La diseñadora de vestuario usó su talento para diseñar y fabricar botas que solo se realizan en otras partes del mundo.

Un perro rescatista con el equipo realizado por Brisa.

Durante las 24 horas posteriores al sismo que afectó a México el pasado 19 de septiembre, comenzó a viralizarse un mensaje que solicitaba la donación de “botitas” para perrounos curiosos botines que sirven para proteger las almohadillas en las patas de los canes rescatistas.

Lamentablemente las botas caninas especializadas son muy caras, cada par cuesta alrededor de 2 mil pesos, y sólo se fabrican fuera de México. Por eso también se compartieron mensajes que alentaban a las personas a no llevar las botas comerciales que se venden en tiendas de mascotas, debido a que esas no sirven para proteger a los perros que caminan sobre los escombros.

Afortunadamente, en medio del desastre el ingenio mexicano volvió a salir a flote. En esta ocasión gracias a Brisa Alonso, una famosa diseñadora y realizadora de vestuario para ópera, cine, teatro y comerciales, especializada en diseños “de época”. Así, Brisa decidió usar su talento como diseñadora para fabricar botitas para perro de rescate.

La vestuarista puso a trabajar a todos en su taller de diseño para fabricar botitas de alta calidad. El diseño de Brisa se basó en los que pudo encontrar en internet, y usó carnaza –idéntica a la que se usa en los mandiles de los herreros– y neopreno como materiales principales. Para el viernes pasado ya contaba con más de 180 pares de botas, que han sido descritas por los rescatistas como de enorme durabilidad y calidad. El trabajo de Brisa y su taller de costura ha sido posible gracias a varias donaciones de material y efectivo, que han permitido que la producción de botitas no disminuya.

“Me contactaron [los rescatistas] incluso para revisarlas botas y certificarme, porque los rescatistas que las han usado con sus perros cuentan que están bien fabricadas y no les incomodan [a los perros] en los escombros”, indicó Brisa en una entrevista concedida al periódico La Jornada.

Las botitas de Brisa se usaron por los perros que acudieron a los derrumbes de Chimalpopoca y la Condesa, además de mandar un segundo cargamento a Morelos. La segunda producción fue modificada con recomendaciones de los rescatistas, agregando material reflejante para poder seguir la pista a las maniobras de los perros en zonas muy oscuras entre los escombros. Algunos, incluso dicen que las botas de Brisa son de mejor calidad que las de importación.

Éste es, sin duda, un gran ejemplo de que todos pueden poner un grano de arena en los rescates desde sus trincheras personales.

vía La Jornada

fuente Brisa Gomez (Facebook)

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