La investigación reveló el robot pudo realizar sus tareas con un 87.5 % de precisión después de una sola demostración.

Te has hecho la post apocalíptica pregunta de ¿Cuándo los robots compartirán conocimiento entre sí?, bueno, pues la respuesta es: ahora mismo está pasando. Investigadores del Laboratorio de Informática e Inteligencia Artificial del MIT están investigando una nueva forma de enseñanza entre robots llamada C-LEARN, que permite a dos máquinas aprender y enseñar a realizar ciertas tareas.

El sistema consta de dos robots, uno pequeño llamado Optimus; al cual se le han enseñado movimientos básicos para alcanzay y agarrar objetos, y uno más grande, de dos metros y medio bautizado como Atlas. Cuando Optimus ha dominado las tareas que se le piden es capaz de transferir sus conocimientos sobre los movimientos a realiza (llamados keyframes) a Atlas

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“El problema de la robótica, es que todos empiezan el proyecto con el “cerebro” del robot completamente vacio – explica Claudia Perez-D’Arpino, investigadora líder del proyecto- El robot no sabe nada acerca del mundo ¿Y así queremos que esos robots aprendan nuevas tareas?”. La investigadora intenta desarrollar una “representación de conocimientos” relacionados con la forma en que los robots manipulan los objetos, para que pueda ser acumulado en el “cerebro” del robot y ejecutado.

“Al combinar la intuición del aprendizaje de la demostración con la precisión de los algoritmos de planificación de movimiento, este enfoque puede ayudar a los robots hacer nuevos tipos de tareas que no han sido capaces de aprender antes, como el montaje y ensamblaje de múltiples etapas con sus dos brazos”, Perez-D’Arpino.

De acuerdo a Perez-D’Arpino, se trata de un enfoque muy similar al que se usan los humanos para aprender: “toman lo que ya saben y vinculan esa información a una demostración de cómo se hace algo”. La investigadora destaca que nadie puede aprender nada en una sola demostración; por lo que se toma la nueva información y se mezcla con el conocimiento previo para lograr el éxito.

La investigación reveló que Optimus pudo realizar sus tareas con un 87.5 % de precisión después de una sola demostración y que, con una ligera intervención humana, el robot podría alcanzar el 100% de exactitud.

Por muy aterrador que suene todo esto, la posibilidad de que un pequeño robot pueda decirle qué hacer a un gigantesco robot, aunque encuentre a 6 pisos de altura sobre él, aunque tenga diferentes sistemas de movimiento, puede ser un gran beneficio para los humanos a través del sector industrial, la salud y allí donde quiera que se necesite que un robot viejo aprenda nuevos trucos.

fuente Motherboard

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