Sonos 27: el sistema operativo de audio que llevas años usando sin saberlo y la letra chiquita
Sonos anunció Sonos 27, la nueva versión del sistema operativo de audio sobre el que corren sus productos, junto con dos equipos nuevos: la barra de sonido Beam Ultra y los audífonos Sonos Ace Ultra. El anuncio reencuadra a la compañía: después de dos décadas vendiendo bocinas, ahora se define como la capa de software que conecta hardware, servicios y control dentro de una casa.
Y sí, están diciendo algo que parece obviedad. Pero desde la primera vez que estuve frente a un ecosistema Sonos, en 2014, eso fue exactamente lo primero que pensé: este sistema es diferente, es inteligente, y su simplicidad es la clave. El único pecado de Sonos es que no sé si cumple del todo con eso que predica — ser un sistema operativo de audio. Pero los dejo a ustedes de jueces. Yo solo soy el mensajero.
El cambio incluye tres frentes: control del sistema mediante cualquier asistente de inteligencia artificial, dos funciones nuevas para mover el sonido entre dispositivos, y una app rediseñada.

¿Qué significa “sistema operativo de audio”?
Sonos agrupó bajo el nombre Sonos Fabric la capa que ya permitía agrupar bocinas, hacer pares estéreo, configurar home theater y enviar audio entre cuartos. En el briefing con prensa latinoamericana al que asistí, alguien preguntó directamente si Fabric era solo un nombre nuevo para lo que ya existía. Daniel Montaño, de expansión geográfica y mercados de crecimiento, respondió: “correcto”. Se agradece la franqueza. No hay tecnología nueva ahí; hay una decisión de comunicación, y el argumento de Sonos es razonable: la gente confundía la app con el sistema, y ponerle nombre a la capa ayuda a distinguirlos.
El número 27 corresponde al año. Brandon Holley, líder del equipo de hardware, confirmó que habrá Sonos 28 y Sonos 29. El objetivo declarado es poder señalar con claridad qué funciones se agregaron y cuándo, algo que antes quedaba diluido entre lanzamientos de hardware.
Sonos 27 llegará por actualización de software a todos los productos S2, aunque algunas funciones estarán disponibles solo en ciertos equipos. Y ahí está el argumento de fondo de todo el anuncio: más de 17 millones de hogares en más de 60 países ya corren este sistema — solo que hasta ahora nadie lo llamaba así.

Control por inteligencia artificial
Son tres piezas distintas, con calendarios distintos.
Sonos 27mcp conecta el sistema a cualquier asistente de IA mediante Model Context Protocol, el estándar abierto para conectar modelos con aplicaciones externas. Sonos aloja un servidor MCP público en mcp.ws.sonos.com/mcp; cualquier IA compatible puede descubrir y controlar el sistema una vez que el usuario lo autoriza. No hay programación de tareas ni comportamiento autónomo en segundo plano. Es gratuito, aunque sigue requiriendo suscripción activa al servicio de música que se reproduzca. Entra en acceso anticipado el 8 de septiembre.
OpenAI aparece como socio en el comunicado. Atty Eleti, líder de producto de ChatGPT Voice, señaló que la integración permite pedirle a ChatGPT que reproduzca música en cualquier parte de la casa sin salir de la conversación. Sonos subraya que no hay acuerdo exclusivo. De hecho, en el briefing Holley contó que él controla su sistema desde Claude.
Sonos 27voice es el asistente propio de la compañía, orientado a música y estado de ánimo. Holley explicó que está construido sobre un modelo de lenguaje afinado internamente para los controles que la compañía sabe que sus clientes usan. Llegará en acceso anticipado más adelante este otoño, solo en inglés, con otros idiomas después. Para los de este lado: el sistema operativo del hogar todavía no habla español.
Sonos Custom Agents es un adelanto, no un producto disponible. Permitiría crear agentes propios, cada uno con su modelo, personalidad y voz, y ejecutar hasta diez agentes con nombre en una sola bocina, además de 27voice. Nick Millington, director de innovación, planteó la lógica: la casa más inteligente no la dirige un asistente que lo hace todo, sino la posibilidad de elegir o crear el agente adecuado para cada tarea. Es lo más ambicioso que mostraron. Y la versión disponible hoy es exactamente… ninguna.
Surrounds portátiles
La función convierte dos bocinas portátiles en surrounds traseros al colocarlas cerca de una barra compatible. El sistema las detecta, les asigna canal izquierdo y derecho por su cuenta, y las devuelve a uso normal cuando se retiran.
El mecanismo se llama Sonos Positioning Technology. Intercambia señales de audio de alta frecuencia entre 18 y 22 kHz —16 a 22 kHz en el Beam Gen 2— entre productos compatibles para estimar posición y distancia. Las bocinas se silencian durante la transición, indicada por un LED verde. Sonos advierte en su documentación que las señales suenan a volumen bajo por diseño, pero que mascotas o personas con oído más sensible podrían alcanzar a escucharlas. Si tu perro voltea hacia la barra justo antes de la película, ahí tienes la explicación.
La compatibilidad es acotada. Requiere una barra con micrófono —Arc Ultra, Arc, Beam Ultra o Beam Gen 2— y dos portátiles específicas: Move 2 o Sonos Play. Quedan fuera el Move de primera generación, Roam y Roam 2. Disponible desde el 8 de septiembre, sin suscripción.

Enlace de audífonos
Headphone linking conecta los Ace Ultra directamente al sistema por WiFi, sin necesidad de tener el teléfono cerca. Permite mover lo que suena entre bocina y audífonos en ambos sentidos, con la app o con el botón del auricular, e incluye música, podcasts, radio y fuentes de entrada como una tornamesa.
Corre sobre Headphone Engine 2, la plataforma con antenas WiFi rediseñadas y almacenamiento seguro de credenciales integrada en el Ace Ultra. Los Sonos Ace originales, construidos sobre Headphone Engine 1, no soportan esta función.
Llega el 29 de septiembre como función de acceso anticipado, sin costo adicional, con tres límites declarados: una sola sesión de enlace activa por sistema a la vez, solo el miembro del hogar que la inicia ve la sesión en la app, y la reproducción todavía no es lossless.
Lo de la sesión única tiene precedente, y el precedente da esperanza. Con los Ace originales, el TV Audio Swap arrancó permitiendo un solo par de audífonos; después, vía actualización, se hizo el milagro de los dos Ace. En mi casa eso significó mi esposa y yo viendo una serie sin despertar al bebé, con TrueCinema imitando la acústica de la sala: conversación, risas, la serie sigue — hasta que un llanto ineludible te avisa: “se te acabó tu fiesta, ven a ocuparte de mí”. Si la historia se repite, la sesión única de headphone linking debería correr la misma suerte. Y entonces sí, podríamos imaginarnos bailando en la sala como en un silent DJ set — esas fiestas donde todos traen audífonos en la pista, todos bailan, hay DJ… pero no hay bocinas — mientras los críos duermen.

Beam Ultra
Barra de sonido de gama media con nueve amplificadores Clase D que alimentan cinco tweeters y cuatro woofers de perfil bajo: cuatro drivers más que el Beam anterior. Un tweeter medio frontal arma la imagen central, dos tweeters medios laterales con carga de bocina generan separación estéreo, y dos tweeters de disparo vertical habilitan Dolby Atmos 7.1.2.
Ese último dato es el cambio generacional que importa: el Beam por fin dispara hacia arriba de verdad, en lugar de simular la altura por procesamiento como su antecesor. No va a ser el Atmos de una sala de cine — aunque te lo quieran vender así —, pero la diferencia es grande, sobre todo porque Sonos es especialmente bueno en una cosa: hacerte creer que el sonido no viene de donde tus ojos están puestos. La barra, pues.
El canal central fue rediseñado. Incorpora realce de diálogo por IA con cuatro niveles ajustables desde la app, además de Night Sound. El arreglo de micrófonos de campo lejano sirve para control por voz, calibración Trueplay —ahora compatible con iOS y Android— y para conectar Sonos Play o Move 2 como surrounds portátiles. Tiene interruptor físico que corta la corriente a los micrófonos.
Mide 65 mm de alto, 750 mm de ancho y 105 mm de fondo, pesa 2.88 kg y viene en negro o blanco mate. Conecta por WiFi 6, Bluetooth 5.3 y HDMI eARC/ARC, con AirPlay 2. Está hecho con 24% de materiales reciclados y consume 25% menos energía en reposo que el Beam.

Sonos Ace Ultra
Audífonos de diadema con driver propio de 40 mm en cada cápsula, arreglo de diez micrófonos y cancelación activa de ruido adaptativa. La compañía declara el doble de cancelación que el Ace original; la nota al pie precisa las mediciones: 2.2 veces a 65 Hz, equivalente a un sistema de aire acondicionado, y 1.8 veces a 120 Hz, equivalente a la cabina de un avión.
El ecualizador adaptativo mide el sellado y ajuste de cada cápsula y corrige en tiempo real las fugas acústicas que provocan los lentes o el pelo. La prueba de los lentes se las debo aún. Pero regresaré luego de probarlos, que con eso de ser cuarentón y tener la vista cansada, ahora sí podré “ponerlo a prueba”. Hay ecualización manual de 3 y 8 bandas.
Batería de 1060 mAh con hasta 35 horas de reproducción con ANC activo a volumen moderado; el modo de bajo consumo extiende la autonomía hasta 30%. Tres minutos de carga rinden hasta tres horas. La carga completa desde cero toma hasta tres horas. Pesa 322 gramos.
El dato que más importa a futuro lo soltó Holley en el briefing, y no aparece en la hoja de especificaciones: la batería es reemplazable. En esta categoría eso es una rareza. Los tope de gama de Sony, Bose y Apple llegan con la batería sellada; cuando se degrada, el audífono completo se vuelve candidato al cajón. La excepción conocida es Fairphone, una marca construida alrededor de la reparabilidad. Que una marca de audio establecida adopte la idea en su audífono insignia es relevante. Sonos vende un kit de batería de reemplazo por Mex$499 (unos $25 dólares antes de impuestos), pero deja claro que no es un trámite de un clic. La propia página del kit lo advierte: reemplazarla implica desarmar el audífono y usar herramientas, y es “para quienes se sienten cómodos con este tipo de trabajo.” Quien prefiera no meterle mano puede llamar a Asistencia Sonos para conocer las opciones de servicio.
Soporta Bluetooth 6.0 con códecs SBC, AAC y aptX Adaptive Lossless, y audio sin pérdida por aptX Lossless con dispositivo compatible o conexión USB-C. Dolby Atmos requiere contenido y dispositivo compatibles. Disponible en negro, blanco suave, Agave y Sand.
Precios y disponibilidad
Producto | México | Estados Unidos Beam Ultra: $14,199 MXN | $699 USD Sonos Ace Ultra: $8,999 MXN con IVA | $449 USD
Preventa desde el 1 de septiembre. Disponibilidad general el 29 de septiembre.
La nueva navegación de la app y los surrounds portátiles llegan el 8 de septiembre, junto con 27mcp en acceso anticipado.
La app
Sonos 27app estrena navegación por pestañas: Inicio, Sistema y Búsqueda, con gestos nativos en iOS y Android, y la posibilidad de fijar cuartos favoritos arriba. Sonos indica que la navegación se probó con propietarios de sus equipos, incluida retroalimentación recogida en Reddit.
Holley detalló el proceso ante la pregunta directa sobre la crisis de la app de hace dos años: pruebas internas, luego un programa beta externo extenso, después disponibilidad opcional para quien quisiera activarla, y finalmente el cambio a método predeterminado. La navegación por pestañas lleva más de un mes disponible como opción.
Hay también una perilla de volumen virtual, exclusiva de iOS: se giran dos dedos sobre la pantalla como si el teléfono fuera un amplificador. Empecemos por lo obvio: una pantalla no es una perilla. Todo lo que hace deseable una perilla — la resistencia, el tacto, el no tener que mirar — es exactamente lo que un vidrio plano no puede dar. Es vistosa, y es una función que nadie pidió. Lo que la comunidad pidió durante años fue algo menos fotogénico: controlar el volumen sin abrir la app. Los controles en pantalla de bloqueo y Dynamic Island lo resuelven con elegancia, concedido. Pero la estocada queda pendiente: los botones físicos de volumen del teléfono siguen sin mover la bocina. De eso hablo abajo, en la letra chica.
Los presets, la integración con Siri y Atajos, el diseño renovado para iPad y las nuevas vistas de estado del sistema llegan más adelante este otoño. Varias de estas funciones son exclusivas de iOS.
“Y la letra chica”
Cuatro puntos que conviene tener presentes antes de la compra.
El enlace de audífonos no es lossless. El Ace Ultra sí reproduce audio sin pérdida, pero por aptX Lossless vía Bluetooth o por cable USB-C. Cuando el audífono funciona como parte del sistema Sonos por WiFi, la reproducción no es lossless. Se lo pregunté a Holley directamente: es audio de alta resolución y alta tasa de bits, pero la palabra lossless no aplica en ese modo. La propia documentación de headphone linking lo confirma.
El Ace original se queda fuera. Quien compró los Ace en 2024 no tendrá enlace de audífonos. La limitante es de hardware, no de software.
El volumen todavía no es del todo tuyo. Los controles en pantalla de bloqueo son un avance real, pero los botones físicos de volumen del teléfono siguen sin mover la bocina. Y honestamente no me importa quién sea el culpable — si Apple, si Google, que seguramente lo son —: para quien usa el sistema todos los días es el mismo pendiente de siempre, de la misma familia que el siguiente punto.
La plataforma abierta tiene un costo. Le pregunté a Holley por qué marcar una canción como favorita en la app de Sonos no se registra en el servicio de origen — un like en Sonos no le enseña nada a mi algoritmo de Apple Music. Su respuesta fue honesta: él mismo, usuario de Spotify, usa la app de Spotify directamente cuando quiere armar listas, porque esa experiencia está mejor resuelta ahí. En lugar de construir una versión paralela, dijo, la plataforma abierta permite que cada quien use el servicio que prefiera para esa tarea. Es coherente con la filosofía de la compañía — como lo era el “no ofrecemos Bluetooth” que ahora ofrece toda su línea — y al mismo tiempo describe el límite de lo que un sistema operativo de audio integra hoy: pasa el sonido, pero no siempre la interacción intuitiva del usuario con su contenido.





