Frances Allen, la primera mujer en ganar el premio Turing, muere a los 88 años

IBM destacó en una carta las contribuciones de Allen a las ciencias computacionales.

La científica computacional y pionera en la optimización de compiladores, Frances Elizabeth Allen, falleció a la edad de 88 años. Allen fue una de las primera mujeres en la industria informática y creó las bases fundamentales del software como lo conocemos hoy en día en computadoras, smartphones e Internet.

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Frances Allen murió el 4 de agosto, el mismo día de su cumpleaños. Su bisnieto, Ryan McKee, confirmó su fallecimiento a causa del Alzheimer.

Después de obtener una maestría en Matemáticas por la Universidad de Michigan, Allen empezó a trabajar en IBM en 1957 con la única intención de pagarse la universidad. Como parte del proyecto Harvest, la informática trabajó para la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, donde participó en el desarrollo del lenguaje de programación Alfa que, con el tiempo, fue sustituido por SQL.

Allen se convirtió en la primera socia de IBM y, en 2006, se convirtió en la primera mujer en recibir el premio Turing, otorgado por la Asociación para la Maquinaria Computacional y que rinde homenaje a Alan Turing.

El 5 de agosto, IBM publicó una carta de apreciación a Frances Allen, donde destacan sus contribuciones a la ciencia, así como su dedicación para ser mentora y apoyar a otras mujeres en la informática:

“Fran será recordada por su visión técnica y su trabajo fundacional en la computación, pero será igualmente recordada por su pasión para inspirar y enseñar a otros, además de su esfuerzo por crear un ambiente de perseverancia y trabajo duro a través de la comunidad IBM. (…) Tan importante como sus distinciones en el mundo de la computación y la programación, Fran también estaba comprometida con su equipo al dedicarse a sus ideas y sinergias y, especialmente, a apoyar a las mujeres”.

Allen también fue introducida en 1997 al Women in Technology International Hall of Fame, que honra a las mujeres que han contribuido con su trabajo al desarrollo de la ciencia y la tecnología, y recibió el premio Augusta Ada Lovelace de la Association for Women in Computing.