El Universo está constituido principalmente por algo que no podemos ver llamado materia oscura. Y ella lo sabía.

La ciencia y la tecnología, ese territorio lleno de maravillas y descubrimientos que trata de explicarnos constantemente el mundo, es también terreno fértil para las peores conductas e ideologías machistas. Y esto pasó con Vera Rubin, quien sabía que el universo está constituido por una cosa que no podemos ver denominada materia oscura. Este 25 de diciembre, Rubin falleció en Nueva Jersey a los 88 años por causas naturales.

Rubin trabajó en las galaxias espirales y, junto con Kent Ford –otro astrónomo–, notó algo inusual acerca de las estrellas. En una galaxia espiral, las estrellas en los bordes giraban a la misma velocidad que aquellas que se encontraban en el centro. Esto era demasiado rápido para el movimiento “regular” de la materia, por lo que la lógica dictaba que la única explicación posible era que esto lo provocaba algo que no podíamos ver. Eso es precisamente la materia oscura, cuya existencia fue postulada por primera vez por Fritz Zwicky en la década de 1930, pero, como es común en la ciencia, hasta el trabajo realizado por Rubin y Ford, no se había demostrado su existencia.

De acuerdo con Emily Levesque, astrónoma de la Universidad de Washington, este descubrimiento revolucionó totalmente nuestra concepción del universo y todo nuestro campo de conocimiento. Según Levesque: “básicamente engendraron [Rubin y Ford] subcampos enteros dentro de la astrofísica y la física de partículas”., pues la materia oscura se considera uno de los hallazgos más importantes del siglo XX.

Vera Rubin calculó que más del 50% de la masa de las galaxias se encontraba constituida por un halo de materia oscura que se puede deducir por medio del efecto gravitacional que produce. Sus resultados fueron presentados a la Sociedad Astronómica Estadounidense en 1975. Esto provocó que los científicos descubrieran que en realidad el 90% de la masa de las galaxias es materia oscura. Y gracias a esto hoy sabemos que en realidad el 27% del universo está formado por materia invisible.

La astrónoma nunca recibió un Nobel, en realidad sólo dos mujeres lo han recibido en el campo de las ciencias: María Goeppert-Mayer (por sus trabajos sobre la estructura nuclear atómica) y Marie Curie. Si bien esto no resulta extraño en una sociedad dominada por los heteropatriarcados, sigue siendo indignante. Hasta el año pasado, la asociación científica Sigma Xi seguía prediciendo que Rubin se llevaría el Nobel.

Si bien los premios son una muestra de reconocimiento, en el fondo no significan demasiado. Muchas veces somos testigos de la mala manera en la que estas preseas se reparten. Lo que no podemos seguir permitiendo es perpetuar conductas como la de Tim Hunt, el bioquímico inglés que fue galardonado con el Premio Nobel en 2001 y quien el año pasado durante la Conferencia Mundial de Periodismo Científico en Seúl se atrevió a decir: “Permítanme que les cuente mi problema con las mujeres… ocurren tres cosas cuando están en el laboratorio… Te enamoras de ellas, ellas se enamoran de ti y cuando las criticas, lloran”.

No es exageración, simple y sencillamente, pareciera que entre más conocemos del Universo, menos parecemos reconocernos a nosotros mismos. Esperemos que el campo de investigación científica recapacité y reconozca a más mujeres como Vera Rubin.

vía The Verge

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