Los murciélagos vampiros son los únicos mamíferos que se alimentan únicamente con sangre. Esta peculiar característica ha hecho que no sean capaces de distinguir el sabor amargo, lo cual resulta muy interesante, pues los mamíferos desarrollamos la capacidad de percibir este sabor porque es el que suelen tener los alimentos venenosos.

Si los mitológicos vampiros, como Drácula, fueran anatómicamente correctos, sería fácil envenenarlos porque serían incapaces de percibir el sabor amargo de los tóxicos. Adicionalmente, el café o la cerveza les parecería agua simple.

Existen cinco sabores básicos que percibimos los seres humanos: dulce, ácido, amargo, salado y umami (éste es el sabor de la salsa de soya, tiene una historia interesante por si quieres consultarla). Un estudio dirigido por Huabin Zhao de la Universidad Wuhan de China indagó sobre los sabores que perciben los vampiros (los reales, no los imaginarios) y realizó descubrimientos sorprendentes.

Fotograma de Entrevista con el vampiro
Fotograma de Entrevista con el vampiro

Gracias al mismo investigador, ya se sabía que los vampiros no perciben ni el dulce ni el umami, y a esta lista se sumó recientemente el sabor amargo. Sin este sabor, estos animales son incapaces de percibir alimentos tóxicos, pues percibir lo amargo es una capacidad desarrollada por los mamíferos para prevenirlos de consumir cosas potencialmente peligrosas. Sólo se conoce otro mamífero incapaz de saborear lo amargo, el delfín nariz de botella.

Este estudio no sólo contempló a los vampiros, también consideró a otros tipos de murciélagos que resultaron sensibles al sabor amargo. ¿Por qué los vampiros no pueden percibir este sabor? La respuesta es simple, pero la investigación detrás de ella arroja resultados interesantes. Como bebedores exclusivos de sangre, estos mamíferos no necesitan que su lengua esté equipada para percibir alimentos tóxicos, pues rara vez la sangre les hace daño.

Aunque pueden atacar a los humanos alguna vez, su dieta se basa principalmente en sangre de aves y ganado. Existen sólo tres especies de murciélagos en el mundo que tienen a la sangre como base de su dieta: el vampiro murciélago común (Desmodus rotundus), el murciélago vampiro de patas peludas (Diphylla ecaudata) y el vampiro de alas blancas (Diaemus youngi). Todos ellos habitan diversas zonas de Centro y Sudamérica. Desde que fueron descubiertos han atraído la atención de numerosos científicos y uno que otro soñador, por su cualidad única de alimentarse solamente de sangre.

Vampiro de alas blancas
Vampiro de alas blancas

Según la hipótesis de Zhao, es posible que estos animales hayan desarrollado esta cualidad desde hace muy poco tiempo. La investigación sobre los sabores que perciben llevaron a los científicos a indagar sobre su genética. Resulta que los genes que hacen que sus familiares próximos (otro tipo de murciélagos) perciban el sabor amargo están inactivos en los vampiros. Es decir, en donde deberían tener esos genes tienen pseudogenes (genes dañados o mutados que ya no son funcionales). Así pues, es de suponer que tanto la incapacidad de percibir lo amargo, como su extraordinaria dieta se han desarrollado desde hace muy poco tiempo.

De manera que este trabajo sobre los sabores que perciben los vampiros ha arrojado conclusiones que nos hablan sobre su historia y sus procesos evolutivos. Los bebedores de sangre no son tan antiguos como sus parientes mitológicos, o al menos como lo imaginábamos.

vía Live Science

fuente Proceedings Of The Royal Society

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