Infinity War no es una película sobre los héroes, sino sobre el gran villano: Thanos.

(Marvel Studios)

La más reciente entrega cinematográfica de Marvel reunió a todos los héroes de sus películas: los maduros que han tenido una importante evolución, como Iron Man, Capitán América y Thor; y los más recientes, como Spider-Man, Black Panther y Doctor Strange. No obstante, Avengers: Infinity War es una película sobre el villano Thanos.

Como ya les platicamos anteriormente, el llamado “Titán loco” es una creación del escritor Jim Starlin, quien ha logrado como pocos plasmar simbólicamente en los cómics la época en la que vive.

Por ejemplo, a finales de los sesenta, en Captain Marvel nos cuenta la historia de un poderoso soldado extraterrestre que llega a la Tierra y entra en contacto con “la consciencia cósmica”, algo que le permite hacerse uno con el Universo; después de esa experiencia, el soldado llamado Mar-Vell se convierte en una especie de mesías pacifista de la Era de Acuario; su historia concluye de manera sombría cuando de manera inadvertida inhala los gases de un arma militar que le provocan un cáncer fulminante que lo termina por matar en las páginas de The Death of Captain Marvel (1982), justo por los años en la contracultura estadounidense ya había quedado atrás.

Si Mar-Vell era una especie de Starman de David Bowie que encarnaba los ideales de amor y paz, Thanos representa algo más sombrío. Como recordarán, el objetivo de Thanos es eliminar a la mitad de la población del Universo, ya que los recursos naturales no son suficientes, y esto, según él, es la causa de las guerras y el sufrimiento.

Jim Starlin, el creador de Thanos, ha logrado como pocos plasmar simbólicamente la época en la que vive.

Ya antes les contamos que la meta de Thanos de eliminar a la mitad de la población tiene su origen en el planteamiento del economista Thomas Malthus. Esto no es casualidad. Jim Starlin escribió la primera historia de Thanos en 1973; un año antes, un grupo conformado por políticos y científicos, llamado el Club Roma, publicó el informe Los límites al crecimiento, en el cual se hizo un señalamiento que cimbró al mundo: el crecimiento poblacional superará la cantidad de recursos naturales disponibles, lo que provocará escasez, hambre, desigualdad y guerra.

Al igual que Thanos, en la realidad se llegó a la conclusión de que el mundo no alcanza para todos. Los resultados reportados en el informe del Club Roma y sus actualizaciones tienen partidarios y detractores; sin embargo es indiscutible que la desigualdad económica en el mundo aumenta con los años y cada vez hay más gente queda excluida de obtener los más elementales recursos.

Esta forma de villanía posmoderna que busca la exclusión de unos para salvar a otros ha tenido eco en otros cómics estadounidenses. El ejemplo más célebre: Watchmen (1985) de Alan Moore y Dave Gibbons. En esa historia Ozymandias orquesta una conspiración que culmina con la muerte de millones de neoyorkinos para así “salvar a billones”.

En Infinity War, a la misión de Thanos se opone el ethos de los Avengers, expresado con claridad por el Capitán América: “No intercambiamos vidas”. El grupo de superhéroes no está dispuesto a sacrificar a nadie en favor de otros.

Quizá es por eso que Thanos derrota a los Vengadores, porque él está dispuesto a sacrificarlo todo por lograr el mundo en el que él cree. Es por eso que Infinity War puede verse como la controversial historia de un antihéroe trágico que se deshace hasta de lo más querido en favor de un futuro viable.

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