Basura espacial es un peligro para la Tierra: podría explotar

La contaminación también es un problema en el espacio.

La basura espacial es un problema cada vez más grave. La Agencia Espacial Europea alertó de los peligros del escombro, que van más allá del riesgo de colisión. La basura podría explotar en órbita y ser una seria amenaza para la Tierra y para el futuro de los viajes espaciales.

La semana pasada seguimos de cerca la posible colisión entre un satélite ruso y un cohete chino. La compañía LeoLabs advirtió de un riesgo de choque del 20% entre ambos, lo que lanzaría varias toneladas de basura a velocidades peligrosas no solo para la Tierra, sino también para los tripulantes de otras naves espaciales. Aunque al final el choque no ocurrió y los objetos solo pasaron cerca uno del otro, el hecho sirvió como muestra de las posibilidades catastróficas de la basura espacial.

La Agencia Espacial Europea, en su Informe anual sobre medio ambiente espacial, informó que el problema solo empeora. Todas las naciones que han enviado objetos al espacio contribuyen a que la basura se acumule: la mayoría de las misiones deja objetos a su paso, que ya no pueden controlarse desde la Tierra y aumentan el riesgo de colisión con más basura espacial.

Pero los choques no son el único peligro de la basura espacial. También están las explosiones. Holger Krag, director del Programa de Seguridad Espacial de la ESA, explica el problema:

“El mayor contribuyente al actual problema de los desechos espaciales son las explosiones en órbita, causadas por la energía sobrante (combustible y baterías) a bordo de naves espaciales y cohetes. Aunque durante años se han implementado medidas para evitarlo, no vemos una disminución en el número de tales eventos”.

Síndrome de Kessler

La Agencia Espacial Europea detalla en su informe el origen del problema de la basura espacial. Desde que empezó la era espacial el 4 de octubre de 1957, el escombro supera en números a los satélites operacionales. De esa manera, la basura espacial representa un problema para la Tierra a escala global que se conoció a principios de los años 60 y, más tarde, llegó a la comunidad internacional.

En 1978, Donald Kessler postuló por primera vez el efecto de la basura espacial. La generación de escombros a través de colisiones y explosiones podría llevar a un incremento exponencial en el número de objetos artificiales en el espacio y, a su vez, esta reacción en cadena podría volver los viajes espaciales demasiado peligrosos para llevarse a cabo.