¿Qué pasa después de la muerte? ¿El alma se separa del cuerpo? ¿Qué es esa luz que vemos al morir?

La explicación científica a la luz del túnel cuando morimos

(Pixabay)

En una ocasión platicaba con una señora octogenaria que vivía en la sierra de Santa Atzacan, Veracruz. Ella me contaba que cuando estaba apunto de morir se encontraba tirada en su petate –en algunas comunidades mexicanas se pinta una cruz de cal en el piso, se coloca un petate encima, y a los agonizantes se les recuesta ahí hasta que mueren– y, de pronto, se desprendió de su cuerpo, se levantó y decidió caminar fuera de su casa.

Doña Zenaida contaba que su “espíritu” caminaba por un camino lleno de sol, donde todo era muy verde, y había muchas plantas, arbustos y árboles llenos de chile. Que caminaba tocando los arbustos, que ya nada le dolía, que estaba feliz, pero que de pronto escuchó la voz de su nieto y decidió volver a su cuerpo.

Las experiencias de la gente que vuelve a la vida después de estar muerta un breve lapso de tiempo son diversas. Algunos afirman que su alma se desprende y entonces pueden ver su cuerpo en la sala de hospital en una toma subjetiva y cenital rodeado de sus seres queridos sin entender qué pasa; otros, como Zenaida, son más afortunados y contemplan paisajes hermosos; pero también existen los testimonios y la creencia popularizada de que, cuando uno muere, el alma camina a través de un túnel donde al final espera una potente luz.

Pero la ciencia, que siempre encuentra una explicación lógica del mundo, desterrando el pensamiento mágico que como humanidad también nos ha sostenido, tiene una explicación para este fenómeno.

Hace algunos años, investigadores de la Universidad de Michigan publicaron un estudio dónde explicaban que al momento de morir las ondas electromagnéticas aumentaban.

Los investigadores utilizaron ratas agonizantes para detectar este proceso. Según Jimo Borjin, autora del informe:

“Es mucho más activa durante el proceso de la muerte que en estado de vigilia”.

Los científicos de Michigan estudiaron a nueve ratas moribundas y pudieron observar que, en los 30 segundos posteriores al momento en que el corazón de los roedores se paraba, se registró un incremento de unas ondas electromagnéticas cerebrales de alta frecuencia conocidas como oscilaciones gamma.

Las oscilaciones gamma son rasgos neuronales que –la ciencia considera– intervienen en la forma en que percibimos las cosas de manera consciente los humanos; sobre todo cuando se trata de relacionar información que proviene de diferentes partes del cerebro. Pero, ¿por qué una luz?

Jason Brightwaite, de la Universidad de Birmingham, considera que la corteza visual está muy activa porque las oscilaciones gamma incrementan en el área del cerebro que está justo encima de la corteza visual y, entonces, el cerebro se sobreexcita generando que la conciencia visual o sensación visual contemple una luz.

Pero esto es sólo una aproximación, pues –a pesar de que los investigadores consideran que el proceso de en las ratas podría ser similar al de los humanos– todavía hacen falta más pruebas con personas para poder determinar completamente que el incremento de oscilaciones gamma genera la luz que vemos al final del túnel.

Mientras tanto, tú puedes escoger si consideras que es tu alma la que camina por un sendero oscuro siguiendo una luz o si la ciencia tiene razón es un efecto producido por el cerebro.

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