La escasez de abejas y la consiguiente baja en la polinización de las flores podría solucionarse gracias a las nuevas abejas robot desarrolladas en la Universidad de Harvard.

En los últimos diez años las abejas obreras han bajado radicalmente de número, debido a un fenómeno conocido como colapso de colonias, que conlleva a la abrupta muerte de una gran parte de la población de estos insectos. Para intentar solucionar ese problema, un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard desarrolló pequeños robots, llamados Robobees, que con la mitad del tamaño de un clip y un peso de menos de una décima parte de un gramo, puede volar batiendo unas alas mecánicas y seguir rutas preestablecidas.

El desarrollo de las Robobees, obra del profesor de ingeniería Robert Wood y su ayudante Pakpong Chirarattananon, se dio a conocer esta semana.Sin embargo, es un trabajo de largo aliento para el par de ingenieros, que llevan trabajando en el proyecto desde hace más de una década.

Robobees-02

Los robots están basados en las moscas más que en las abejas, por ello imitan la manera en que estos insectos mueven sus alas, alcanzando a batir sus alas hasta 120 veces por segundo. Esto es posible gracias a una fuente de alimentación a la que se conectan a través de un delgado cable de cobre, el cual también les transmite las órdenes que se les indican vía remota.

A pesar de que las Robobees lucen impresionantes, siguen siendo sólo un prototipo. Los investigadores esperan tener listos a sus insectos artificiales hasta dentro de diez o quince años, cuando los robots sean autónomos y capaces de polinizar al aire libre cultivos y plantas.

fuente Harvard

temas