Imagen Principal: Jans Canon

Una reciente investigación realizada en China reveló a los más antiguos ejemplares de gallos y gallinas domesticados.

Un equipo internacional de arqueólogos, biólogos y genetistas descubrieron en una provincia al norte de China una serie de antiguos restos de 39 huesos de aves que, de acuerdo con ellos, son la evidencia más antigua de la domesticación de las aves de corral. Los huesos son más largos que los de las gallinas modernas, y bastante cercanos a los ejemplares salvajes que vivían hace miles de años.

Definir cuál fue la primera cultura que consiguió domesticar a las aves de corral que darían forma a los pollos, gallos, gallinas, faisanes y perdices actuales, ha sido un hecho muy debatido durante más de un siglo, sin que exista un dato duro que pueda definir la controversia. La teoría más actual sostiene que es muy probable que los antepasados de las gallinas fueron domesticados en diferentes puntos del mundo al mismo tiempo.

Cuando saborees un buen trozo de pechuga agradécelo a los chinos. Imagen: Cassie
Los restos encontrados en China podrían ser la evidencia más antigua de la domesticación de las aves de corral (foto: Cassie)

Sin embargo, la reciente investigación que se publicó en el portal de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, documenta el hallazgo de los restos de un grupo de aves supuestamente domesticadas hace más de 10,000 años, a las cuales se les realizó un análisis genético que demostró que son parientes de las aves galliformes del género Gallus actuales.

A pesar del descubrimiento, el pero que se le ha puesto a la investigación que busca demostrar que los gallos y gallinas domésticos se originaron en China, es que los datos que se han tomado para afirmar que los animales estaban domesticados son poco concluyentes. La principal prueba es que los restos se encontraban al lado de los de cerdos y perros, animales que ya estaban domesticados para ese momento.

vía Phys

fuente PNAS

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