La compañía tenía tres años trabajando en el proyecto.

En el 2013 el diseñador Dave Hakkens presentó Phonebloks, una muestra de un teléfono modular inspirado en los bloques de Lego. La idea de Hakkens era que con la tecnología actual se podía construir teléfonos a los que se les podían quitar o añadir módulos para actualizarlo sin necesidad de comprar un aparato completo.

La idea emocionó mucho a Motorola, que contrató a Hakkens para ponerlo a cargo de Project Ara, una iniciativa que buscaba volver comercial la idea del diseñador. Cuando Google vendió Motorola a Lenovo dentro del contrato se establecía que Google se quedaría con la tecnología y desarrollo del Project Ara y siguió invirtiendo en ella.

Muchas pruebas, muchos planes, mucho desarrolló e incontables retrasos han pasado desde entonces. Lamentablemente, cuando ya existen en el mercado teléfonos que usan el concepto modular (aunque a una escala menor de la que pretendía Google), la compañía ha decidido cancelar el proyecto.

A pesar de que ya existían prototipos, los teléfonos nunca funcionaron como Google esperaba. De acuerdo con los datos difundidos por Reuters, las piezas que daban forma a los dispositivos se desarmaban cuando se caían al suelo.

A pesar de que el proyecto de canceló, Google estudia vender las patentes de Project Ara si alguna otra empresa se interesa en continuar el desarrollo de los teléfonos modulares.

fuente Reuters

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