el drama de una línea musical fue por su magistral manipulación de la progresión de acordes de dominante para definir la tónica. Esto quiere decir que una nota que actúa como sonido de referencia para las demás notas y el resto de elementos de una pieza musical. Además, esto determina características como tensión o color.

Estatua de Mozart en su natal Salzburgo (Getty)

Particularmente en sus óperas, Mozart creó momentos de tensión seguidos por la liberación catártica mediante la explotación de la polarización de la consonante (intervalos) y la disonancia. Gracia a esto, Mozart podría explorar las profundidades de la psique humana de maneras revolucionarias para su época. Fue, en algunos aspectos, el primer psicólogo moderno de la ópera, un maestro en la creación de humor, drama y atmósfera en sus obras operísticas. La gran facilidad y facilidad con que Mozart fusionó la música con el estado de ánimo fue quizás su contribución más importante a la música.

Para comprender su perfección musical, no se tiene que ser un especialista en música. Sus composiciones son accesibles de entender y cuando uno las escucha, da la impresión que nunca le faltó inspiración. Por ejemplo, con Haydn hay veces que se perciben elementos repetitivos, como en sus sonatas. Con Mozart esto nunca sucede.

Según cuenta la leyenda, Mozart nunca borró nada que haya plasmado en papel mientras componía. Tenía perfectamente claro que era lo que quería lograr antes de transcribirlo. Estos se traduce es que sus partituras son fáciles de leer por su claridad, lo que refleja en su estilo musical. Mozart dominó las reglas del estilo clásico mejor que la gran mayoría de los compositores(Beethoven es otro genio de este periodo que lo logró).

Pero sobre todo, la gente que interpreta a Mozart tiene la sensación de estar ante algo que es puro, único, genial e inigualable. Como dijo Albert Einstein:

La música de Mozart es tan pura, tan hermosa que puedo ver el reflejo de la belleza interior del universo.

Por eso y por más, es que Mozart está entre los grandes y su música ha sido, es y será eterna.