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¿Por qué las flatulencias huelen tan mal?

Las flatulencias, gases intestinales o pedos, como les quieras llamar, huelen mal y la ciencia tiene una explicación de por qué.
(Warner Bros. Television)

Flatulencias, gases intestinales, pedos… como sea que les llames todos sabemos una cosa: apestan. No hay que hacer una investigación para saberlo. Lo que sí requiere más capacidad de observación es darse cuenta de cuántos tipos de flatulencias existen: las explosivas e inodoras, las silenciosas pero tóxicas, las que apenas son un susurro que se desvanece en los ruidos y olores del entorno, etc. Y todavía se puede ir más a fondo para responder a la pregunta de por qué huelen tan mal, algo que han hecho algunos estudios científicos y que nosotros te platicamos a continuación.

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¿De qué está hecha una flatulencia?

Un estudio de 1998 sacó a la luz los componentes principales de un gas intestinal, entre los que, lamentablemente, no está el aliento de dragón. En lugar de eso tenemos una serie de gases que los científicos han clasificado minuciosamente. Antes de enlistarlos aclaremos que como todo estudio científico éste fue realizado siguiendo parámetros muy específicos: se le dio de comer lácteos y frijoles a dieciséis personas sanas y posteriormente se juzgó la intensidad del olor de los gases de cada participante.

Ahora sí, estos son los gases que componen una flatulencia:

  • Nitrógeno (70-85%)
  • Hidrógeno (0-50%)
  • Dióxido de carbono (10-30%)
  • Metano (10-30%)
  • Oxígeno (0-10%)

Todos estos gases representan al rededor de 99% de la composición de un gas intestinal. Y sorprendentemente ninguno de estos gases tiene un olor tan terrible. El mal olor en cambio se debe a la presencia de ácido sulfídrico. No es el único, pero es el principal. Recordarás este gas por éxitos como el olor a huevo podrido y el olor a agua estancada. Tiene algunas aplicaciones en la industria, en especial para realizar ciertas aleaciones metálicas.

Mis gases están vivos

Además del ácido sulfídrico el mal olor de las flatulencias también es causado por algunas bacterias que habitan en nuestro organismo. Y no, no se trata de las famosas lombrices. Más bien sucede que hay alimentos que ni nuestro estómago ni nuestro intestino delgado terminan de procesar, por lo que quedan algunos residuos de los que hay que deshacerse de una u otra forma. Y lo que hace nuestro cuerpo es por lo menos sorprendente, pues utiliza un pequeño ejército de microorganismos que desintegran los residuos de alimentos y los expulsan en forma de gases.

Otro estudio hizo pruebas en personas sanas y en personas con problemas de flatulencias administrando a cada grupo un tipo de dieta. Tomando muestras de las heces fecales se encontró que hay por lo menos dos tipos principales de bacterias que habitan en nuestro organismo: Bacteroides fragilis, que parecen tener relación con la frecuencia de los gases que expulsa el cuerpo, y Bacteroides wadsworthia, que según los resultados se relaciona con el volumen de gases producidos por el cuerpo. Además se encontró que la dieta compuesta de alimentos que propician los gases (que principalmente consistía en frijoles, habas, cebolla, brócoli, col, etc.) reduce la diversidad de organismos que habitan en el intestino.

¿Qué hacer para que mis gases no apesten (al menos no tanto)?

Una opción es comenzar una dieta FODMAP, es decir, una dieta baja en cierto tipo de carbohidratos. Esta dieta consiste en evitar alimentos ricos en ciertos carbohidratos (principalmente oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles) que el estómago no puede procesar por completo, por lo que se fermentan en el tracto digestivo y comienzan a producir gases. Algunos alimentos que deberías evitar para seguir esta dieta son la manzana, la pera, la sandía, la cebolla, el ajo, el aguacate, entre otros muchos.