Alertan sobre uso de geolocalización para rastrear a manifestantes

El New York Times realizó un análisis de los datos de los teléfonos de 12 millones de estadounidenses y el resultado es escalofriante.
(Foto: The New York Times)

Una nueva investigación realizada por el New York Times examinó millones de datos anónimos de los teléfonos de usuarios donde se podía rastrear su ubicación 24 horas los siete días de la semana y, de acuerdo con el reporte, esto podría permitir al gobierno, si compra la data, rastrear a los manifestantes hasta sus hogares.

El periódico estadounidense realizó una investigación de la mano de Stuart A. Thompson y Charlie Warzel donde se explican varias cosas que ya sabemos, pero de las cuales todavía somos incapaces de medir sus consecuencias. La principal, le estamos dando información a aplicaciones para recopilar nuestros movimientos cuando accedemos a compartir la información y hasta ahora, no hay ninguna ley que prohíba la venta de los mismos o que impida al gobierno pedir esos datos con algún fin. Así en Estados Unidos, como en México y varias partes del mundo.

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Según el aterrador inicio del artículo de opinión de The New York Times:

“Cada minuto de cada día en todas partes del planeta, docenas de compañías, en gran parte no reguladas, poco escrutadas, registran los movimientos de decenas de millones de personas con teléfonos móviles y almacenan la información en archivos de datos gigantes. The Times Privacy Project obtuvo uno de esos archivos, con mucho, el más grande y más sensible jamás revisado por los periodistas. Contiene más de 50 mil millones de pings de ubicación de los teléfonos de más de 12 millones de estadounidenses mientras se desplazaban por varias ciudades importantes, incluidas Washington, Nueva York, San Francisco y Los Ángeles”.

La investigación de varios meses arrojó que el archivo de datos recopilados cubre la ubicación de las personas en casi todos los vecindarios, bloques y casas rodantes tanto en Alenxandria, Vrigina, así como en torres de lujo en Manhattan. Esto significa que existen compañías que saben dónde estás todo el tiempo.

Explica el artículo:

“Una búsqueda arrojó más de una docena de personas visitando la Mansión Playboy, algunas de la noche a la mañana. Sin mucho esfuerzo vimos visitantes a las propiedades de Johnny Depp, Tiger Woods y Arnold Schwarzenegger, conectando indefinidamente a los propietarios de los dispositivos con las residencias”.

Una de las cosas más interesantes es que los datos recopilados no provienen de ninguna compañía tecnológica gigante (si no imagínate lo que se hubiera encontrado), si no de una compañía de datos de ubicación, una de las muchas que recopila datos de manera silenciosa, utilizando software que se desliza a través de aplicaciones telefónicas de cualquier cosa. Esto no es nuevo, ya se sabía, existen investigaciones de otros periódicos donde se le da seguimiento al mismo tema, pero nunca antes ningún medio había analizado tal cantidad de datos, según la investigación.

El artículo pone como ejemplo la vigilancia del gobierno chino a través de los teléfonos, sin embargo, considera que esa es una manifestación evidente del control, porque el hecho de no vivir un régimen político como el asiático no implica que el gobierno estadounidense (o el mexicano) no puedan ser vigilados de la misma manera. Sólo es cuestión de que el gobierno decida comprar esas bases de datos, porque como explica el NYT:

“Hoy, es perfectamente legal recopilar y vender toda esta información. En los Estados Unidos, como en la mayoría del mundo, ninguna ley federal limita lo que se ha convertido en un vasto y lucrativo comercio de rastreo humano. Sólo las políticas internas de la compañía y la decencia de los empleados individuales evitan que aquellos con acceso a los datos, por ejemplo, acechen a un cónyuge separado o vendan el viaje nocturno de un oficial de inteligencia a una potencia extranjera hostil”.

Lo sabemos la declaración suena alarmante, y sí lo es. El propio Stuart A. Thompson, redactor del artículo, advirtió en su cuenta de Twitter, que en estos tiempos el gobierno podría rastrear la ubicación de los manifestantes de las protestas en Estados Unidos si quisiera.

Esto es sólo una probadita del artículo especial del New York Times, el cual vale la pena leer detenidamente.