Los cartuchos de Nintendo Switch saben mal, horriblemente mal.

“Puse un cartucho del Switch en mi boca y no estoy seguro de qué están hechas estas cosas, pero aun puedo sentir el sabor. No lo intenten en casa”. Con este simple mensaje en Twitter, el periodista de videojuegos Jeff Gerstmann hizo que todo aquel que tuviera a su alcance cartuchos de la nueva consola de Nintendo se los metiera a la boca. Pero, ¿de qué estaba hablando?

Como niño que le dicen “no molestes al perro porque te va a morder”, los curiosos fueron directamente a lamer los cartuchos de Nintendo Switch. No pasó mucho tiempo antes de que reportes provenientes de todo el mundo confirmaran que los cartuchos saben mal, realmente mal. Esto se debe a que contienen benzoato de denatonio, el compuesto químico más amargo conocido por el hombre. Sí, es incluso más amargo que el desamor.

El benzoato de denatonio no es tóxico y tampoco nuevo. Durante algún tiempo se ha colocado en productos que bien podrían ser ingeridos por los humanos con el fin de desalentar que alguien se los lleve a la boca. Se coloca el alcohol metílico y etilenglicol, pinturas, anticongelantes, solventes, barnices y en las uñas de las personas que gustan comérselas para que dejen de hacerlo (no es broma).

Con la llegada de su nueva consola, Nintendo decidió aplicar esta sustancia en las tarjetas de los juegos por una buena razón: para evitar que los niños pequeños tuvieran el deseo de metérselas en la boca y se pudieran ahogar. 

Mike Fahey, reportero de Kotaku, se dio a la tarea de probar todos los cartuchos de las consolas de la Gran N, hasta llegar a la del Switch. En sus palabras, no es necesario introducir todo el cartucho, con el simple contacto de la lengua el sabor se expande por toda la boca.

Ahora que saben que sabe mal ¡NO LO LAMAN!

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