Un nuevo estudio demuestra que, de la misma forma que ya se había comprobado en el caso de los huesos y los músculos, el corazón se ve afectado de manera importante por los viajes espaciales.

Durante la 63ª edición de la Sesión Científica Anual del Colegio Americano de Cardiología celebrada en Washington esta semana, el doctor James Thomas, investigador de medicina cardiovascular de la NASA, presentó una nueva investigación que ha determinado que los astronautas sufren modificaciones en su corazón después de realizar un viaje en el espacio.

De acuerdo con Thomas, como consecuencia de los largos periodos de ingravidez a los que están sometidos los astronautas en el espacio, su cuerpo sufre cambios en la forma de su músculo cardíaco, mismo que  se vuelve un 9.4% más esférico por efecto de ingravidez. De acuerdo con los especialistas, las principales consecuencias derivadas de que el corazón sea más esférico son un mayor estrés en el músculo, una eficiencia de contracción peor y un aceleramiento en pérdida de células del miocardio, aspectos que aumentan el riesgo de un ataque cardíaco.

Para poder determinar lo anterior, Thomas y su equipo de cardiológos realizaron análisis de ultrasonido a 12 astronautas que pasaron largos periodos viviendo en la Estación Espacial Internacional. Afortunadamente, esta alteración en el corazón es sólo temporal, ya que el músculo vuelve a su forma normal al poco tiempo de que  los astronauta regresan a la Tierra; no obstante el riesgo cardíaco que experimentan en el espacio es real.

James Thomas destaca que esta investigación pretende ayudar a prepara a los próximos astronautas que vayan en un futuro viaje a Marte, debido a que una misión tripulada de ese tipo deberá de  tener una duración mínima un año y medio, con lo que los riesgos de salud serán altos.

*Foto: Paul Hudson

vía El Mundo

fuente American College of Cardiology

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