Spider-Man: 5 versiones de el Hombre Araña que nos cambiaron para siempre

Si elegir entre los personajes de Marvel es complicado, prepárate para elegir entre las mejores versiones de Spider-Man.
¿Cuál es tu Spider-Man favorito? | Imagen: Sony Pictures / SIE

Spider-Man: No Way Home nos ha dejado ante uno de los eventos más grandes en la historia de el Hombre Araña en cine (y de muchos personajes de Marvel). Sin embargo, este episodio arácnido es solo uno más en la enorme lista de historias y momentos que nos han marcado a lo largo de casi 60 años de historia junto a Peter Parker.

Ya sea en películas, series de televisión, videojuegos o cómics, la presencia de Spider-Man parece seguirnos en nuestro día a día, en algunos casos como brújula moral y en otros como eterno recordatorio para nunca rendirnos. Sin importar los tropiezos, los cambios o la persona que de vida al héroe, Spidey siempre será un personaje clave para los que alguna vez han tenido contacto con su historia.

Rindiendo homenaje al trepamuros, armamos una recopilación con 5 versiones de Spider-Man que nos han cambiado la vida, y que representan un pasaje importante en nuestra sorprendente existencia. Importante señalar lo obvio, no es una lista de los mejores Spider-Man del multiverso, sino una lista de los que nos han ayudado a sobrevivir en el mundo real.

Peter B. Parker (Spider-Man: Into the Spider-Verse, 2018)

Por Julio Colín

Si ahora mismo una araña radioactiva me mordiera quizá no pasaría nada o quizá me mataría… pero sé que Spider-Man es tan sorprendente que puede balancearse entre ambos muros, o sea entre la vida y la muerte. Peter B. Parker es tan deprimente y tan divertido a la vez que es perfecto para superar incluso a Tobey Maguire.

A diferencia de cualquier otro superhéroe de Marvel, la vida de Spider-Man es más compleja que la del resto: es incierta. Spidey no solo debe enfrentarse a lunáticos con poderes y rescatar niños del puente de Brooklyn, sino que también debe hacer frente al mundo real, con todo lo que eso representa: como el pago de una maldita renta, un jefe imbécil y un trabajo mediocre, hasta una novia inconforme y un destino cruel que incluye muerte y soledad.

El Spidey de Tobey retrata todo eso en tres películas, pero Spider-Man: Into the Spider-Verse supo resumir toda esa crueldad en tan solo unos minutos y llevarlo hasta un extremo que nadie más había mostrado. Peter B. Parker un héroe agotado y un mejor mentor. – Julio Colín

Peter Parker (The Spectacular Spider-Man, 2008)

Por Samantha Guerrero

Las aventuras de un adolescente siendo superhéroe.

Quizá muchos no lo recuerden, pero una de las series que más ha marcado recientemente a los fanáticos de Marvel fue The Spectacular Spider-Man, la serie animada de 2008 que nos trajo risas y referencias de los cómics; las cuales eran muy apegadas a las obras originales de Steve Ditko y Stan Lee. Una historia que nos cuenta el proceso de un joven Hombre Araña, quien debe dividirse entre ser héroe y estudiante de preparatoria.

En esta serie pudimos seguir a Peter Parker por primera vez en un mundo moderno lleno de herramientas sociales, al mismo tiempo que exploramos el lado más científico del personaje, lo que incluso llegó a ser parte de la creación de varios supervillanos. Enemigos que sin duda atormentaban al arácnido, tanto en combate como a través de los remordimientos.

Marvel

Un superhéroe que intenta vivir su vida normal de adolescente, y que tiene problemas hasta para enamorarse, pues en esta historia vemos a tres personajes luchando por el corazón de Parker: Liz Allan, Mary Jane Watson y Gwen Stacy…. todo un conflicto para un joven preparatoriano. Y claro, Spidey siempre debía proteger a la ciudad de Nueva York de varios villanos, todo esto a lo largo de solo 26 episodios.

The Spectacular Spider-Man se dio el lujo de adaptar a varios de los villanos que aparecen dentro de los cómics, y prácticamente había un episodio dedicado a cada uno de estos terribles personajes, incluidos Los Seis Siniestros. De hecho, esta serie es popular por entregar una fiel representación de los diferentes enemigos del arácnido, quienes ayudaron a explorar temas bastante maduros para un adolescente.

Este Hombre Araña fue intrépido, hablador y en ocasiones algo torpe, con una personalidad que fácilmente podía empatar con cualquier adolescente en la audiencia… hasta que fue obligado a madurar por culpa de sus enemigos, y las duras situaciones que debió enfrentar al portar su poderosa mascara.

Lamentablemente la serie pasó por un momento difícil, y la emoción por una tercera temporada se desvaneció tras su cancelación. Sin embargo, nunca olvidaremos el tema de entrada, que también es considerado un clásico para el héroe, y que muchos todavía cargamos como tono de llamada. ¿A poco no?

Peter Parker (Marvel’s Spider-Man, 2018)

Por Jorge Garay

Cuando inventaron a Spider-Man había una idea muy clara: tenía que ser un superhéroe con problemas que tuviéramos todos. Es cierto que hemos tenido una infinidad de versiones de el Hombre Araña y cada generación se puede identificar a la perfección con alguna, pero no se puede negar que fue hasta la llega de Marvel’s Spider-Man cuando pudimos “entrar” en el traje y experimentar de manera compleja los puntos más altos y bajos de la vida del héroe.

Insomniac Games sabía que ya teníamos suficiente del Peter Parker adulto y demasiado de Spider-Man en su faceta como preparatoriano ¿Qué quedaba? Por supuesto que el periodo post universitario, en la veintena, con un héroe experimentado, independiente, en pleno dominio de sus habilidades físicas y ejerciendo su identidad como la fuerza incorruptible que es Spider-Man, pero todavía con cierta inocencia irremediable de la juventud, con demasiadas ataduras emocionales.

SIE

¿Cómo no va a ser mi favorito? Sí en esta historia, de apenas unas decenas de horas, Peter Parker prueba cada una de las emociones más intensas de la vida (amor, esperanza, decepción) y sufre los mayores golpes que la existencia puede dar (pérdidas, traiciones). Sin embargo, Spider-Man siempre se las arregla para que la llama dentro de él nunca se apegue, para secarse las lágrimas, seguir y salvar la ciudad.

Y no es que el Spider-Man del videojuego me agrade por mártir, sino porque se las arregla para recordarte que debes correr y experimentar la vida, con todos sus matices, y mirar hacia delante, a donde quiera que nos lleve este desquiciado viaje. Eso también es una clase de heroísmo.

Peter Parker (The Sensational Spider-Man, 2007)

Por Jesús Zamora

Decía Fernando Pessoa que existen personajes de ficción que pueden influir en nuestra vida de una manera mucho más honda y duradera que como lo podrían llegar a hacer las personas de carne y hueso. Spider-Man, para mí, ha sido uno de ellos.

Desde que era un niño, este superhéroe logró cautivar mi imaginación como no lo hizo ningún otro, y más allá de ser la figura que este redactor pretendía imitar en aquellas primeras duchas lejos de la observación materna, Spidey se convirtió en una especie de proto brújula moral para el inocente entendimiento del pequeño de 6 años que yo llegué a ser.

Por eso me ha sido tremendamente difícil elegir mi versión favorita del Hombre Araña, pues los hay tantos; pero lo cierto es que entre tantos Hombres Araña, solo hay uno que con seguridad jamás podré olvidar: aquel al que Matt Fraction y Salvador Larroca dieron forma en The Sensational Spider-Man annual #1.

Marvel Comics

Aunque este cómic fue publicado por primera (y última) vez en México por ahí de 2008, no pude hacerme con un ejemplar de él sino hasta marzo del año siguiente, cuando la pandemia del H1N1 obligó a los citadinos refugiarse en la seguridad de sus hogares. En aquel entonces yo apenas comenzaba a coleccionar historietas, y los números atrasados del personaje no interfirieron en mi avidez por juntar todo lo que los puestos de periódicos pudieran ofrecerme de él.

Esta historia, como una introducción al infame evento que llegó a ser One More Day, nos mostró una nostálgica retrospectiva de la relación entre Peter Parker y Mary Jane, al mismo tiempo que se hacía memoria de la importancia de Gwen en el pasado del trepamuros, la irrecuperable, pero sincera amistad de Harry Osborn, y el peso definitorio que la familia (la Tía May) puede tener sobre un individuo.

Aun recuerdo aquella viñeta en la que la pelirroja, con perplejidad, le hacía recordar a Peter cómo, durante sus primeros escarceos amorosos, el chico de Queens le grabó un cassette en el que en lugar de música se escuchaba una conferencia de campos magnéticos. Aún lo recuerdo porque ese ejemplar se lo obsequié, tonta e inocentemente, algunas semanas después de haberlo leído a la chica que en ese entonces me gustaba de la prepa. Ella, por supuesto, no tenía ni la más remota idea de cuáles eran mis sentimientos.

Marvel Comics

Este cómic fue el cassette que yo le regalé a una adolescente que, en nuestra amistad, me hizo feliz, una mujer de la que no he sabido nada desde hace, por lo menos, diez años. Por eso este recuerdo es uno de los pocos que he guardado en el baúl de la memoria, el cual está lleno de antigüedades que a veces me permito sacar cuando necesito recordarme quién soy yo: por dónde he caminado para saber a dónde voy.

Es verdad, amiguitos: los personajes de ficción realmente pueden llegar a ser tan, o incluso más importantes, que las decenas de personas que llegaron a vivir su vida por una u otra razón a lado de la nuestra.

Peter Parker (Spider-Man: Homecoming, 2017)

Por César Ovando

Había tenido mi tercera entrevista de trabajo en la vida, en aquella ocasión para entrar a Editorial Televisa como Community Manager en la división de cómics (o sea en Marvel México y DC Comics México). Al finalizar la entrevista me pidieron un plan de contenidos para las redes sociales de todas las propiedades, para ver si era el ideal para el puesto. Lo que hice casi inmediatamente después de terminar la entrevista fue ir al Cinépolis de la Diana a ver Spider-Man: Homecoming. Sentía que el cine me estaba llamando para volver a ver a Tom Holland como Spider-Man.

Ya había quedado “enamorado” de Tom Holland como Peter Parker en los pocos minutos que apareció en Civil War, pero fue en Homecoming donde me atrapó por completo, y ni siquiera estaba vistiendo el traje rojo y azul. Casi al principio de la película, una secuencia muestra a Peter Parker desesperado por salir de la escuela a combatir el crimen de Nueva York, mientras espera un mensaje de Tony Stark. Se nota en el rostro de Peter lo aburrido que está en la escuela y lo ansioso por cumplir con su labor de vigilante. Y así me sentía yo durante toda la universidad… claro que lo mío era menos espectacular.

Sony Pictures

Durante la universidad comenzaba a jugar a ser video game journalist, por lo que me llegaban invitaciones a eventos de videojuegos, tecnología o funciones de prensa,a los cuales muchas veces no podía asistir por estar en la escuela. Me sentía atrapado y desesperado, pues el sueño se estaba haciendo realidad allá afuera y yo tenía que tomar otra clase de Matemáticas Financieras que no entendía o una aburrida lección de Teorías Clásicas de la Comunicación. Aquella pequeña secuencia donde John Watts retrata a Peter Parker en clases me hizo identificarme por completo con el personaje.

Estaba viendo esa película mientras seguía pensando en qué hacer para impresionar a las personas que me entrevistaron y poder quedarme con ese trabajo. Si había decidido estudiar Ciencias de la Comunicación era por escuchar y leer a personas que trabajaron en Editorial Televisa, y quería entrar a trabajar ahí en algún momento de mi vida. Por lo que tanto mi historia personal, como mis emociones post entrevista se combinaron perfecto con el Spider-Man de Homecoming. Tras la función salí muy motivado para conquistar el mundo y conseguir ese trabajo. Spoiler Alert: lo logré.

Me quedé con el trabajo de Community Manager, por lo que el MCU se volvió parte importantísima de mi vida diaria; una de las cosas que propuse era generar contenido de los cómics en las películas… no era la idea más brillante, pero era obvio que la tenía que poner. Leí tantos cómics como pude, escribí cientos de cosas sobre Spider-Man y me tocó ver morir y revivir al pobre Tom Holland en Infinity War y Endgame. Ya amaba a Spider-Man por decenas de razones, pero los días entre la entrevista y la respuesta fueron tan duros y complicados (por razones que van más allá del trabajo) que mi vinculo con el Spidey de Tom Holland solo se hizo más fuerte.

Siempre que vuelvo a ver Homecoming recuerdo todo lo que me causo aquella escena en la prepa de Peter Parker, esa necesidad de salir al mundo a hacer lo que yo soñaba, y conquistarlo tras aprender varias duras y letales lecciones de vida. Esa es la magia detrás del personaje, que nos podemos identificar fácilmente con el hombre detrás de la máscara, para poder pelear con nuestros demonios internos. Y en aquella ocasión, Spider-Man me ayudó más de lo que jamás habría pensado.

Como dato curioso, cuando me confirmaron para mi segundo trabajo, como editor en BitMe, estaba a punto de empezar mi función de Spider-Man: Far Frome Home. Con Spider-Man: No Way Home no me ha pasado nada, pero quién sabe que me tenga preparado el Spider-Verso.

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