Además, las empresas de transporte privado tendrán que registrar a su personal ante las autoridades.

Servicios como el de Uber Pool quedan prohibidos en la CDMX

Entre asaltos, violaciones y asesinatos, las empresas de transporte privado que en un inicio prometían seguridad al viajar, se han vuelto terriblemente inseguras. A partir del viernes pasado, se publicó el nuevo Reglamento de la Ley de Movilidad de la Ciudad de México, donde se establece –entre otras cosas- que las modalidades de autos compartidos como Uber Pool están prohibidas.

Dice el artículo 59 de dicho reglamento:

“Queda prohibido el servicio de transporte de pasajeros privado especializado con chofer, que se genere a través de dos o más solicitudes con una misma unidad vehicular que realice el mismo viaje a diversas personas, en un mismo recorrido, trayecto o ruta”.

La Secretaría de Movilidad (Semovi) también prohibió la prestación de servicios a mototaxis, medida que bien puede venir de la red de tráfico de droga que existía en Tlahuac y la cual utilizaba estos vehículos para monitorear la zona.

Al mismo tiempo, como parte de la nueva regulación, se han endurecido las reglas para empresas como Uber y Cabify.  De entrada, todos los vehículos sean un servicio de transporte privado deben tener un costo superior a los 200 mil pesos, menos de 10 años de antigüedad, bolsas de aire delanteras, cinturones de seguridad, cuatro puertas y calcomanía cero o doble cero para circular todos los días.

El Reglamento de Movilidad fue presentado ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y, de acuerdo con el secretario de Movilidad, Héctor Serrano:

“Necesitamos conocer no sólo los vehículos sino la identidad de quienes los conducen, esas medidas están plasmadas en la reglamentación, para evitar acciones delictivas y quien cometa un delito dejará de ser prestador de servicios y pasará a ser un delincuente”.

Por otra parte, los bicitaxis deben contar con datos de identificación como número económico o de su organización, placa y engomado de identificación mismos que proporcionará la Semovi.

El problema de los conductores de transporte privado

Lamentablemente, Uber y Cabify han dejado de ser aplicaciones seguras. El problema podría deberse a que su propio modelo de negocios lo ha superado. Desde hace algún tiempo las noticias sobre los problemas con Uber han ido en aumento alrededor del mundo, tanto que el propio Travis Kalanick, creador de Uber, tuvo que abandonar la dirección de la empresa recientemente.

En el caso de México, recuerdo que una de las garantías que tenías al momento de tomar Uber o Cabify, era que los aspirantes a conductores se sometían a un proceso de selección más riguroso que incluían un antidopin y exámenes psicométricos, pero al parecer la ambición terminó por conquistar un modelo de negocio que se salió de control y las empresas involucradas ya no ponían restricciones para reclutar conductores. Incluso, se han hecho redes al interior de Uber, donde alguien tiene más de una unidad y subcontrata choferes por su cuenta.

El caso es mucho más profundo y violento de lo que imaginamos, pero de momento la Semovi ha implementado una ley para que las plataformas como Cabify y Uber, den de alta la identidad de cada uno de sus conductores, así como las condiciones y características de los vehículos. Ya que, desafortunadamente, empresas de este tipo carecen de un servicio eficiente ante actos delictivos.

Así, aplicaciones como Uber Pool Urbvan, Jetty, Caravana App, entre otras, quedan restringidas dentro de la Ciudad de México. Lo mejor sería restringir el número de coches de transporte privado así como la manera en la que se otorga el permiso a los aspirantes a conductores, además de encontrar la manera de que exista un monitoreo constante este tipo de transportes.

vía Excelsior

fuente Asamblea Legislativa del Distrito Federal

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