El millonario no quiere que la compañía espacial de Elon Musk se coma sola el pastel de la nueva carrera aeroespacial.

Los titulares de todos los medios tecnológicos se unificaron a finales del año pasado cuando Blue Origin, la compañía aeroespacial fundada y dirigida por Jeff Bezos (CEO de Amazon), se adelantó a SpaceX y consiguió hacer historia con su cohete espacial New Shepard, que pudo realizar un descenso controlado después de realizar un vuelo, algo que hasta entonces los Falcon 9 de SpaceX no habían logrado hacer.

A pesar del logro, Elon Musk (el magnate dueño de SpaceX) fue insistente en afirmar que los cohetes de su competencia no eran orbitales, es decir, todavía no podían salir de la órbita de la Tierra y realizar misiones en el espacio, algo que la tecnología de SpaceX ya podía hacer. Eso podría estar a punto de cambiar, debido a que hoy Jeff Bezos presentó los diseños de sus New Glenn, los primeros cohetes orbitales de Blue Origin.

Los New Glenn, nombrados en honor al astronauta John Glenn (el primer norteamericano en realizar un vuelo orbital sobre la Tierra), medirán 7 metros de diámetro y poco más de 82 metros de altura, siendo mucho más grandes que los Falcon 9 de SpaceX.

Los cohetes será reutilizables y se planea usarlos para lanzar satélites al espacio y cargas, incluyendo personas, a la Estación Espacial Internacional. Se espera que el desarrollo de los primeros New Glenn esté terminado antes de que concluya esta década.

Sin duda estamos ante una nueva carrera espacial, pero que ahora no involucra a países, sino a empresas.

vía The Verge

fuente Jeff Bezos (Twitter)

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