Top 10 del maestro de los cómics, Grant Morrison

Grant Morrison es un autor polarizante: algunos adoran su trabajo, otros lo rechazan por considerarlo palabrería sin sentido. A esto último se suma su excéntrica fama: punketo, conocedor de distintas...
Una lista de los mejores cómics de Grant Morrison. (Foto: Frank Quietly)

Grant Morrison es un autor polarizante: algunos adoran su trabajo, otros lo rechazan por considerarlo palabrería sin sentido. A esto último se suma su excéntrica fama: punketo, conocedor de distintas drogas y conocido por la sonada anécdota de haber tenido un encuentro con una especie de extraterrestres en Katmandú, mientras trataba de seguir los mismo pasos hacia la iluminación que Buda.

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Pese a todo eso (o quizá debido en parte a eso) es uno de los autores más reconocidos por la crítica y la industria del cómic. Y es que el héroe morrisoniano no es un superhéroe conservador que trate de preservar el status quo, sino, por el contrario, se trata de un visionario con cierto grado optimismo, que sabe que las cosas están mal pero que es posible transformar el panorama con algunos cambios radicales.

Morrison es reconocido por su amor por los cómics de superhéroes de la Edad de Plata. Esto ha llevado a pensar a sus lectores y a la crítica que sus cómics son “cartas de amor” a los cómics de esa época. Sin embargo, si bien es notorio el cariño del autor por estos personajes, también hay constantes críticas a lo que representan.

A continuación les presentamos algunas recomendaciones del trabajo de Morrison. Obviamente habrá SPOILERS.

Menciones honoríficas

Arkham Asylum: A Serious House on Serious Earth (1989)
Con Dave McKean

Imagen: DC Comics

Probablemente sea el trabajo más conocido de Morrison, y aunque es muy interesante, por momentos es pretencioso, tal como lo admite el propio Morrison.

Eran finales de los ochenta y el público estadounidense estaba ávido de leer a más autores de la “invasión británica” tras el éxito de Alan Moore con Watchmen y Sandman de Neil Gaiman. Morrison, de Escocia, había sido convocado por la editorial DC, y quería complacer las expectativas de sus lectores. Es por eso que hizo Arkham Asylum, un cómic que cuenta el enfrentamiento definitivo entre Batman y el Joker.

The Invisibles (1994-2000)
Con varios artistas

Imagen: Vertigo/DC Comics

Un grupo de rebeldes iniciados saben que la realidad que conocemos no es verdadera, que hay otra realidad que nos ha sido ocultada por unos seres que controlan todo. Su historia involucra artes marciales, magia, ropa fetiche, cabezas rapadas y cosmogonía gnóstica. Podría parecer que hablo de la trama de The Matrix (1999) pero en realidad describo The Invisibles, el cómic que inspiró a la película protagonizada por Keanu Reeves. Ambas obras de ficción guardan un fuerte parecido ampliamente documentado por el internet.

Es un cómic que no solo marcó una época pasada en la cultura pop sino también es un trabajo que abarca todos los temas morrisonianos que el autor desarrollará o refutará en posteriores historietas. Por lo tanto es un trabajo de lectura obligada para quienes quieran introducirse en el trabajo del guionista escocés.

En un punto, debido a bajas ventas, The Invisibles estuvo por ser cancelado. En aquel entonces, en la parte donde se imprimía la correspondencia de los fans dentro del cómic, Morrison pidió a los lectores que se unieran un ritual mágico en el que todos debían masturbarse para salvar al título. Es imposible saber si esto tuvo algún impacto, lo cierto es que la historieta continuó hasta su conclusión, en el año 2000.

We3 (2004-2005)
Con Frank Quietly

Imagen: Vertigo/DC

Junto con Animal Man, We3 es uno de los cómics en los que Morrison vierte sus preocupaciones por los derechos de los animales.

Tres mascotas fueron secuestradas para un proyecto militar que las convierte en maquinas de guerra. We3 es una historia de violencia sanguinaria, intercalada por momentos de ternura y tristeza. Quizá es el mejor trabajo del ilustrador Frank Quietly. We3 no llegó al top 10 pero la recomendamos ampliamente.

10. Seven Soldiers (2005-2006)
Con varios artistas

Imagen: DC Comics

Los Sheeda, una civilización del futuro y probables descendientes de la humanidad, viajan a distintas épocas, cuando las civilizaciones están en la apogeo, para saquearlas. Ahora es turno para el principio del sigo XXI. Toca un grupo de “siete soldados” enfrentar esta descomunal amenaza desde distintos frentes. Solo que hay un conveniente: estos siete guerreros no se conocen, no saben que tienen una causa en común, y nunca se van a encontrar.

El equipo de Seven Soldiers está conformado por personajes muy particulares: un policía afrodescendiente (The Guardian), una maga con problemas de autoestima (Zatanna), un caballero travesti (Shinning Knight), entre otros.

En el 2006, Seven Soldiers ganó el Eisner a “mejor serie de duración limitada”.

9. Batman and Robin #1-15 (2009-2010)
Con varios artistas

Imagen: DC Comics

Bruce Wayne ha muerto pero Gotham City necesita ser defendida del crimen. Dick Grayson (el primer Robin) y Damian Wayne (hijo de Bruce) se convierten en los nuevos Batman y Robin, con mejor tecnología y una actitud más relajada. A su paso sale un nueva generación de villanos aún más decadentes que los de antes. Por ejemplo, el Professor Pyg, un sujeto con máscara de cerdo que convierte a sus víctimas en “muñecas” (los castra y deforma sus rostros).

La dinámica entre Batman y Robin se invierte: ahora el caballero de la noche es un tipo empático y confiado que conoce las calles de Gotham porque creció ahí; mientras que Robin es un aristórcrata presumido con mucho que aprender.

Por la energía que irradia este título desde su primer número, es evidente que Batman RIP fue solo un mero trámite de Morrison para llegar a donde él quería. Desafortunadamente DC Comics no tardó en querer de vuelta a Bruce Wayne, por lo que Morrison tuvo que improvisar un nuevo título, Batman Inc., que, en cierto sentido, sustituyó a Batman and Robin.

8. Flex Mentallo (1996)
Con Frank Quietly

Imagen: Vertigo/DC Comics

El cómic cuenta dos tramas entrelazadas: por un lado, una estrella pop de nombre Wallace Sage, durante una sobredosis de drogas, le cuenta a alguien por teléfono la historia de cómo creo a Flex Mentallo; por otro, conocemos a Flex, el “Héroe de la playa”, un hombre musculoso que solo viste botas y una tanga de leopardo; él persigue a The Fact por haber puesto una bomba. Su búsqueda lo lleva a diferentes situaciones a lo largo de cuatro número que emulan las cuatro épocas del cómic de superhéroes.

Flex Mentallo inicia con el maniqueismo y la justicia exprés de la Edad de Oro, luego pasa por la creatividad y psicodelia de la Edad de Plata, sigue por el contenido “adulto” de la Edad de Bronce-Hierro y finalmente la misteriosa cuarta etapa, una especie de renacimiento. En todo momento las aventuras de Flex se intercalan con pasajes de la vida de Wallace, que tiene elementos en común con la biografía del propio Morrison.

Este cómic no solo el inicio de la trilogía temática que se complementa con The Invisibles y The Filth, también se trata de una obra obligada para quienes quiere conocer la esencia del intrincado mundo del cómic de superhéroes.

7. JLA #1-41 (1997-2000)
Con Howard Porter

Imagen: DC Comics

De la nada aparece un grupo de superhéroes (no muy distinto a The Authority) que propone solucionar todos los problemas del planeta de una sola vez. El llamado Hyperclan derrota y secuestra uno a uno a todos los justicieros del mundo, como Superman, Wonder Woman y Flash. Toca a Batman salvar a sus colegas y demostrar porque es “el hombre más peligroso de la Tierra”… Y eso solo es la primera historia.

El trabajo de Gran Morrison es una constante crítica a los cómics de su época. Aquí por fin hace una propuesta plena, su Justice League of America mostró cómo deberían ser los superhéroes del siglo XXI.

En el momento en que se publicaba JLA, Superman poseía poderes de electricidad; Aquaman tenía garfio y barba; y tanto Flash como Green Lantern habían sido sustituidos por otras personas. Esto contrastó con el esfuerzo de Morrison con recuperar el encanto clásico de estos personajes. Sin embargo, al pasar de los años, no cabe duda que la mezcla entre viejo y nuevo resultó bastante afortunada.

6. The Filth (2002-2003)
Con Chris Weston

Imagen: Vertigo/DC Comics

Greg Feely, un hombre de mediana edad que vive solo con su gato, tiene una vida rutinaria y tediosa hasta que un día una misteriosa mujer le informa que, aunque él no lo recuerda, en realidad es Ned Slade, un agente de la organización de espionaje más secreta del mundo, llamada The Hand, cuyo objetivo es mantener a la humanidad en el camino del Status Q.

The Filth es como Matrix pero a la inversa, en lugar de pertenecer a una organización rebelde, el protagonista Feely es una especie de Agente Smith. Más allá de eso, es difícil describir esta obra que nos confronta, como su nombre sugiere, con la mugre de este mundo.

La segunda parte de la trilogía temática iniciada por The Invisibles tiene, para mi gusto, las mejores portadas en la historia de los cómics.

Se cuenta que Morrison originalmente propuso la idea de The Filth a Marvel, entonces el protagonista sería Nick Fury. Pero finalmente se llevó el concepto a la editorial Vertigo/DC.

5. Multiversity (2014-2015)
Con varios artistas

Imagen: DC Comics

Con el pretexto de hacer un recorrido por el Multiverso de DC, Morrison nos presenta en cada número “un callejón sin salida” en el que se meten las tramas de superhéroes. Multiversity es, al mismo tiempo, una celebración y una necesaria despedida a este tipo de historias.

The Society of Super-Heroes: Conquerors of the Counter-World (Tierra 20): es una historia retro con personajes que evocan a los superhéroes y mystery men de la década de los cuarenta. El énfasis se pone en lo exageradamente simplificadas versiones del bien y el mal que se plantea.

The Just (Tierra 16): los hijos y sucesores de Superman, Batman y los otros grandes héroes viven en un limbo de tedio y frivolidad. En lugar de salvar al mundo, aparecen en las portadas de las revistas de chismes. “The Just” nos recuerda todos esos intentos fracasados de sucesiones que nunca ya llegan a nada, como Wally West (Flash), Kyle Rayner (Green Lantern) y muchos más.

Pax Americana (Tierra 4): Un pastiche de Watchmen con las mismas obsesiones políticas, filosóficas y estructurales que el original. De hecho, el cómic puede ser leído al derecho y al revés, y cuenta la misma historia pero con un climax distinto. En una secuencia, Captain Atom, el simil del Doctor Manhattan, descompone a un gato en sus órganos individuales, lo vuelve a armar y se pregunta si realmente es el mismo gato. Lo mismo se puede cuestionar sobre el cómics de superhéroes después de cómics como Watchmen y Dark Knight Returns.

En Código Espagueti, Multiversity quedó dentro de la lista de los 10 mejores cómics de la década.

4. Doom Patrol (1989-1993)
Con varios artistas

Imagen: Vertigo/DC Comics

Doom Patrol es, al mismo tiempo, un manifiesto en favor de lo extraño como motor del mundo y una historia del equipo de superhéroes más extraño del mundo de los cómics (y vaya que es mucho decir). Su líder es The Chief/Niles Coulder, un misterioso científico con algunos de los secretos más importantes en la historia de la humanidad. Mientras que uno de los personajes más recurrentes y ordinarios es Robotman/Cliff Steele, un expiloto de carreras cuyo cerebro está atrapado en el cuerpo de un autómata.

Morrison presentó en este cómic a los personas más insólitos: Crazy Jane, una joven con un trastorno de la identidad disociativo, que posee 64 personalidades, cada una con distintos poderes; Rebis (anteriormente Negative Man), un ser intersexual con poderes psíquicos; Danny the Street, una calle viviente con la capacidad de teletransportarse a donde sea; y Dorothy Spinner, una niña con la capacidad de materializar a sus amigos imaginarios. Es así como Grant introdujo la diversidad (o más específicamente la neurdiversidad) al cómic de superhéroes antes de que fuera algo cool (¡1989!).

Según el creador de Doom Patrol, Arnold Drake, Morrison ha sido el único que le ha hecho justicia al concepto original. Asimismo, la muy recomendable serie de estos personajes, que actualmente está en la plataforma de streaming de DC, está basada, en su mayoría, en las ideas del autor escocés.

Otro dato interesante al respecto es que Gerard Way, vocalista de My Chemical Romance y guionista, tuvo como su mayor influencia la Doom Patrol de Morrison para el desarrollo de The Umbrella Academy, la cual se convirtió posteriormente en una serie de Netflix.

3. Animal Man (1988-1990)
Con Chas Truog y portadas de Brian Bolland

Imagen: Vertigo/DC Comics

La vida de Buddy Baker/Animal Man se sale por completo del molde del clásico superhéroe: tiene una esposa y dos hijos que mantener, es impopular pese a que tiene el traje más cool (gafas y una chaqueta negra), además es animalista y vegetariano. Por lo que sus enemigos nos son aliens o científicos locos, sino cazadores, traficantes de animales y la gente detrás de los grandes capitales de este mundo.

Grant Morrison tomó a un superhéroe casi desconocido y lo convirtió en otra joya de la editorial Vertigo de finales de los ochenta y principios de los noventa. Sin embargo no todo es lo que parece, y lo que en un principio parece propaganda de las ideas y causas del propio Morrison, se convierte en una provocativa invitación a ser crítico con nuestras creencias y con todo lo que consumimos. Detrás de cada película, serie, libro o cómic que llega a nuestras manos hay alguien que quiere que veamos el mundo a su modo. Por lo que no basta absorber lo que leemos, hay que cuestionarlo y adaptarlo a nuestras circunstancias.

2. New X-Men (2001-2004)
Con varios artistas

Imagen: Marvel Comics

Un genocidio sin precedentes en Genosha, una isla poblada en su mayoría por mutantes, lleva a Charles Xavier/el Professor X a replantear la existencia de los X-Men. Así que decide reabrir su escuela “para jóvenes superdotados” y declararle al mundo que él mismo es un mutante. No obstante, los mayores retos están dentro del propio movimiento mutante: una poderosa telépata llamada Casandra Nova, un extraño virus que ha conspirado desde hace siglos para frenar la evolución de la humanidad y un enimgmático maestro dentro de la fila de los X-Men, que detrás de su exótico orientalismo esconde un insidioso fascismo que amenaza con destruir todo lo que ha construido este equipo de superhéroes. La historia de New X-Men es una despedida al idealismo e inocencia del siglo XX y una agridulce bienvenida al cinismo de principios del siglo XXI.

X-Men no es un título más producido en masa por Marvel, es un cómic de autor salido de la mente de Chris Claremont y John Byrne. Con la salida de Claremont de la editorial, los X-Men se estancaron en la mediocridad durante los noventa. Tuvo que llegar nuestro guionista escocés favorito para darle una nueva vida al dotar a la franquicia con nuevo look (diseñado por Frank Quietly), una cultura mutante y una agenda progresista. Aún hoy New X-Men parece más una historieta que se publicará en un futuro cercano y no algo que salió hace casi veinte años.

1. All Star Superman (2006-2008)
Con Frank Quietly

Imagen: DC Comics

Lex Luthor sabotea la primera misión tripulada al Sol; toca a Superman salvar a los astronautas participantes. Desafortunadamente, como un Ícaro posmoderno, la sobreexposición a la radiación solar desencadena un padecimiento mortal en el hombre de acero. Por lo que el kriptoniano dedicará sus últimos días a arreglar los asuntos pendientes de su vida mientras busca una cura a su condición. Al mismo tiempo, científicos de la Tierra buscan crear al nuevo superhombre que pueda sustituir a nuestro héroe, sin embargo sus creaciones resultan de lo más adversas…

La aparente simplicidad de All Star Superman es engañosa. Como otras enormes obras literarias, en este cómic hay mucho más de lo que se ve en la superficie. Es Superman como representación del superhéroe y el superhéroe como símbolo de la modernidad, un noble proyecto que tiene su origen en el Renacimiento (no es gratuita la aparición de Giovanni Pico della Mirandola) que busca elevar al ser humano al nivel de Dios.

Esta serie de duración limitada ganó en el 2006 el Eisner a “mejor nueva serie”, mientras que en los años 2007 y 2009 fue la “mejor serie continua”. Además ganó los Premios Harvey por “mejor artista” y “mejor número” en 2008.