Desde el 2013 Rebeca Dávila escribe cómics para difundir información sobre las personas que viven con autismo, como su hija.

María vive en la Ciudad de México. Es una niña muy tranquila, observadora, analítica y sobre todo espontánea. Tiene 8 años y es la más alta de su salón. También es una niña que vive con autismo, también conocido como Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), una alteración del sistema neuronal que provoca que el cerebro no perciba y aprenda de la misma manera que lo hace la mayoría de la gente.

El TEA no es una enfermedad, es una condición. Por ese motivo la mamá de María, Rebeca Dávila, se ha dedicado a difundir año con año información sobre qué es el TEA: todo a través de páginas de un cómic, del cual María es la protagonista. Ahora, en el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, platicamos con ella para que nos cuenta sobre su proyecto y experiencia.

“María nació en un edificio donde la mayoría de los vecinos que la vieron crecer “normal”, no entendían con los años por qué era tan “rara” y no los saludaba –nos cuenta Rebeca–. El 2 de abril de 2013, a un año de tener diagnóstico y de yo misma entenderlo un poquito, decidí hacer el cómic explicando el trastorno, para pasarlo por debajo de todas las puertas de los vecinos. El cambio al día siguiente con respecto a María por parte de su sociedad más cercana fue radical.”

Rebeca, quien es diseñadora editorial y le gustan los cómics, compartió en 2013 aquella primera página escrita por ella y dibujada por Bernardo Fernández (Bef), papá de María, sobre todo con sus familiares y amigos cercanos. “Lo que era más importante para mí es que la sociedad a su alrededor entendiera porque María no hablaba”, debido a que en ese momento María presentaba muy poco lenguaje, comenta Rebeca.

Cómic del 2013, dibujado por Bef. (Click en la imagen para ver más grande)

La historieta se viralizó en la red y Rebeca y María siguieron con su vida normal. Al año siguiente, cuando María cursaba el tercero de Kinder asistida por una guía (no digan sombras por favor, ¡es un término ya muy viejo!) en una escuela normal a la que asisten niños que no viven con el TEA, la escuela le pidió a Rebeca que hiciera una nueva historieta. “Domus –la institución con la que trabajaron toda la parte pedagógica del autismo de María– da una clase de sensibilización a la escuela y me pidieron hacer un cómic más eficiente para niños, que igual fue compartido por todos lados”.

En este segundo cómic, el proyecto salió del núcleo familiar para caer en manos de otros artistas, aunque Rebeca seguía escribiéndolo“El segundo año trabajé con Beli, quien además de gustarme mucho visualmente su trabajo, es amiga mía y de María, así que encantada colaboró con el cómic del 2014”.

Cómic del 2014, dibujado por Beli. (Click en la imagen para ver más grande)

Así, Rebeca nos cuenta cómo ha sido la creación del cómic desde entonces: “En el 2015 Bef me contactó con Tania Camacho y aunque no la conocía en ese momento, pensé que podía tener mucho alcance la historia, y tal cual fue un boom gracias al rating de Jours de Papier”.

Cómic del 2015, dibujado por Tania Camacho. (Click en la imagen para ver más grande)

“En el 2016, al contarle el proyecto al Kone, me pidió colaborar en él. Este año lo hace mi mejor amigo Mauro (Torres), quien además de ser buen amigo de María, también le mueve al lápiz. El proceso con Beli, Kone y Mauro fue muy natural, ya conocen a María muy bien y creo que eso se refleja en el trabajo. Ya muy de mamá si veo en retrospectiva las historias, María en el 2014 es una niña chiquita a la que todavía le cuesta entender el mundo, en esta última historia, es una niña que ya sabe adaptarse mucho a la vida y la analiza con más sentido del humor. Me da mucho amor ver que el tiempo y el aprendizaje no pasan en vano”, explica la autora.

Cómic del 2016, dibujado por Kone. (Click en la imagen para ver más grande)

Lo que Rebeca busca con sus cómics es inclusión. “Estamos acostumbrados a compartir y hablar, solo si obtenemos respuesta de vuelta, las personas con autismo, aunque no hablen, siempre, siempre escuchan. Busco que abramos los ojos a la diversidad, en realidad en estos cómics se habla de autismo, pero si le ponemos otra deficiencia a la que no estemos acostumbrados, funciona”, nos explica.

Cómic del 2017, dibujado por Maurott. (Click en la imagen para ver más grande)

María fue diagnosticada a los 3 años de edad, “ahora se puede diagnosticar desde los 18 meses, ¡gracias ciencia!”, y como lo recuerda su mamá “hablaba muy muy poquito y le era muy difícil seguir instrucciones”. Luego de descartar que tuviera sordera, sus papás la llevaron con un neurólogo, y allí confirmaron el diagnóstico en Domus”.

“La mejor manera como yo lo entendí fue: el autismo no es un error de procesamiento, el hardware está sano (el cerebro), pero es un sistema operativo diferente, no es Windows, no es macOS Sierra, ¡ni siquiera Linux! Es un sistema operativo que codifica diferente los estímulos externos, afectando la socialización y el aprendizaje.

Creo que tenemos menospreciada nuestra capacidad de adaptación, en realidad cuando el psicólogo y neurólogo me confirmaron el diagnóstico de TEA lo primero que pensé fue, no es lo mismo tener autismo en 1985 que en el 2012, esta actitud me ayuda a no sentir pesar sino más bien compromiso”.

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró por unanimidad el 2 de abril como Día Mundial de Concientización sobre el Autismo para poner de relieve la necesidad de mejorar la calidad de vida de los niños y adultos autistas para que puedan tener una vida plena y digna. Pero, ¿qué significa realmente esta fecha para alguien que convive con el autismo todos los días?

“La primera regla de la Guía del viajero intergaláctico es “DON’T PANIC” y, en mi cabeza, es la primera regla para socializar con personas con autismo, al tratarlos con normalidad, hacemos como sociedad el papel de guía y entonces ellos con naturalidad entienden que le tienes algo que enseñar.

A veces pienso, ¿qué tan difícil es ser diferente? ¿Por qué intentamos como sociedad todo el tiempo ser iguales? De mi mundo, nadie se parece, compartimos neurosis o gustos, pero todos somos diferentes. Este 2 de abril hagamos conciencia sobre la diversidad y abramos nuestras mentes para recordad que siempre podemos aprender de maneras muy distintas”.

Y para que los personajes no se queden en el papel (o mejor dicho en la pantalla) Rebeca y María nos compartieron esta foto donde lo pasan bien. ¡Tengo una gran roomie de vida!”, afirma la mamá sobre su hija.

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