Como parte de una demanda colectiva en contra de los gigantes de Silicon Valley, de la que les informamos desde inicios de este año, se dio a conocer una carta interna en la que Jobs se muestra feliz de conseguir que despidieran a un empleado de Google.  

Actualmente se lleva a cabo la primera fase de una demanda en la que se busca demostrar que existe un oscuro pacto de caballeros, que establece que ninguna de las empresas importantes de Silicon Valley puede contratar a alguno de los empleados de otra de las compañías sin el visto bueno de la empresa de la que se separa el trabajador. El fin de lo anterior es evitar que los sueldos de los ingenieros y programadores se incrementen.

Como parte de la batalla legal, en la que 100,000 empleados y ex empleados de las compañías demandan en conjunto a empresas como Apple, Google, Intel y Adobe, se dio a conocer una serie de correos electrónicos y memos internos que demuestran la existencia de dicho pacto.

En uno de los correos se puede ver la reacción de Steve Jobs, en forma de una carita feliz (“:)”),  después de conseguir que despidieran a un reclutador de programadores de Google que pretendía contratar a un empleado de Apple.  En los mails se puede ver una corta pero comprometedora conversación entre Jobs y el presidente de Google, Eric Schmidt, donde Jobs acusa al reclutador del emporio dueño del buscador más importante del mundo con su jefe.

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En la respuesta que Schmidt envía a Jobs, se le informa que se despedirá al reclutador, a más tardar en una hora:

“Si esto vuelva a suceder, por favor hágamelo saber inmediatamente y nosotros nos encargaremos”, se lee en la captura del correo.

Después de darse a conocer el mensaje, muchos han criticado a Jobs por reaccionar con alegría después de provocar que una persona perdiera su empleo. Aunque algunos otros señalan que la felicidad del fundador de Apple se debía a que había conseguido que no le “robaran” un empleado y no por el despido del reclutador.

Sea como sea, estos mails están sirviendo como pruebas rotundas del pacto de no contratación de las empresas tecnológicas. Una prueba más es un correo del 2005, en el que Jobs amenaza a Sergey Brin, fundador de Google:

“Si piensas contratar a uno solo de mis empleados tendremos una guerra.”

En estos momentos la demanda se encuentra en una fase temprana de recopilación de pruebas, por lo que el juicio iniciará hasta el mes de mayo.

vía Independent

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