Los restos de esta extraña bestia parecen sacados de la mente de un mangaka.

Las quimeras, esos seres mitológicos con cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón, casi fueron reales. Como lo demuestra el descubrimiento de los restos de un ser prehistórico que era una cruza entre mamífero y reptil.

Un equipo de paleontólogos encontró los restos fosilizados de esta bestia en Kuwajima, Japón. Los huesos, en su mayoría dientes, pertenecen a una especie nunca antes tegistrada de tritilodóntido, una familia de animales que son el eslabón entre la evolución de los mamíferos y los reptiles.

Los tritilodóntidos eran herbívoros, tenían las mismas características que los mamíferos, e incluso se piensa que eran de sangre caliente, pero taxonómicamente hablando eran reptiles.

El descubrimiento también podría ser la prueba de que los tritilodóntidos coexistieron con los primeros mamíferos, viviendo 30 millones de años más de lo que se estimaba, superando el periodo Jurásico, donde se expandieron por todo el mundo.

fuente Tandfonline

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