Un grupo de científicos agrícolas de Suiza están reutilizando una vieja técnica para monitorear la salud del ganado vacuno, así como sus hábitos alimenticios, a través de una “ventana” que permite ver su interior. 

El proceso quirúrgico, conocido como cánula vacuna, consiste en cortar un agujero en un costado del animal que permite ver directamente el interior de su estómago. Gracias a la ventana los estudiosos de la salud animal pueden conocer directamente aspectos relacionados con la alimentación de los rumiantes. Una vez que la cánula se coloca en la vaca, el animal pasta por un período determinado de tiempo antes de ser examinada periódicamente, con lo que se consigue llevar registros precisos de sus hábitos alimentarios.

Esta técnica, creada en 1830, fue muy popular hasta la década de los años veinte del siglo pasado. Sin embargo, dejó de utilizarse por protestas de los activistas de los derechos de los animales, muchos de los cuales todavía se oponen a este tipo de estudios.

Actualmente, los científico-biólogos que la usan en Suiza afirman que los agujeros no representan un dolor para las vacas, debido a que se les anestesia cuidadosamente antes de la cirugía. Además sostienen que, con este método, se pueden conseguir avances muy rápidos en el estudio de los hábitos alimentarios animales, consiguiendo mejorar la eficiencia energética de las vacas, además de reducir la cantidad de gas metano que liberan en el proceso.

Pese a lo que digan los suizos, resulta difícil creer que a las vacas no les resulta incómod sentir la mano de un extraño hurgando en su estómago.

vía News.com.au

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