El director mexicano también reveló que planea hacer una película de luchadores, en la que los políticos mexicanos son vampiros encubiertos.

En medio del reconocimiento mundial por The Shape of Water, la cinta que el fin de semana le permitió ganar a Guillermo del Toro el prestigiado León de oro, el máximo premio de La Biennale di Venezia, el director mexicano se dio tiempo para atender a medios mexicanos que estaban ansiosos por platicar con “el gordo”, como lo llaman sus amigos más cercanos.

Si bien el centro de la plática se concentró en The Shape of Water, sobre todo porque diferentes medios mundiales ya están candidateando a la película de Del Toro como una de las favoritas a, por lo menos, obtener varias nominaciones para los Óscar, el director mexicano también se dio tiempo para tocar otros temas referentes a su país de origen.

La afabilidad de Del Toro cambió cuando un periodista le preguntó si disfrutó cuando el presidente de México, Enrique Peña Nieto, le mandó felicitaciones desde sus redes sociales:

“No, no me gusta cuando [Peña Nieto] me felicita. No me gusta porque México es un país que ha tenido grandes personas de todo: atletas, artistas, científicos, filántropos, etc. pero no hay grandes políticos. A veces me lo pregunto: ¿Cómo es posible que no nazcan diez políticos que hagan lo que se tiene que hacer, que tengan esa vocación? La clase política está pervertida, hay todo un rollo para hacer justamente lo contrario de lo que deberían hacer. Un atleta mexicano va y hace lo que tiene que hacer. Si tiene que correr los 100 metros planos se prepara y lo consigue […] Me sorprende que estadísticamente no salgan políticos mexicanos capaces. Cuando me preguntas de Peña Nieto, lo cierto es que me parece absolutamente aterrador que en su función haga todo lo opuesto a lo que se supone que tiene que hacer”, indicó Del Toro a la prensa.

Del Toro de verdad se mostró molesto en contra de la clase política mexicana:

“Cuando pienso en la clase política me pregunto ¿Qué clase de sociopatía puede existir de manera ya institucional para tener la imposibilidad de conectar con las necesidades urgentes que están al lado de tu pinche Mercedes en Insurgentes? Es incomprensible.”

Desde el punto de vista de Del Toro, la única solución que encuentra es dejar de confiar en los políticos y, cada uno desde su trinchera, luchar por hacer de México un país mejor, porque las soluciones no vendrán de las clases dirigentes, pervertidas y sin posibilidad de redención.

“Antes había momentos en los que, por ejemplo, podías darle un golpe de efecto al gobierno de México a través de un órgano como The New York Times o Time Magazine. Pero ahora vivimos en un mundo post verdad. Teníamos un pacto que nos permitía vivir en paz que se rompió. Ahorita hay una descomposición social, los eslabones están rotos a muchísimos niveles. Lo único que se puede hacer es regresarle, en la medida que cada quien pueda, algo a la sociedad” sostuvo el director.

También reveló, aceptando que no le gusta hablar de las cosas que hace, que la forma en la que él coopera con la sociedad mexicana es no cobrando cuando trabaja en México, además de adelantar que prepara un misterioso proyecto que presentará en el Festival de Cine de Morelia.

“Llevo 20 años produciendo en México y Latinoamérica con Berta Navarro. Y ni una vez, en ninguna película que he producido he cobrado un dólar de salario. Sería inmoral que yo cobrara por producir en México o Latinomérica. Así que siempre le digo a Berta: “Agarra mi salario y mételo en la película”. Yo tengo un plan pequeñito, que espero conecte bonito con la gente joven y lo voy a anunciar en el Festival de Cine de Morelia. Es una sorpresa, una cosa específica que quiero hacer. Un proyecto artístico que espero pueda aumentar las conexiones para mejorar la situación del país.”

Después de afirmar que, a pesar de llevar más de 5 años viviendo en Canadá, no piensa nacionalizarse canadiense, por el contrario, piensa venir a votar a México en las elecciones del próximo año. No indicó por que partido votará, pero dio una pista al mencionar que es momento de votar por una opción “diferente”:

“Como ciudadano y narrador voy a hacer lo que me toca. Y voy a votar, aunque no voy a decir por quién. pero sí creo que tenemos que hacer algo diferente. Mírame como me pongo, hasta me baja la billirrubina [cuando hablo de política]”.

En la parte final de la entrevista, Del Toro refrendó que, como reveló hace años, uno de sus muchos proyectos inconclusos es hacer una película del Santo. Pero también indicó que, por no contar con los derechos del personaje, el proyecto ha mutado en los últimos años, y ha usado de forma ingeniosa su enojo en contra de la clase política mexicana para dar forma a una extraña película de luchadores, a la que todavía no encuentra la cuadratura final en su planteamiento:

“Quiero hacer un filme de un luchador gordo, viejo y retirado, que tiene la rodilla rota y que descubre que la clase política en México son vampiros. Y los comienza a matar uno a uno. Pero todavía no encuentro la solución” reveló Del Toro.

A pesar de que Del Toro es famoso por sus muchos proyectos inconclusos, ese en específico sería uno que más de medio México iría a ver al cine sin problemas.

fuente El Universal

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