Con ayuda de varios especialistas, la principal víctima del #Gamergate quiere ponerle fin al acoso por medio de métodos justos.

El año pasado, la joven desarrolladora de videojuegos, Zoe Quinn, dio pie a una de las situaciones más polémicas y a la vez relevantes de la actualidad en la industria de los videojuegos –sobre todo en el campo de la prensa especializada–, cuando fue la principal víctima de una campaña de acoso cibernético conocida como #Gamergate, y que incluso le hizo abandonar su hogar tras la filtración de sus datos personales.

El acoso se originó a razón de una serie de acusaciones provenientes de su ex-pareja, afirmando que la desarrolladora intercambiaba favores sexuales con periodistas para adquirir la aceptación mediática de su juego Depression QuestAhora, cuando las olas de ataques ya han cesado aparentemente, Quinn une fuerzas con su actual pareja (quien también fue víctima de amenazas), Alex Lifschitz , para crear su propia plataforma anti-acoso cibernético: Crash Override.

Zoe-Quinn
Zoe Quinn

La pareja no está sola en el movimiento, pues con la ayuda de una comunidad anónima de personas que en algún momento de su vida han tenido que superar el ser víctimas de acoso en la red, brindarán apoyo y consejo a quienes aún continúan enfrentándose a este lamentable problema, con el fin común de erradicarlo por completo.

El equipo detrás de la plataforma está compuesto por especialistas en varias ramas distintas, desde expertos en seguridad, relaciones públicas, leyes, hasta consejeros y psicólogos. Los involucrados proporcionarán a la persona en cuestión diversas herramientas con las que podrá enfrentarse a episodios de acoso, todo a través del correo electrónico.

Crash Override está siendo financiada de manera privada, y aparentemente no pretende recibir ningún apoyo alterno por ahora.

vía Wired

fuente Crash Override

temas