¿Cómo sabemos marcar el tiempo cuando bailamos o tocamos algún instrumento? ¿Cómo podemos adivinar cuánto tiempo ha pasado cuando caminamos a algún lugar?

Se sabe que nuestro cerebro nos permite saber cuánto tiempo pasa, pero cómo lo hace sigue siendo un misterio para la ciencia. Han podido definir áreas en el cerebro que tienen que ver con los movimientos, la memoria, los colores visibles y otras funciones, pero no las que ayudan a percibir el tiempo. A tal punto ha llegado esta búsqueda que se empezó a pensar que podría ser el cerebro entero el espacio donde se distribuye la habilidad.

Gracias a la investigación de un científico de Boston se cree que pueden haber dos partes del cerebro particulares que tienen un rol en esto: el hipocampo y la corteza entorrinal. Ambas partes del cerebro juegan un papel importante para la memoria y la navegación.

Howard Eichenbaum, de la Universidad de Boston, colocó a ratas en una caminadora y las puso a correr. Vio que las células que funcionan como el GPS interno del cerebro, células de red, son más maleables de lo que se pensaba. Así, descubrió que cuando las ratas corrían en un punto fijo las células de red no sólo se mantenían atentas a la distancia, sino al tiempo. Esto sugiere que la percepción del tiempo y el espacio van de la mano.

El experimento consistió en entrenar a las ratas a correr sobre estas caminadoras miniaturas. Ahí monitorearon el hipocampo del roedor y vieron que se formaban patrones de tiempo que luego las ratas podían reconocer. Así, después de repetir una rutina, las ratas sabían cuando se acababa el tiempo. Cuando aumentaron el tiempo de la rutina de 15 a 30 segundos, el cerebro se reajustó para distinguir cuándo pasaba el nuevo lapso en la rutina.

El trabajo de Eichenbaum ahora sugiere que el hipocampo no funciona como una parte del cerebro dedicada únicamente a hacer mapas espaciales, sino también a mapas temporales.

Según Loren Frank, un neurólogo de la Universidad de California, el hipocampo bien podría tener un papel mucho más grande en ese sentido. El hipocampo, dice Eichenbaum, es como un enorme organizador de las memorias y los acomoda en el espacio y tiempo. Todavía falta para comprobar la tesis de este investigador.

fuente Wired

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