“En el futuro, los espectadores harán las noticias”: Ben Anderson

Hablamos con el periodista Ben Anderson, corresponsal de guerra en VICE, sobre el futuro del periodismo y las nuevas tecnologías de la información
Ben Anderson (VICE)

Ben Anderson es uno de los periodistas de guerra más reconocidos en el mundo. Su trabajo en la revista VICE le ha llevado a cubrir los más terribles conflicto bélicos del siglo XXI. En una entrevista exclusiva, Ben Anderson nos habló que significa trabajar en el mundo del periodismo de VICE y qué conflictos siguen causándole pesadilla.

Ben Anderson, no es un tipo cualquiera. Cuando le di la mano sentí los callos en sus dedos, el apretón fuerte y la mirada humilde… podría decirse, incluso, tierna. Y, sin embargo, esos profundos ojos azules han visto más dolor del que jamás podrán contar sus frases elocuentes.

Desde hace veinte años, Anderson ha narrado los horrores de la guerra. Ha estado en las intransitables costas de África, en campos de entrenamiento de terroristas en Indonesia, en la guerra en Libia, en masacres en el Congo; este hombre ha vivido, durante seis años, la catastrófica invasión americana y británica a Afganistán, ha visto caer Mosul en Siria y seguido la ruta de la cocaína desde Colombia y Venezuela hasta las rutas de los bandidos en el Níger.

Siempre cerca de la muerte, siempre al borde de las más terribles realidades del mundo, este hombre es sencillo cuando habla, sin tapujos, de su profesión:

“Me convertí en periodista de guerra porque quería ser útil en este mundo. (…) 5 millones de muertos en Congo, cientos de miles en Siria, ¿de qué más se puede hablar en este planeta? Esta profesión es compleja: puedes estar viendo a ISIS en Mosul en la mañana y comiendo pizza en Nueva York en la tarde. Y eso es muy duro. Pero aceptas arriesgar tu vida y vivirla así o no haces esto. El momento más rutinario de esta profesión implica un riesgo enorme. Igual, no sé cómo ser útil de otra manera.”

Ben Anderson (VICE)

En el marco de TagCDMX 2017, nos encontramos con Ben Anderson y hablamos sobre su trabajo y el posible futuro del periodismo en medio del avance irrefrenable de las tecnologías digitales. Como corresponsal de VICE después de trabajar muchos años para la BBC, él entiende muy bien los cambios por los que pasan, actualmente, los medios informativos.

“El modelo de VICE muestra que los jóvenes quieren ver documentales largos. Lo que no quieren ver es a un idiota en gabardina hablando de un conflicto desde la terraza de un hotel de cinco estrellas. (…) La gente ya no quiere ver cosas programadas y preparadas con un guión perfecto e iluminación a modo. Quieren ver algo mucho más real. Eso toma tiempo, implica conocer a la gente, trabajar el terreno… (…) Y la televisión americana ha dejado de cubrir la guerra en Medio Oriente. No les interesa el horror que su país también ha provocado.”

Las palabras de Anderson son refrescantes por su cruda sinceridad. A este hombre no le importa ofender, no le importa agradar, no le importa pretender: su compromiso es frente a una verdad que se diluye en los medios masivos; en esos medios que están preocupados por una agenda política y que han abandonado a las zonas más necesitadas del mundo. Su crítica a los medios tradicionales pasa, también, por una crítica a los corresponsales de guerra que se ha encontrado en sus viajes.

“Veníamos regresando del desierto en Afganistán. Casi habíamos muerto en una trinchera, vimos a gente morir a nuestro alrededor y estuvimos en una balacera de más de seis horas. Y eso sólo fue una parte de las cinco semanas que pasamos en la guerra, sin bañarnos, sin dormir bien, pasando las durezas que pasan los soldados. Cuando regresamos a una tienda enorme en la que esperábamos el avión para regresar a casa y tomamos café y nos pudimos bañar, nos sentíamos en un hotel de lujo. Ahí vimos a un corresponsal de la BBC quejándose del mierdero que era esa tienda. Cuando le dijimos que veníamos de la guerra se avergonzó de su actitud: hay periodistas de guerra que nunca salen de su hotel.”

Frente a las viejas prácticas del periodismo televisivo, Anderson propone un periodismo directo, hecho por la gente que habita los países en crisis, por aquellos que viven la noticia. Mientras, su labor es la de un intermediario al que le importa entender el contexto de la noticia. Y cualquiera que ha visto uno de los micro documentales de VICE sabe que el formato es distinto, directo y crudo.

Anderson piensa que su trabajo se está volviendo redundante porque pronto todo mundo podrá hacer documentales de mejor calidad y de mejor investigación: el acceso a internet le ha entregado un herramienta de verdad a todos. Pero, por supuesto, este viejo lobo de mar no es inocente y advierte de los peligros de las nuevas tecnologías. Las redes sociales han creado mejores accesos a la información y una puerta enorme para la desinformación. Además, las facilidades, dice Anderson, nos han vuelto flojos…

En este sentido, el pensamiento de Anderson sobre la forma en que estamos intercambiando información en la era digital es esencial. Porque este hombre ha visto cambiar a la televisión y ha visto crecer la era de la información digital. Bajo su mirada, el mundo se acerca a nosotros y nos muestra que, desde nuestra inocencia, podemos elegir ver bellas distracciones… o los horrores indignantes que siguen sucediendo.