Un directivo de la compañía de realidad virtual fue atrapado y acusado por la policía de Seattle.

Mientras Mark Zuckerberg está comenzando una campaña en contra de la violencia en Facebook, uno de los empleados de una de sus divisiones más importantes se vio envuelto en un escándalo que le costó su puesto de trabajo.

Dov Katz, un ingeniero en programación doctorado por la Universidad de Massachusetts, tenía 4 años trabajando en Oculus VR encargado del desarrollo de los sensores visuales que permiten trabajar a los visores de realidad virtual. Gracias a TechCrunch, sabemos que Katz fue despedido por estar envuelto en un escándalo sexual.

Aparentemente Katz se vio involucrado en una operación anti-pederastas organizada por la policía de Seattle en diciembre del año pasado. Un policía local se infiltró en una red de pederastia haciéndose pasar por una niña 15 años de edad. Katz y el oficial intercambiaron mensajes, y el directivo de Oculus se ofreció a pagar una habitación en el hotel Embassy Suite de Seattle (parte de la cadena Hilton) y acordó pagarle 300 dólares a la supuesta menor de edad por tener sexo sin condón. Katz llegó puntual a la cita y se instaló en la habitación, solo para ser sorprendido por un equipo de policías que lo atrapó y acusó de pederastia.

Facebook confirmó que Katz fue separado de su puesto y fue reemplazado por Amir Frenkel, un ingeniero con varios años en Facebook. Esta no es la primera ocasión que el personal de Oculus deja mal parado a Facebook, basta recordar que el fundador de la compañía, Palmer Luckey, dejó su puesto luego de que fuera acusado de financiar a troles de internet afines a Donald Trump.

fuente Tech Crunch

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