Los verdaderos padres de los X-Men: Chris Claremont y John Byrne

Los realizadores detrás de la saga de Phoenix y otras exitosas historias de los X-Men.
Chris Claremont y John Byrne, los verdaderos padres de X-Men. (Marvel Comics)

Como la mayoría de los personajes de Marvel, los X-Men fueron creados por Stan Lee y Jack Kirby, no hay mucho que discutir al respecto, sin embargo ni ellos, ni sus sucesores, Roy Thomas y Neal Adams, lograron hacer popular el cómic de los mutantes. Tuvieron que llegar dos genios del cómic con grandes ideas como el Hellfire Club, la redención de Magneto y la terrible Phoenix. Esos autores extraordinarios son el guionista Chris Claremont y el ilustrador John Byrne*.

A diferencia de otros personajes de la llamada “Casa de las Ideas”, los X-Men de 1963 no lograron el éxito en su inicio. La esencia estaba ahí: cinco adolescentes estadounidenses -Cyclops, Marvel Girl, Angel, Iceman y Beast- guiados por su maestro, el Profesor X, para proteger a un mundo que les teme y los odia por su condición de mutantes; sin embargo, nada de eso llamó la atención de los lectores que se habían maravillado con Spider-Man, los Fantastic Four o los Avengers.

La situación fue tal que a principios de los setenta se dejaron de producir nuevas historias para el cómic. No fue hasta 1975, con la salida de Giant-Size X-Men #1, que los mutantes volvieron al radar de los lectores. Una segunda generación de mutantes internacionales irrumpían en el universo Marvel: Wolverine, Storm, Colossus, Nightcrawler, Banshee, Sunfire y Thunderbird. Este nuevo equipo no solo salvó a la agrupación original de la más reciente amenaza, sino que además dio inicio a la Edad de Bronce, y el mundo ficticio creado por Stan Lee jamás volvería a ser el mismo.

(Marvel Comics)

El cómic fue un éxito, sin embargo sus realizadores, Len Wein y Dave Cockrum, no estaban interesados en trabajar en un título perdedor y prefirieron ceder el lugar a los principiantes Chris Claremont (guionista) y John Byrne (guionista e ilustrador), quienes prácticamente tenían carta blanca para hacer lo que quisieran con este cómic de segunda categoría y sus nuevos personajes; Wein y Cockrum idearon sus poderes y su apariencia a muy grandes rasgos, pero en realidad nadie sabía todavía quiénes eran.

Chris Claremont y John Byrne. (Wikipedia)

Creadores y recreadores

Los X-Men no son los únicos personajes que no gozaron del gusto del público desde su origen. Daredevil, también creado por Stan Lee (y Bill Everett) tampoco conectó con los lectores al principio, ellos lo veían como un Spider-Man de segunda. Asimismo, hay superhéroes que comienzan siendo muy populares, pero que con los años pasan de moda, tal como le pasó a Superman y a Wonder Woman. No obstante, en todos esos casos ha habido guionistas e ilustradores nuevos que encuentran a través de su arte la forma de darles una segunda oportunidad.

Daredevil, antes y después. (Marvel Comics)

En los ochenta, Frank Miller convirtió a Daredevil en el atormentado guardián de Hell’s Kitchen, con una historia más parecida a la de una novela negra que a un cómic de superhéroes. En la misma década, John Byrne le dio nueva vida al hombre de acero, del mismo modo que lo hizo George Perez con Wonder Woman. Los realizadores en estos casos lograron recreaciones tan radicales y exitosas que los cómics posteriores se apegaron a estas versiones.

Pues lo mismo pasó con los X-Men de Claremont y Byrne. De hecho, las famosas historias de estos personajes en caricaturas y cine, como la saga de Phoenix, salieron de la mente de estos dos tremendos creativos.

Wolverine

El más popular de todos los X-Men es sin lugar a dudas Wolverine. Su primera aparición fue en The Incredible Hulk #180, por Roy Thomas, Len Wein, John Romita Sr. y Herb Trimpe, quienes lo definieron como un misterioso agente canadiense mutante. Sin embargo los rasgos característicos de Wolverine fueron definidos por Claremont y Byrne: un hombre maduro (a diferencia de los otros x-men, quienes son todos jóvenes) cuyas garras no salen de sus guantes (como quería Wein) sino del dorso de sus manos.

(Marvel Comics)

Byrne vio el potencial de Wolverine, diseñó su mejor disfraz e impulsó su participación dentro del equipo; mientras que Claremont, junto con Frank Miller, en Wolverine vol. 1 1-4#, idearían el pasado y el tono de las aventuras de Logan a partir de una historia de violencia y honor en Japón.

En los X-Men, Wolverine es el tipo de rebelde que no acepta órdenes de nadie y menos de Cyclops, con quien compite por el amor de Jean Grey. La también llamada Marvel Girl es uno de los extraordinarios personajes femeninos del equipo.

Mujeres poderosas

En el género de superhéroes predominan los protagonistas masculinos, mientras que las mujeres suelen ser relegadas al papel de “damiselas en peligro”. Se trata de un notorio problema de representación que no padecen los cómics de X-Men.

(Marvel Comics)

Storm, Jean Grey, Kitty Pryde, Rogue, etc. son superheroínas poderosas y valientes que constantemente toman el protagonismo de los cómics. Storm, por ejemplo, compitió con Cyclops por liderazgo del grupo de mutantes y lo venció.

Phoenix

Si de mujeres poderosas hablamos, probablemente nadie le gane a Jean Grey/Phoenix. Claremont y Byrne desarrollaron la historia más importante en la historia de los X-Men: la saga de Phoenix.

Jean Grey, la joven que representó el corazón del equipo, pasó de ser una joven inocente a la encarnación misma del poder al ser poseída por la Phoenix Force al salvar a sus compañeros durante una misión en el espacio. Jean obtuvo unos poderes extraordinarios, sin embargo el precio a largo plazo sería muy alto.

(Marvel Comics)

La Phoenix Force dentro de Jean alcanza un nivel de poder insospechado y la mujer entra en contacto con su lado oscuro, lo que la confronta con sus amigos y Cyclops, su pareja sentimental.

Magneto

Quizá el mejor villano de Marvel, Magneto pasó por un proceso opuesto al de Jean Grey durante los días de Claremont, Byrne y demás ilustradores: pasó de villano a héroe. De hecho, sustituyó al Profesor X como director de la Escuela de Xavier para Jóvenes Dotados.

Magneto, quien en algún momento llevó el nombre de Erik Lehnsherr, fue prisionero del campo de concentración de Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces supo lo que es ser perseguido por culpa del racismo. Sus padres fueron ejecutados por los nazis por ser judíos y luego su esposa fue asesinada al descubrirse que él era mutante. Fueran estas experiencias las que lo llevaron a convertirse en un trágico villano.

En un inicio, Magneto fue el antagonista por excelencia de los X-Men; su visión de la supremacía de los mutantes lo colocaba en oposición al sueño de coexistencia entre humanos y mutantes de Xavier. Fue el paso de los años y sus constantes choques con el equipo de mutantes lo que provocó una muy interesante evolución del personaje. Finalmente se da cuenta que sus métodos solo generan más violencia y que es más deseable buscar la vía pacífica. Un tribunal especial que solo podría existir en los cómics perdona todos los crímenes cometidos por Magneto a cambio de que pase el resto de su vida enmendado sus errores.

(Marvel Comics)

Desafortunadamente, todo lo bueno tiene un final, y cuando Claremont y Byrne perdieron el control creativo del cómic, uno de los primeros cambios fue devolver a Magneto a la senda del terrorismo y el genocidio.

Política

No me cansaré de decirlo, el género de superhéroes es sumamente político y prueba de ello son los X-Men. No solo es importante la coexistencia pacífica entre humanos y mutantes (una clara alegoría a la lucha contra el racismo y otras formas de discriminación), el primer paso es lograr la sana convivencia dentro del equipo, conformado por personas de distintas nacionalidades, creencias religiosas y afiliaciones políticas. Por ejemplo, Wolverine es ateo, Nightcrawler es católico, Colossus nació en plena Rusia soviética, etc.

Pese a sus diferencias en el tema de la religión, Logan y Kurt son grandes amigos. (Marvel Comics)

La magia de Claremont y Byrne fue presentar todos estas diferencias y planteamientos sociales o políticos sin parecer como que vendían un panfleto que debió haber sido gratuito.

Legado

Existen tantas películas y caricaturas de los X-Men que los damos por hecho. Sin embargo, en la época de Claremont y Byrne su cómic se convirtió en un título parteaguas en la historia del cómic de superhéroes. Desafortunadamente tras 15 años de escribir los X-Men, Claremont dejó el título debido a diferencias creativas con el editor y el ilustrador Jim Lee y al poco tiempo Byrne también dejó a los X-Men definitivamente.

El cómic de los mutantes jamás se recuperó de estas pérdidas y, para inicios del siglo XXI, los Avengers se convirtieron en el equipo insigne de Marvel. Tiempo después, Claremont regresó una temporada, pero ya no tuvo el éxito de antaño. Y si bien las corridas de Grant Morrison y Joss Whedon fueron aclamadas por los fans y la crítica, hay que señalar que el New X-Men de Morrison fue un homenaje/crítica a los días de Claremont y el Astonishing X-Men de Whedon fue la síntesis de Claremont y Morrison.

La esperanza de un resurgimiento de los X-Men al éxito en los cómics se aviva con el regreso de estos personajes al Universo Cinematográfico de Marvel (MCU, por sus siglas en inglés). Solo el tiempo dirá si nuevos realizadores logran tal hazaña.

* Cabe señalar que Byrne (quien además de ilustrar, aportaba ideas para los guiones) dejó Uncanny X-Men por algunos años, mientras que Claremont continuó con Paul Smith, John Romita Jr, entre otros. Tiempo después Byrne regresó al título de los mutantes.