Los culpan de acabar con las especies más representativas del país.

John Key, el primer ministro de Nueva Zelanda, presentó un plan que busca exterminar a todos los animales depredadores que no son originarios de su región, y que se han convertido en plagas para sus ecosistemas nacionales. Sí, como se vio en Los Simpson cuando la familia amarilla viaja a Australia.

Las autoridades neozelandesas culpan a los hurones, zarigüeyas y, sobre todo, a las ratas de ser los culpables de la casi extinción de muchas de sus especies más representativas, como los simpáticos Kiwis. Esas tres especies animales no son propias de Nueva Zelanda, y fueron llevadas a esa región en el transcurso de los últimos siglos, para controlar así a la población de animales autóctonos.

“Esos depredadores acaban con nuestros kiwis, también cazan lagartos y otras especies autóctonas. Tenemos que hacer más para protegerlo. Nuestro objetivo es que en el 2050 cada rincón de Nueva Zelanda esté completamente libre de ellos”, indicó Key.

Así, de manera oficial Nueva Zelanda invertirá 28 millones de dólares para crear la Predator Free New Zeland Ltd, una división gubernamental que se encargará de matar a todos los depredadores no nacionales para el 2050. La medida ya ha levantado mucha polémica, sobre todo dentro de las asociaciones encargadas de proteger la vida animal,  por plantearse un genocidio animal como nunca se ha visto, pero teniendo como objeto evitar la extinción de otras especies.

Tú, como dirían en Civil War, ¿de qué lado estas?

fuente The Guardian

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