La crisis del cobalto 60 por fin terminó con un toque agrio de extrañeza. Como recordarán los que siguieron atentamente esta historia de ciencia ficción (¿o política ficción, o crimen ficción?), los residuos radioactivos se encontraron en la localidad de Hueypoxtla, Hidalgo, luego de que los ladrones violaran los sellos de seguridad y la dejaran abandonada. Como culmen de la peripecia nuclear, un robot se encargó de asegurar el material.

Para asegurar el área, el ejército realizó un cerco de 1.5 km para evitar a los curiosos, mientras se mantenían a la espera de que el robot AUNAV de la Policía Federal arribara a la zona. Este tipo de robots generalmente son usados para manejar materiales peligrosos, especialmente los relacionados con bombas. El robot, que consta básicamente de brazos mecánicos, aseguró el cobalto 60 dentro de un contenedor rodeado de concreto y dentro de un vehículo blindado.

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Modelo de un robot AUNAV

Las maniobras se realizaron bajo la supervisión del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) y personal de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardas (CNSNS). En la zona también se encontraban más de mil elementos de la Policía Federal y varios militares.

Lástima que Futurama ya terminó, de lo contrario las legiones de fans de la serie de ciencia ficción y comedia de Matt Groening estarían pidiendo una adaptación de esta delirante historia. Seguramente sería uno de los mejores capítulos de la serie.

Cobalto 60 1

vía El Universal

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