El animal vivió antes que los dinosaurios, y es la especie más antigua de la que se tiene registro que podía tomar esta postura. 

Se acaba de publicar un nuevo análisis de los huesos de un Bunostegos akokanensis, un pre-reptil que vivió hace 260 millones de años. La conclusión más interesante del estudio es que el animal se puso en pie a cuatro patas, igual que una vaca moderna, por lo que es la criatura más antigua conocida que lo hizo.

Hasta ahora, todos los pareiasauros conocidos que recorrieron el supercontinente de Pangea en la era del Pérmico hace 250 millones de años eran reptadores, cuyos miembros sobresalían a los lados de su cuerpo y se extendían hacia fuera o se inclinaban hacia abajo desde el codo (similares a algunos lagartos modernos).

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El secreto de su postura se encuentra en sus extremidades

Morgan Turner, académico de la Universidad de Brown y autor principal del estudio, esperaba que el Bunostegos akokanensis fuera también un reptador, pero los huesos de las extremidades anteriores del animal demostraron ser diferentes a los de los otros animales de su época.

“Muchos de los animales que vivieron en la época tenían una extremidad trasera con una postura erguida o semi-vertical, pero lo que es interesante y especial acerca de Bunostegos es la extremidad anterior, cuya anatomía la sitúa aparentemente dirigida debajo de su cuerpo, a diferencia de cualquier otra especie en el momento”, señaló Turner.

El análisis de los huesos del animal permitieron a Turner y su equipo de colaboradores asegurar que, de pie, el Bunostegos se veía muy parecido a una vaca moderna, con la que también compartiría tamaño aproximado.

“Imagina a un reptil herbívoro del tamaño de una vaca con un cráneo lleno de protuberancias y armadura ósea por la espalda, así se veía el Bunostegos akokanensis”, indicó Linda Tsuji, parte de la investigación.

En su estudio Turner examinó el esqueleto de varios Bunostegos, quedando maravillado sobre todo por sus extremidades anteriores, las cuales, junto con las articulaciones de su codo, le permitían sostener todo su cuerpo manteniéndolo ligeramente en vertical. A pesar de que este animal era un caso único de su tiempo, su postura le trajo varias ventajas evolutivas. Incluso los especialistas se atreven a decir que la postura erguida podría haber sido necesaria para su supervivencia.

Todavía existen muchos misterios por resolver relacionados con el Bunostegos akokanensis, pero estamos seguros de que a él le hubiera gustado esta canción:

fuente PHys

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