La idea no es nueva, pero el método para hacerlo fácilmente sí.

Investigadores de la Universidad de Southampton desarrollaron un curioso método que, de acuerdo con ellos, reducirá la contaminación asociada al dióxido de carbono (CO2) y ayudará a detener el cambio climático.

Los científicos parten del hecho de que los combustibles fósiles, como el petróleo y sus derivados, provienen del subsuelo y permanecen ahí hasta que el ser humano lo extrae, generalmente quemándolos, aumentando en el proceso los niveles de CO2 en la atmósfera y contribuyendo al efecto invernadero. Teóricamente una solución sería revertir el proceso regresando el CO2 al subsuelo, pero los procesos para realizar lo anterior son muy complicados y, sobretodo, excesivamente lentos.

La investigadora Sandra Snaebjornsdottir con un pedazo de CO2 soldificado.
La investigadora Sandra Snaebjornsdottir con un pedazo de CO2 solidificado.

Afortunadamente, el equipo de investigadores desarrolló el plan Carbfix, que consiste en solidificar rápidamente CO2 para inyectarlo en suelos basálticos, permitiendo almacenar este gas vinculado al calentamiento global.

La investigación comenzó en el 2012, y consistió en mezclar los gases de una central geotermal de Islandia con agua, para luego inyectar la mezcla en las rocas basálticas de las profundidades. Los resultados del experimento arrojaron una mezcla de minerales que se solidifica en el suelo en tan solo un par de años.

Gracias al nuevo método se podrá volver a enterrar el exceso de CO2 en el subsuelo fijándolo a las rocas.

vía IDEO

fuente Science

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