El medicamento no se está vendiendo como se esperaba.

A mediados de agosto se dio a conocer que la oficina reguladora de alimentos y medicinas de Estados Unidos había aprobado la venta comercial de la flibanserina, la primera píldora que supuestamente incrementa el deseo sexual de la mujer. Desde entonces la Addyi, el nombre comercial de la flibanserina, comenzó a ser conocida popularmente como “el viagra femenino”.

A pesar de que el medicamento fue criticado por varios especialistas, que señalan insistentemente que su aprobación obedeció más a presiones de grupos feministas que a un auténtico protocolo médico, los expertos en finanzas le auguraban un futuro brillante a la Addyi, sobre todo porque existía el antecedente de las enormes ganancias que ha representado el Viagra para Pfizer. Sin embargo, a dos semanas de su salida al mercado, sus ventas han sido decepcionantes.

Según un informe de Bloomberg, en 14 días la Addyi sólo ha reportado 227 ventas, una cifra increíblemente baja en comparación con los más de medio millón de hombres que compraron Viagra durante su primer mes a la venta en 1998.

El fracaso de Addyi puede deberse a que tienen más efectos secundarios que el Viagra –incluyendo somnolencia, mareos y desmayos–, no puede tomarse combinada con alcohol, tiene que tomarse diariamente para que surta efecto, además de que su promedio de efectividad es bajo (menos del 10%). Sea como sea, es innegable que el Addyi está lejos de ser una solución para los problemas del libido femenino después de la menopausia.

fuente Bloomberg

temas