¿Más megapixeles hacen mejor a una cámara en un smartphone?

Existe una creencia errónea sobre cómo afectan los megapixeles la calidad de imagen o hacen mejor a una cámara de smartphone
Las cámaras no deben su calidad de imagen a un sensor con más megapixeles | Fuente: Xiaomi

Durante ya muchos años existe una creencia errónea sobre cómo afectan los megapixeles a la calidad de imagen en una cámara, sobre todo en el terreno de los smartphones. Sin embargo, este proceso de imagen digital está mediado por muchas más variables y esta es la realidad de qué sí hace a una cámara digital mejor, tanto en hardware como en software.

Esto, por supuesto, viene de la necesidad de desarrollo de sensores con más pixeles dentro de los dispositivos digitales. La tendencia a incrementar el numero de megapixeles en los sensores de cámaras tiene una historia bastante vieja y tiene que ver, directamente, por cómo se manufacturan estos.

El mito de los megapixeles

Los sensores y el desarrollo de las tecnologías de display hacía complicado entender la relación entre los megapixeles (o los pixeles) dentro de una cámara respecto a la pantalla donde se reproduciría. El avance de las tecnologías, sobre todo la llegada del FHD, hizo mucho más evidente las fallas y las dificultades que enfrentaba la fotografía digital al tener sensores pequeños, limitados y en los que las cámaras de fotografía digital, pensadas para un público amplio y no especialziado, no rivalizaban en ningún sentido, ya sea en point-and-shoot o en dispositivos aún más básicos como los nacientes smartphones y teléfonos con cámara.

Esta es fue la razón principal por la que se buscó incrementar la cantidad de megapixeles en el sensor de estos dispositivos, haciendo que su resolución fuera más grande y, por ende, pudieran verse mejor en pantallas de resoluciones o tamaños inferiores, en las que la definición de los pixeles no fuera tan notoria (ya hablamos de esto en la explicación del Retina Display de Apple).

Las cámaras de los iPhone de Apple se rigen bajo el mismo concepto que sus pantallas | Fuente: Which

Sin embargo, los megapixeles que existen en un smartphone, son muy diferentes a los que existen dentro de una cámara DSLR o mirrorless. Para poner el ejemplo más claramente, la Nikon Z 7II, la cámara más reciente y novedosa de esta compañía, tiene solo 45 MP en su sensor. Por otro lado, el Samsung Note 20 Ultra, presumiblemente el smartphone con mejor cámara del mercado, tiene un objetivo sensor principal de 108 MP.

De estas, la calidad de imagen, ignorando por completo las variables ajenas al sensor, será mejor en la cámara mirrorless de Nikon, dejando por mucho atrás al Note 20 Ultra en reproducción de color, captación de luz, contraste, estabilidad, definición, aberración cromática, etcértera.

Esto se debe, principalmente, a que los pixeles del sensor dentro de la Nikon Z 7II, así como de todas las cámaras fotográficas dedicadas especialmente a esto, tienen sensores mucho más grandes con pixeles mucho más grandes. Esto permite que puedan caputar luz, reproducir color y manejar todas las variables de una cámara de mejor manera.

Por su parte, los sensores más pequeños, por más megapixeles que integren, estos por su tamaño no logran reproducir de manera fiel las mismas imágenes, al mismo tiempo que se encuentran con muchas otras limitantes que buscan ser tapadas a través de un número mayor de información de imagen, que después será traducida a medios y soportes con estándares de reproducción mucho más bajos, como Instagram o Facebook, donde la compresión es fuerte y de nada importará si tomaste tu foto con un sensor de 108 MP o con uno de 10 (en cuanto al tamaño).

Huawei mantiene una alianza con Leica y Sony para mejorar tanto sus sensores como sus objetivos | Fuente: Huawei

¿Entonces de qué sirven los megapixeles?

Los megapixeles nos pueden dar una idea más clara de cómo es el tamaño de nuestra imagen, pero no de la calidad de la misma. El tener esos sensores con cada vez megapixeles es para poder alcanzar a tener mejores compresiones y, también, para ocultar las falencias de los sistemas fotográficos de los smartphones a través de software.

Una cámara de 108 MP, que parece ser la siguiente norma en cuanto a tamaños máximos de sensores en productos de tope de gama, solo nos asegura que puede ser expandida sin perder la información original que contiene el archivo. Sin embargo, esto también tiene un truco, pues las imágenes que toma el sensor solamente se pueden preservar como tal si se retienen en archivos RAW, de lo contrario lo que tenemos es ya una imagen procesada y comprimida de un archivo de vectores a un archivo de imagen.

Un megapixel, de manera sencilla, es solo la unidad de medida de las unidades que capturan luz en un sensor de cámara y no tienen más impacto que ese. Una mayor cantidad de estos significa menos capacidad lumínica (aunque las tecnologías de sensibilidad en sensores han avanzado bastante), pero también una mayor cantidad de información.

Cuando se habla de estos es mejor contar con un sensor que de una buena disposición a sus MP en un sensor con buena sensibilidad e interpretación de color para capturar imágenes precisas (antes del procesado de imagen) y, por ahora, estos siguen siendo sumamente pequeños.

El Note 20 Ultra de Samsung tiene un sistema de triple cámara con un sensor principal de 108 MP | Fuente: Samsung

Qué hace a una cámara de smartphone buena

Cualquier sistema fotográfico requiere de distintas variables para poder entregar buena calidad de imagen en digital. En estos se tiene que ponderar el sensor, por supuesto, pero sobre todo los objetivos fotográficos. Estos son los encargados de llevar la luz hasta el sensor y son la variable que más impacta sobre todo aquello que compone una captura de imagen.

Con el paso de los años, los smartphones comenzaron a integrar diferentes tipos de objetivos en sus sistemas fotográficos, llegando hasta el estándar actual de cuatro cámaras (un telefoto, un gran angular principal, un lente normal y un gran angular), asimismo muchas marcas se asociaron con productores de cristalería, como Leica (Huawei), Hasselblad (OnePlus) o Carl Zeiss (Sony) con la esperanza de mejorar la calidad de sus cámaras al mismo tiempo que mejoran sus sensores.

Finalmente y por ende menos importante, el post procesado de imagen es lo que termina de impactar el resultado, sobre todo en este tipo de dispositivos, pues al hacer una toma fotográfica buscan darle un terminado a una imagen, equilibrando balance de blancos, exposición, rango dinámico, etcétera. Asimismo, alteran sensaciones de percepción como la separación de fondo por desenfoque (o bokéh) con técnicas digitales.

Dentro del mundo de los smartphones, el hardware fotográfico se acerca cada vez más al de los productos y dispositivos especializados. Sin embargo, los pasos en los que dirigen su estrategia siguen enfocados en donde se les da uso (formatos digitales de baja resolución y alta compresión) por lo que los MP son una tendencia que sigue tomando peso a pesar de no afectar de manera significativa la calidad de una imagen.

Sin embargo, el desarrollo en objetivos y alianzas con firmas fotográficas puede cambiar esto y hacer que poco a poco estos mundos se mezclen más y más hasta hacerlos indiferenciables, pero por ahora poco importa que una cámara tenga 108, 64 o 25 MP.

Foto ganadora del Huawei Next Image 2020, tomada con un Mate 10 Pro de 12 MP | Fuente: Huawei / Sune Pendersen

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