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Los 5 mejores cómics del Joker

Marco Ortiz regresa, ahora para mostrar los mejores cómics del Joker, según su gusto comiquero. ¿Estás de acuerdo?
La lista de Código Espagueti de los mejores cómics del Joker. (Foto: DC Comics)

Gracias las interpretaciones de extraordinarios actores como Jack Nicholson, Heath Ledger y Mark Hamill (con su voz), el Joker se ha convertido en uno de los villanos favoritos del cine. La idea de un gángster deformado física y mentalmente para parecer un payaso atrapado en la locura resulta muy cautivadora, en especial, por ser el prefecto antagonista del personaje consentido de la cultura pop: Batman. Sin embargo es en los cómics donde el “payaso príncipe del crimen” ha dejado su mayor huella, e incluso se podría argumentar que es el mejor villano de este medio.

Quizá después de ver Joker quedes con ganas de conocer más historias de este personaje, es por ello que a continuación te presentamos el top 5 de los cómics en los que aparece el principal enemigo de Batman.

¡Atentos!, habrá algunos SPOILERS en el camino.

Mención honorífica: Dark Knight Returns (1986)
Frank Miller (guión e ilustraciones)

(DC Comics)

El que probablemente es el trabajo más reconocido de Frank Miller no entra en este conteo porque, si bien su calidad es incuestionable, el Joker no tiene un papel tan importante como en los cómics que sí aparecen en esta lista. Dicho lo anterior, es una obra que sí o sí tienes que leer en caso de que estés interesado en el llamado “noveno arte”.

5. The Man Who Laughs (2005)
Ed Brubaker (guión) y Doug Manhke (ilustraciones)

(DC Comics)

Es la historia de los primeros asesinatos cometidos por el Joker. El criminal anuncia por televisión quiénes serán sus objetivos: los hombres más ricos e importantes de Gotham. Y asegura que la Policía no podrá hacer nada para detenerlo. Ed Burbaker fue un guionista que entró y salió del mainstream de los cómics sin hacer mucho ruido, pero a su paso dejó obras de buena calidad. Tal es el caso de The Man Who Laughs, una reinterpretación del primer encuentro entre el Joker y Batman, basado en la historia de Batman #1 por Bob Kane, Bill Finger y Jerry Robinson. Por su parte, Doug Manhke es el artista perfecto para ilustrar el híbrido de crimen y horror que establece el nivel de reto que el Joker implica para Batman.

“Nunca me preparé para esto. Hice planes contra los asesinos, los asaltantes, los violadores. Gente desesperada que hace cosas desesperadas. Pero nunca imaginé alguien como el Joker”.

4. A Death in the Family (1988)
Jim Starlin (guión) y Jim Aparo (ilustraciones)

(DC Comics)

Robin (Jason Todd) por fin encuentra a su madre y su vida vuelve a cobrar sentido. Solo hay un problema: en realidad todo es una trampa orquestada por el Joker y la progenitora. La emboscada tiene éxito: el Joker le da a Jason la paliza de su vida y luego deja a él y a su madre atrapados con una bomba que finalmente explota y mata a ambos. Es entonces cuando un Batman hecho pedazos por la tragedia decide cobrar venganza.

No es fácil explicar el impacto que tuvo para mí y para todos aquellos que éramos niños cuando A Death in the Family fue publicado. La secuencia en la que el Joker golpea en repetidas ocasiones a Jason es brutal. Jim Aparo tiene el tino de ya no mostrar directamente el rostro del ayudante de Batman tras el violentísimo ataque, dándonos a entender que el daño al superhéroe adolescente es simplemente impresentable.

A Death in the Family es un título que no ha envejecido con gracia, algunas de las situaciones presentadas son demasiado absurdas, aun para los estándares de aquella época. Un caso de muestra: el gobierno de los Estados Unidos, representado aquí por Superman, le impide a Batman ajustar cuentas con el Joker porque el criminal es ahora representante de Irán ante la ONU porque ¿por qué no? Sin embargo no deja de ser un trabajo interesante que demuestra la evolución de Jim Starlin como escritor, que comenzó haciendo cómics sobre la paz cósmica hippie para luego desarrollar historias de violencia y locura como este.

Trivia: La decisión de matar a Robin no fue ni de un guionista, ni de un editor, sino de los lectores. DC Comics hizo una convocatoria para votar por teléfono si querían que Jason Todd se salvara o que falleciera. 5,343 pidieron su cabeza y 5,271 le daban otra oportunidad, por 72 votos el segundo Robin tuvo un aparente final. Varios años después el personaje regresaría a la vida, ahora con el nombre de Red Hood.

3. Arkham Asylum: A Serious House in a Serious Earth (1989)
Grant Morrison (guión) y Dave McKean (ilustraciones)

(DC Comics)

Hubo un motín en el manicomio Arkham y los internos tomaron el lugar y tienen de rehenes al personal. Toca a Batman entrar en la institución psiquiátrica e intentar reinstaurar el orden.

Una vez dentro, Batman descubre que la salud mental de sus enemigos ha empeorado con los tratamientos que reciben ahí. Por ejemplo, Two-Face ya no recurre al volado de una moneda para tomar decisiones, en su lugar utiliza una baraja de Tarot, superó el binarismo pero ahora tiene 78 posibles decisiones y tarda demasiado en saber si irá al baño o no. Por su parte, el Joker ha sido diagnosticado como “súper cuerdo”.

“Una brillante nueva modificación de la percepción humana, más adecuada para la vida urbana de finales del siglo XX (…). Él solo puede lidiar con el caudal de estímulos yendo con la corriente. Es por eso que algunos días es un payaso travieso, otros (es) un psicópata asesino. No tiene una personalidad real. Se crea a sí mismo cada día”, explica una terapeuta de Arkham.

Durante toda la historia Batman se muestra impotente, fuera de lugar y abrumado por el realismo y la locura del manicomio. Morrison hace una crítica a los cómics grim and gritty de la época, como los de Moore y Miller. El caballero de la noche se encuentra en su punto más bajo, ya en cómics posteriores el guionista escocés se encargará de reconstruir al personaje y su mundo.

Aunque considero que es un trabajo menor en la obra de Morrison, la trama oscura y los sensacionales collages de Dave McKean son suficientes como para que Arkham Asylum haya marcado a una generación. Además, al escribir este artículo, me doy cuenta que entre A Death in the Family y Arkham Asylum hay apenas un año de diferencia y sin embargo la complejidad y sofisticación del segundo título son mucho mayores que las del primero.

2. Joker (2008)
Brian Azzarello (guión) y Lee Bermejo (ilustraciones)

(DC Comics)

Un matón de poca monta de nombre Jonny Frost se convierte en secuaz del Joker, quien acaba de salir del manicomio y busca recuperar su imperio. De modo que a través de Frost conocemos de cerca el modus operandi del villano. El guión de Azzarello nos presenta al payaso príncipe de crimen como un hombre complejo, de varias facetas, más allá de ser el enemigo de Batman.

Azzarello recupera la esencia del Joker como no lo hace nadie más en esta lista: una deformidad facial en la forma de una sonrisa esconde a un líder del crimen organizado amante del poder y la violencia, siempre en búsqueda de uno para obtener el otro. Lo único que para mi gusto evita que este trabajo esté en primer lugar es que Azzarello no conoce de sutilezas, siempre que tiene oportunidad, opta por el exceso, la obviedad y el shock fácil.

Chisme: Como siempre, el artista Lee Bermejo hace un trabajo espectacular con el diseño de los personajes, en particular, el propio Joker. De hecho, el propio Bermejo asegura que se basaron en sus bosquejos, que circulaban por internet, para el Joker de Heath Ledger en Dark Knight (2008) ¡y nunca le dieron crédito!

1. The Killing Joke (1988)
Alan Moore (guión) y Brian Bolland (ilustraciones)

(DC Comics)

El Joker hace lo impensable para probarle a Batman y a Gotham que solo basta un mal día para llevar a una persona la locura, tal como le pasó a él. Invade la casa del comisionado James Gordon, lo secuestra y le dispara a su hija Barbara (Batgirl) en la columna. La lesión resultante dejó a la mujer paraplégica por años.

Alan Moore, maestro de los cómics, se presenta a sí mismo como un mago, sin embargo considero que por su forma de escribir a partir de Watchmen (1986-1987), Moore es más bien un científico. En Killing Joke, realiza un experimento con la frialdad propia del método científico: carga de realismo a Batgirl y a Batman hasta que los rompe, a ella físicamente y a él psicológicamente*.

Consejo de coleccionista obsesivo: Si les interesa adquirir este cómic, eviten la versión recoloreada, los colores son opacos, aburridos y no generan la atmósfera de demencia de la versión original. (Lo mismo aconsejo para Batman Year One, por cierto)

*SPOILERS: Me refiero a la teoría sostenida por Grant Morrison, entre otros, que señala que al final el Joker demuestra que Batman tuvo también un mal día (la muerte de sus padres) y está tan loco como él, al punto de que el caballero de la noche termina por matar en silencio y “fuera de cámara” al Joker en la conclusión de The Killing Joke.