Ni Jar Jar Binks se merece algo como esto.

En México estamos acostumbrados a que los políticos sean unos payasos. Digo, hemos tenido una cantidad poco gratificante de Tigresas y Juanitos, hemos tenido perreos en el congreso, piñatas en el Senado y, recientemente, una de las más grandes ofensas que se han hecho al universo de Star Wars. Hagan el favor de ver al presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya, aprovechar el momento de emoción causado por el estreno de Rogue One y colgarse de Star Wars en su campaña hacia la Presidencia de la República.

En principio, en Código Espagueti nos importan poco los meollos pantanosos y frecuentemente ridículos de la política mexicana. Pero esta vez la línea se trazó demasiado cerca. Esto es peor que las remasterizaciones de George Lucas, que Greedo disparando antes que Han Solo, que todos los Ewoks juntos, es aún peor que todas las lágrimas derramadas por el Episodio I y Jar Jar Binks.

Pueden tomar todo lo que quieran pero no pueden utilizar algo tan íntimo, tan cercano, tan trascendente y único para volverlo una cuestión de politiquilla basura. ¿Y el pobre Bebocho qué culpa tiene? ¿Por qué tiene que pronunciar así su nombre? ¿Por qué no sirve lavarme los ojos con cloro para quitarme estas imágenes? ¿Por qué todos los panistas usan los mismos lentes?

Mientras tratamos de responder estas preguntas imposibles y lloramos en un rincón, nos juntamos para decirle a Ricardo Anaya que se pudra: Star Wars es nuestro y no sirve para ningún pequeño fin de poder pasajero. Lo único que nos consuela es que el verdadero Bebocho vivió en una galaxia muy muy lejana y hace mucho mucho tiempo…

fuente Ricardo Anaya (Twitter)

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